Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Válvulas para Gases

Válvulas para Gases

Sus cualidades técnicas y condiciones para conducir fluidos industriales.



Oxígeno, nitrógeno, hidrógeno, cloro, dióxido de carbono, propano, óxido nitroso y acetileno. Esos son solo algunos gases que diversas industrias utilizan en procesos productivos tan variados como la fabricación de compuestos químicos, la soldadura de metales, la conservación de alimentos o el tratamiento de aguas residuales. Se trata, entonces, de insumos de importante valor para las empresas. Y si a eso sumamos que algunos de ellos pueden ser tóxicos o explosivos, la conclusión evidente es que se deben manejar de manera adecuada y segura.

En esa tarea, las válvulas de los equipos o sistemas de producción que operan con gases industriales juegan un papel preponderante.

Así lo explica Patricio Lagos, ingeniero metalúrgico con amplia experiencia en el uso de estos compuestos: “Las válvulas se diseñan y configuran para mantener algunas variables importantes en los procesos industriales se requiere para, tales como la presión, el caudal, el nivel, la temperatura, entre otras, dentro de un rango operativo que poder garantizar el funcionamiento óptimo, según sea el tipo de gas y servicio”.

Cualidades técnicas

El gerente comercial de Abastek, empresa que provee gases para los sectores metalmecánico, alimenticio y laboratorios, añade que uno de los principales requisitos técnicos que deben cumplir estos dispositivos de control es que sean resistentes. “Las válvulas se componen de un cuerpo que contiene un obturador y asientos en su interior, mientras que en el exterior cuentan con bridas o roscas para que puedan ser acopladas a las cañerías. Por estas razones, las válvulas de control suelen fabricarse a base de hierro y acero inoxidable, y en los últimos años se han comenzado a utilizar los materiales termoplásticos, que han demostrado tener grandes cualidades de resistencia y larga duración para los procesos industriales”, asegura Lagos.

Agrega que para ofrecer el máximo rendimiento y durabilidad en su operación, estas válvulas se deben fabricar con materiales de muy alta calidad “que puedan resistir la temperatura y presión, así como la erosión y corrosión de los gases con los que se trabaja, evitando las fugas. Además, es necesario que tengan un tamaño adecuado para acoplarse al caudal que deben controlar. En ese contexto, el proceso de selección es clave a la hora de definir el tipo de válvula a utilizar”.

Un juicio similar plantea Ignacio Moraga, gerente de operaciones de Solservicios, compañía del grupo Soltex: “Como todo equipo para aplicaciones críticas, en las válvulas para manejo de gases, muchos de ellos explosivos, tóxicos o contaminantes, se requieren tecnologías probadas, de marcas o fábricas de reconocida trayectoria, con diseños robustos, certificaciones de calidad y materiales ad-hoc, no sólo para soportar las condiciones de proceso sino también del entorno donde operan”. Comenta que, dentro de este ámbito, deberían ser unidades con certificación “cero fuga” y con una buena garantía de operación.

Recomienda, además, optar por válvulas “con soporte local del distribuidor o representante, disponibilidad de repuestos y servicio técnico especializado con experiencia, ya que el mantenimiento es una variable importante en los costos de operación por fallas imprevistas”.

Lea este artículo completo en InduAmbiente 159 (julio-agosto de 2019), páginas 70 a 73.