Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

En el Nombre de los Suelos

En el Nombre de los Suelos

Revisamos los avances e iniciativas para mejorar la protección y conservación de los suelos en Chile.



Faltan palabras para referirse a los suelos, verdaderas maravillas de la naturaleza. Para empezar, son la base de la vida natural y de actividades como la agricultura donde crece el 95% de los cultivos que están destinados a alimentarnos. Además, "intercambian nutrientes y agua con las raíces, proporcionan oxígeno, sostienen a los organismos encargados de cumplir funciones vitales y controlan las enfermedades de las plantas", destacan en el Centro de Información de Recursos Naturales (Ciren).

En este contexto, en la entidad estatal sostienen que "resulta imprescindible contar con suelos sanos que garanticen un ecosistema vivo y dinámico y que contribuyan a mitigar los efectos del cambio climático, a través del aumento de su contenido de carbono".

Mal Diagnóstico

El diagnóstico sobre la realidad actual de los suelos en Chile no es nada alentador. Como precisa Mónica Antilen, Presidenta de la Sociedad Chilena de la Ciencia del Suelo (SCHCS), "el suelo se ha degradado como consecuencia de la extensión e intensidad de las actividades silvoagropecuarias y de la aplicación de malas prácticas, las cuales han generado un pasivo ambiental que hoy compromete la capacidad de sustentar las actividades silvoagropecuarias y fuentes de empleo, por lo que es urgente revertir este proceso de presión y de agotamiento".

La doctora en química, tomando como referencia el texto introductorio del proyecto de Ley Marco de Suelos (ver detalle en recuadro), aporta más detalles: "En Chile, el laboreo y explotación intensiva, el uso excesivo de fertilizantes, las quemas de rastrojos, la habilitación de suelos en laderas de excesiva pendiente y la utilización de prácticas inadecuadas provocan o agudizan fuertes procesos de degradación de los suelos como la erosión hídrica y eólica, desertificación, pérdida de nutrientes, compactación, salinidad, acidez, emisiones de gases de efecto invernadero y pérdida de materia orgánica, disminución de áreas cultivables, reducción de los rendimientos y de los ingresos, menor calidad de vida, pobreza rural y procesos migratorios".

En el Nombre de los Suelos-03-550La contaminación, la explotación intensiva y el uso excesivo de fertilizantes, entre otras causas, provocan la pérdida de suelos de uso agropecuario.

Otros factores que también provocan la pérdida de suelos de uso agropecuario son la extracción de áridos y la expansión urbana, industrial, minera y energética, así como el fraccionamiento del área agrícola sin las debidas regulaciones. A lo anterior se agregan los efectos que el cambio climático y la contaminación están causando sobre los recursos naturales, particularmente el suelo y el recurso hídrico que son altamente sensibles. Entre éstos figuran sequías, heladas, inundaciones, deslizamientos de tierras e incendios forestales. "Las causas que originan estos problemas se ven profundizadas y aceleradas por la acción humana", indica el documento.

También Parcelaciones

Jorge Carrasco, investigador del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), sede Rayentué, junto con lamentar la falta de información actualizada sobre la situación de los suelos en Chile, menciona el impacto que está provocando el aumento del número de parcelas de agrado de 0,5 hectáreas en la superficie agrícola nacional. A su juicio, las parcelaciones, la erosión, la degradación de la fertilidad, la desertificación y la pérdida de su capacidad productiva por contaminación minero-industrial son las principales amenazas que enfrenta esta matriz ambiental en nuestro país.

Añade que "en Chile, en general, las políticas de fomento a la conservación y protección de los suelos son deficientes, porque no es considerado un componente fundamental dentro de las políticas públicas, a diferencia del agua o la biodiversidad. No obstante, el Estado de Chile ha ratificado distintas convenciones, declaraciones y acciones de las Naciones Unidas que tienen directa relación con el uso sustentable de los suelos".

Por su parte, Mónica Antilen comenta que la falta de conocimiento del recurso suelo que existe en nuestro país es probablemente uno de los factores más críticos de la situación actual. En ese sentido, un estudio de la Universidad de Chile-Cepal expone que "solo el 25% del territorio nacional tiene cartografía oficial de suelos. Apenas se conocen los suelos que están más allá de las zonas de explotación agrícola intensiva, siendo la mayoría de las investigaciones a escala nacional existentes basadas en herramientas satelitales y con muy pocos datos de terreno. Por lo mismo, es crítico que se asuma la responsabilidad y se realicen los estudios necesarios para conocer los suelos que van más allá de las zonas de actual uso intensivo".

