A inicios de septiembre pasado, se inauguró en la comuna de Pudahuel un edificio de 6 pisos levantado en un solo día con un revolucionario método que permite un importante ahorro de energía y materiales, reduce impactos ambientales y acelera los plazos de construcción, entre otros beneficios.
La obra de hormigón prefabricado, denominada Edificio Momentum, es una muestra de construcción industrializada, tendencia global que pretende contribuir a la descarbonización y sustentabilidad de este sector y que también empieza a ganar terreno en nuestro país.
¿De qué se trata? Según la norma chilena NCh3744:2023, publicada en agosto de ese año, "se refiere a una forma de construir que busca lograr mejoras en productividad, sostenibilidad, gestión de los residuos, plazos y costos, entre otros, y que, además puede o no incluir prefabricados. Este último punto es muy relevante, ya que ambos conceptos -la prefabricación y la industrialización- no son sinónimos", explica Pabla Ortúzar, vicepresidenta del Consejo de Construcción Industrializada (CCI), entidad técnica público-privada que promueve este sistema de trabajo.
Avance creciente
La representante del CCI y arquitecta socia de Archiplan sostiene que el nivel de avance de la construcción industrializada en Chile "es cada vez más creciente y se espera que siga aumentando. Hay proyectos emblemáticos como los de vivienda social en Renca y Lo Espejo, realizados por Tecno Fast, Constructora Vive, Archiplan y Entidad Patrocinante Unión; la Clínica Costanera en Valdivia, un edificio híbrido realizado con hormigón prefabricado de Baumax y madera industrializada de E2E, en condiciones climáticas difíciles. También el proyecto de Eterna, más Elemental y la Municipalidad de Viña del Mar, para la reconstrucción de El Olivar", grafica.
La construcción industrializada crece cada vez más en Chile, dice Pabla Ortúzar.
En efecto, el apoyo gubernamental ha jugado un rol importante para la adopción de esta nueva tendencia. Desde el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) comentan: "En el contexto del Plan de Emergencia Habitacional y con el fin entregar soluciones innovadoras, de rápida ejecución y gran calidad, que contribuyan al desarrollo de comunidades, barrios y ciudades equitativas, integradas y sustentables, se ha impulsado el diseño y ejecución de 'Proyectos de vivienda industrializada'. Esto ha permitido a la fecha identificar 13.039 unidades habitacionales distribuidas en 241 proyectos, los que se encuentran en distintos niveles de avance. De este número ya se han entregado 1.494 soluciones habitacionales".
Añaden que, además, se ha desarrollado un marco normativo robusto para que los proyectos de vivienda de interés social puedan incorporar tecnología de industrialización en su desarrollo. Ejemplos de estos instrumentos son:
• Ley de Presupuesto para el Sector Público, dentro del ítem para el Ministerio de Vivienda y Urbanismo: Glosa 6, que exime a las viviendas industrializadas tipo (VIT) previamente aprobadas por el Minvu, de solicitar permiso de edificación y de estar sometidas a inspecciones o recepciones por parte de las Direcciones de Obras Municipales.
• Resolución Exenta N°59/2023 (V. y U.), que establece condiciones y mecanismos de aprobación de proyectos de VIT. Además, fija el procedimiento para revisar proyectos habitacionales que incorporen su uso, en un proceso de postulación a subsidio habitacional.
• Protocolo de fiscalización técnica de obras para proyectos habitacionales industrializados.
"Es importante destacar, que, además, en distintos llamados a postulación a subsidios habitacionales del Ministerio, se han implementado incentivos como la posibilidad de adelantar hasta en un 50% del costo de la vivienda industrializada directamente a la empresa industrializadora", acotan.
En el Minvu entregan otros datos que dan cuenta de los avances de la construcción industrializada en el desarrollo de viviendas sociales: hasta fines de septiembre existían "22 empresas industrializadoras autorizadas y una cartera de 41 proyectos de vivienda industrializada tipo (VIT) ya aprobados por la DITEC, los que no requieren ser revisados nuevamente por SERVIU, acortando significativamente con eso, los plazos de aprobación de los proyectos habitacionales que se presentan a postulación de subsidio habitacional, ya sea para el programa DS 40 o DS 10, según corresponda. Junto con ello, estas 41 VIT contemplan viviendas de 1 y 2 pisos, pequeños condominios, y edificios industrializados de 3 o más pisos".
