Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Nuevas Amenazas en el Agua

Nuevas Amenazas en el Agua

Contaminantes emergentes como productos farmacéuticos y pesticidas requieren regulación y tratamiento.



Por Gabriela Ávalos Bervín
Ingeniero de VIGAflow

Lo más importante para defendernos de una amenaza es conocerla y tener la capacidad de detectarla a tiempo. Esto ocurre en todos los ámbitos, y en la contaminación del agua, tenemos un problema similar.

Los contaminantes emergentes son compuestos nuevos, de diferente origen y naturaleza química, que no se han tomado en cuenta en la regulación ambiental, por lo que, de manera silente, han ido aumentando su presencia en nuestros cuerpos de agua, sin que sepamos su concentración y potenciales efectos adversos sobre el medio ambiente y la salud.

Estos compuestos tienen diversas fuentes de generación, y llegan al medio ambiente a través de los efluentes industriales y domésticos. Los principales contaminantes emergentes son productos farmacéuticos (analgésicos, antibióticos, hormonas), pesticidas (y sus subproductos de degradación), y compuestos derivados del estilo de vida moderno (cafeína, nicotina, productos cosméticos).

A nivel mundial, se han realizado diversos estudios, en los que se han encontrado productos farmacéuticos en estaciones de tratamiento de aguas residuales. Algunos de los compuestos más comunes hallados son ibuprofeno, carbamazepina, diclofenaco, naproxeno, amoxicilina, y triclosan.

Estudios en varias universidades de Chile han encontrado contaminantes emergentes en efluentes de plantas de aguas residuales de la Región del Bío Bío. En un estudio de la Universidad de Chile, se detectaron niveles de antidepresivos y medicamentos antihipertensivos en aguas superficiales de la cuenca del río Bío Bío, como la sertralina o el atenolol.

Es decir, los contaminantes emergentes están encontrando sus rutas hacia el medio ambiente, fauna, flora y seres humanos, de manera inadvertida y en dosis desconocidas. Lo más preocupante, es que se han presentado hallazgos de otros compuestos farmacéuticos (ibuprofeno, diclofenaco) en aguas potables.

Estudios, regulación y tratamiento

Por su diferente naturaleza, estos compuestos son resistentes a los sistemas actuales de tratamiento de aguas, por lo que, aunque el efluente sea tratado por métodos convencionales, los mismos no son efectivos en su remoción. Es por ello, que se requieren estudiar métodos de tratamiento que puedan ser efectivos y seguros, que complementen o sustituyan las tecnologías actuales de tratamiento.

Gabriela Avalos -noticiaweb300x300Es necesario desarrollar sistemas de remoción efectivos para los contaminantes emergentes, advierte Gabriela Ávalos. 

Algunas de las tecnologías no convencionales que se han estudiado es la degradación de estos compuestos con ozono, radiación ultravioleta, o su remoción física a partir de adsorción con carbón activo y tratamiento con membranas de ultrafiltración y osmosis inversa.

De éstas, la utilización de ozono ha sido estudiada en la remoción de compuestos farmacéuticos con eficiencias mayores al 90%, presentándose como una muy buena alternativa para estos componentes. De todos modos, la selección de la tecnología de tratamiento depende del tipo de compuesto a retirar, y su naturaleza físico-química.

Si bien se ha avanzado en la identificación de estos compuestos, es necesario avanzar en estudios que permitan conocer sus efectos en la salud y el medio ambiente, como también desarrollar nuevos métodos efectivos de remoción. Y finalmente, y no menos importante, se debe trabajar en la normativa sanitaria para incentivar su monitoreo y control, tanto por parte de las empresas como de la autoridad ambiental. Esto último impulsará el desarrollo de tecnologías de tratamiento, y permitirá aumentar el potencial de reutilización del agua tratada.