Algunos Avances

¿Qué se ha hecho en favor de los suelos? Carla Riveros, profesional de la División de Recursos Naturales y Biodiversidad del Ministerio del Medio Ambiente (MMA), revela que este servicio "ha avanzado en las últimas décadas en el desarrollo e implementación territorial de la Guía Metodológica para la Gestión de Suelos con Potencial Presencia de Contaminantes, gracias a la cual se pudo confeccionar el primer catastro nacional e iniciar el proceso de elaboración de la Norma Primaria de Calidad Ambiental para Suelos de Chile, un hito en la regulación ambiental para el país".

Para enfrentar la erosión –que provoca la pérdida acelerada de la capa productiva del suelo– los Ministerios del Medio Ambiente y de Agricultura elaboraron el Plan Nacional de Restauración de Paisajes, que busca recomponer territorios degradados para recuperar sus funciones ecológicas y la provisión de servicios ecológicos para las comunidades, como la salud del suelo y su productividad.

Además, en 2023 se inició la implementación del proyecto GEF de Restauración de la Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos en Áreas Agroforestales.

Mónica Antilen también destaca el programa de recuperación de suelos degradados que impulsó por años el Ministerio de Agricultura y el trabajo actual que realiza el MMA en la elaboración de una norma primaria de calidad de suelos contaminados. Sin embargo, sostiene que "una de las problemáticas de las actuales iniciativas o futuras normativas es que se encuentran dispersas en diferentes ministerios, no existiendo una regulación que pueda contener y articular el funcionamiento de todo lo ya existente, que es el espíritu de la Ley Marco de Suelos".

En el Nombre de los Suelos-Monica Antilen"La falta de conocimiento del recurso suelo en Chile es probablemente uno de los factores más críticos de la situación actual", indica Mónica Antilen.

A su vez, Jorge Carrasco resalta el aporte concreto del programa que estableció un sistema de incentivos para la recuperación de suelos degradados (SIRSD-S): entre 2010 y 2022 benefició a varios miles de agricultores, localizados mayoritariamente entre las regiones de O'Higgins y Los Lagos, y se intervino más de 2,5 millones de hectáreas, con más de $260.000 millones entregados en bonificaciones efectivas.

Y en el ámbito privado, el experto del INIA releva el aporte de distintas empresas forestales que "han plantado en el país superficies importantes de especies exóticas y nativas. Esto, de alguna forma, ha contribuido a la conservación de suelos en materia forestal, a través de la Ley Nº 20.283, sobre recuperación del bosque nativo y fomento forestal, y el Decreto Supremo Nº 4.363, que aprueba el texto definitivo de la Ley de Bosques. En estas normas se propende a la recuperación y mejoramiento del bosque nativo para asegurar la sustentabilidad forestal y la eficacia de la política ambiental", asegura.

Desafíos Normativos

Carla Riveros plantea que los desafíos en el área de los suelos se vinculan directamente con aspectos normativos. "El suelo es una de las matrices menos reguladas, pero fuertemente impactada por las actividades humanas. Por eso, el Ministerio del Medio Ambiente inició el proceso de elaboración de la Norma Primaria de Calidad Ambiental para Suelos, así como de otras políticas públicas relacionadas con restauración y cambio climático. También hay retos tecnológicos que se orientan en levantar y disponer información para promover el conocimiento y la prevención en la afectación a los suelos, pero además para tomar acción cuando se requiera", detalla.

La especialista del MMA cuenta, asimismo, que se está trabajando en la elaboración del Proyecto GEF "Escalamiento de prácticas regenerativas para la recuperación y mejoramiento de los suelos, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos asociados en el sector agropecuario chileno".

A su juicio, los sectores productivos deben ser parte de todos estos desafíos, "además de mejorar constantemente sus procesos para reducir y controlar los potenciales impactos en el suelo que puedan causarse".

Para Mónica Antilen, en tanto, "los desafíos normativos son enormes, en diferentes aristas, y es de esperar que todos estén en un futuro cercano albergados bajo una Ley Marco de Suelos". A juicio de la Presidenta de la SCHCS, estas aristas se pueden agrupar al menos en cuatro ejes: erosión y degradación de suelos, contaminación de suelos, cambio climático, y ordenamiento territorial.