Beneficios ambientales
Los beneficios ambientales que genera la construcción industrializada han ido abriendo cada vez mayor espacio a esta práctica en Chile.
Desde el Ministerio de Vivienda y Urbanismo señalan que han ido incorporando progresivamente "criterios de sustentabilidad en sus programas habitacionales relacionados principalmente con la eficiencia energética, lo que contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y a mejorar los estándares de confort ambiental al interior de las viviendas. En el caso específico de la vivienda industrializada, impulsada por el Minvu a través de su Agenda de Industrialización, además de aumentar los estándares en materia de eficiencia energética, se busca también que mejoren otros indicadores como la reducción de los residuos de construcción y demolición, así como la disminución de la huella de carbono incorporada en los materiales".
La minimización de los desechos también es relevada por Enrique Loeser, presidente del CCI y gerente general de Axis Desarrollos Constructivos: "El manejo eficiente de materiales y por ende disminución de residuos, es uno de los aspectos relevantes de la construcción industrializada, al tener procesos en instalaciones establecidas con condiciones de trabajo controladas y cómodas para la ejecución de distintas partidas de elementos 2D o 3D reduce sustancialmente los residuos. Residuos que, como es sabido, la construcción tradicional aporta enormes cantidades, tanto a nivel nacional como internacional. Los índices de residuos medidos en Chile para la construcción son de 0.25 m3/m2 construido en general. La construcción industrializada en sus distintas formas logra una disminución de este índice de al menos un 50%. En mediciones realizadas en nuestra empresa estamos en un índice de 0.08 m3/m2, es decir un tercio de la industria. Este es un aporte sustancial al cuidado del medio ambiente".
A su vez, Pabla Ortúzar indica que se están desarrollando innovaciones de construcción industrializada que podrían generar aún más ventajas ambientales. A modo de ejemplo, comenta que en el edificio Momentum no hay uniones húmedas en obra, lo que permite aminorar mucho la generación de residuos y disminuir el tránsito de camiones que llevan hormigón. "Hay innovaciones también que han experimentado empresas como Axis Desarrollos Constructivos, que reutilizan residuos y los vuelven a ocupar en distintos tipos de pintura o en pavimentos. Esas innovaciones están ayudando a que al final haya menos contaminación y un reúso de los materiales", apunta la arquitecta socia de Archiplan.
Buenas perspectivas
Sobre el escenario descrito, ¿qué perspectivas tiene el desarrollo de la construcción industrializada en nuestro país?
Desde el CCI, Enrique Loeser, sostiene que cada vez existen menos dificultades para expandir y aplicar esta práctica en Chile. "Lo acabamos de comprobar en el EICI, Encuentro Internacional de Construcción Industrializada, realizado el 8, 9 y 10 de septiembre, con tres intensos días donde abordamos el estado de avances en nuestro país, en la academia y en regiones. Comprobamos un tremendo avance en los últimos cuatro años, con ejemplos de construcción industrializada en múltiples tipos de construcción, incluyendo viviendas sociales para el Minvu. Hoy tenemos un robusto ecosistema de empresas que actúan colaborativamente para abordar los proyectos de manera industrializada", resalta.
Enrique Loeser destaca que la construcción industrializada minimiza los residuos.
Desde la secretaría de Estado, en tanto, indican que los resultados de la implementación de la Agenda de Industrialización que han impulsado "muestran un claro espacio para la mejora desde la rapidez en los tiempos de ejecución, el cumplimiento de entrega oportuna y coordinada entre empresa constructora e industrializadora, de modo que se genere el engranaje virtuoso que se espera de la industrialización".
Agregan que uno de los principales desafíos para fortalecer el uso de la construcción industrializada en la vivienda social "es cambiar la percepción de las empresas y actores del sector, mostrando que esta alternativa no solo es eficiente, sino también de alta calidad y confiable. Para lograrlo, es clave generar incentivos que fomenten su adopción, establecer estándares claros y medir los resultados de manera objetiva".
También consideran importante "alinearse con criterios de sustentabilidad y estándares internacionales, incorporando eficiencia energética, uso responsable del agua y materiales sostenibles, lo que no solo mejora la calidad de las viviendas, sino que también facilita su aceptación a nivel local e internacional. En ese sentido, el desafío es incorporar la industrialización como una alternativa más accesible y atractiva para las empresas que deseen participar junto al Estado en la reducción del déficit habitacional".
Artículo publicado en InduAmbiente n° 196 (septiembre-octubre 2025), páginas 76 a 78.