Ordenamiento Territorial

En la misma línea, Jorge Carrasco acota que Chile es uno de los pocos países de la OCDE que aún no dispone de una legislación base para la gestión sostenible del uso del suelo. En ese marco, añade: "Se debe priorizar el ordenamiento territorial en el país, que incorpore la aplicación de restricciones al desarrollo de ciertas actividades productivas y residenciales. Para eso, resulta necesaria y urgente la formación y capacitación de personas de diversos ámbitos y niveles, tanto de instituciones del Estado como de la sociedad civil. Lo anterior permitiría homogeneizar criterios y visiones, además de asegurar una mayor disposición a trabajar en conjunto para que se pueda ordenar el territorio de nuestro país".

En el Nombre de los Suelos-Jorge CarrascoJorge Carrasco lamenta que Chile sea uno de los pocos países de la OCDE que aún no disponga de una legislación base para la gestión sostenible del uso del suelo.

También aboga por la derogación del D.L. 3.516 sobre "predios rústicos", para detener el desarrollo urbano inorgánico provocado por la ocupación irregular de las zonas rurales con las llamadas parcelas de agrado.

En una visión más amplia, el investigador del INIA Rayentué indica que "incluso sería fundamental establecer un modelo de gobernanza para el suelo en que el Estado podría procurar y promover un uso sustentable de este recurso no renovable. Debe implementar políticas, planes, programas e instrumentos específicos destinados a prevenir, detener y reducir la degradación química, física y biológica de los suelos, así como promover la rehabilitación, remediación y restauración de los suelos degradados. Entre estas medidas se debe fortalecer el programa SIRSD-S, dándole una continuidad de a lo menos 15 años más".

DATOS:

75,6
Millones de hectáreas es la superficie total de suelos estimada considerando su capacidad de uso, según datos de la Universidad de Chile y Cepal (2019). El 46% de ésta la constituyen suelos improductivos, el 29% es de uso ganadero-forestal-bosques, y otro 19% se destina a la preservación de hoyas hidrográficas, recreación y vida silvestre.

10
De las 12 órdenes de suelo, descritas por la taxonomía de suelos, existen en nuestro país. Tal diversidad está dada por un extraordinario gradiente climático que permite, por ejemplo, que en el Desierto de Atacama existan suelos únicos, inexistentes en otras partes del planeta.

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RECUADRO:

Hacia una Ley Marco


Desde noviembre de 2021 que se tramita en el Congreso el anhelado proyecto que crea una Ley Marco de Suelos, aunque el avance de su discusión ha sido casi nulo: al cierre de esta edición seguía en primer trámite constitucional, radicado el texto en la Comisión de Agricultura del Senado.

El objeto de esta iniciativa es "regular la gestión sostenible del uso del suelo, así como resguardar su protección, conservación y restauración para evitar su destrucción y degradación; y promover su identificación, estudio, clasificación y conocimiento, considerando los tratados internacionales ratificados por Chile que se encuentren vigentes y que incidan sobre la materia".

Incluye, además, siete principios en torno a los cuales se estructura todo el cuerpo normativo: integralidad, equidad territorial, gobernanza, participación ciudadana, científico, responsabilidad y sostenibilidad del suelo.

Respecto a la participación ciudadana, el proyecto reconoce a todas las personas o agrupación de personas el derecho a participar de manera informada en la elaboración, implementación, evaluación y actualización de los instrumentos de gestión sostenible del suelo.

Monica Antilen y la SCHCS fueron parte activa, por casi dos años, de la elaboración del proyecto original, "que propone, además de lo incluido en la versión actual que está en el Parlamento, una gobernanza e institucionalidad, así como instrumentos de fomento e incentivo para la gestión sostenible de los suelos. Son aspectos que esperamos sean prontamente repuestos con el apoyo del Ejecutivo", afirma.

Otra protagonista del diseño inicial de la futura ley fue Miriam Llona, presidenta de la ONG Suelo Sustentable, quien revela que "ha costado que se entienda esta ley multisectorial, cuyo proyecto no ha avanzado porque actualmente las prioridades en temas legislativos son otras".

Según su parecer, lo más probable es que la Norma Primaria de Calidad Ambiental para Suelos de Chile, cuyo anteproyecto está en preparación desde abril pasado, sea aprobada antes que la Ley Marco.

Artículo publicado en InduAmbiente n° 183 (julio-agosto 2023), páginas 42 a 45.