Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

De Combustión a Eléctrica

De Combustión a Eléctrica

¿Cuáles son las ventajas de electrificar una flota de vehículos y qué factores considerar para hacerlo?



¡Qué siga la corriente! Según datos de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), durante agosto pasado se comercializaron en Chile 460 vehículos electrificados de cero y bajas emisiones: 176 híbridos convencionales, 171 microhíbridos, 74 completamente eléctricos y 39 híbridos enchufables.

Así, el octavo mes de 2022 se transformó en el mejor de la historia en venta de este tipo de móviles. Y en los primeros ocho meses del año fueron adquiridas 4.171 de estas unidades, con un incremento de 156% con respecto al mismo período de 2021. Dentro del total figuran 80 buses y 36 camiones, por lo que el margen de crecimiento de la electromovilidad en el transporte pesado es aún muy amplio.
Haciendo un balance global, ANAC destaca que "estos resultados se explican, en gran medida, por el sostenido aumento de la oferta de vehículos cero y bajas emisiones disponibles en el país, así como por la mayor conciencia existente en la población y en las empresas de la necesidad de adquirir vehículos cada vez más eficientes que contribuyan a reducir las emisiones".

En 2021, los dos vehículos eléctricos más vendidos fueron de la categoría furgones de carga, que suelen recorrer una gran cantidad de kilómetros al año. Esto se explica, principalmente, porque cada vez más empresas están incorporando máquinas electrificadas a su flota como parte de su estrategia de "última milla", que hace referencia al tramo final del proceso de entrega de las mercancías en un punto de retiro o en el destino indicado por el cliente.

Grandes Ventajas

¿Qué se requiere para un crecimiento mayor en la venta de unidades eléctricas? En ANAC no dudan: "incentivos económicos", aseguran.

Aunque el mayor desembolso que implica su adquisición sigue siendo una barrera de entrada en este mercado, la reducción significativa de los costos operativos y de las emisiones de carbono que trae la electromovilidad está haciendo que industrias y comercios opten, de manera creciente, por esta alternativa.

Un ejemplo claro, en ese sentido, lo está dando Codelco. Como parte de su plan para convertirse en una compañía minera carbononeutral al 2050 trabaja para tener operativos, antes de fin de año, 155 buses eléctricos (una parte de ellos fabricados en Chile) para movilizar a sus trabajadores de Chuquicamata, Andina y El Teniente. Estas máquinas representarán más de 30% del total de buses de transporte de personal de la cuprífera, transformándose en la empresa con la mayor flota eléctrica del país.

Como aporte a la descarbonización de la minería, los buses eléctricos que está incorporando Codelco reducen el 100% de las emisiones directas de gases de efecto invernadero (GEI). Además, no producen emisiones de ruido, ahorran en un 70% los costos de funcionamiento en relación a las máquinas diésel, y aumentan la disponibilidad de los equipos.

Más en detalle, Webfleet –proveedor mundial en telemetría de vehículos y gestión de flotas– destaca los beneficios que conlleva la incorporación de vehículos eléctricos:

• Reducción de los costos operativos: "Al eliminarse la necesidad de combustibles fósiles para las flotas ya no es necesario gastar en gasolina. De media, un vehículo eléctrico generará menos de la mitad de los costos de desplazamiento de un modelo de combustión interna en la misma distancia", resalta la compañía.

• Mantenimiento más sencillo y económico: Las unidades eléctricas cuentan con menos piezas móviles, lo que permite a los administradores de flotas ahorrar mucho dinero en mantenimiento, cuyo costo es aproximadamente un tercio del que implica en las otras máquinas.

• Mayor cantidad de datos para mejorar el rendimiento: La información que arroja su operación pueden ayudar a comprobar y calcular la rentabilidad de las flotas eléctricas.

• Enorme reducción de la huella de carbono, llevando estas emisiones a cero en la mayoría de los casos, lo que contribuye a mejorar la calidad del aire.

• Solución de futuro: Los modelos eléctricos ofrecen la posibilidad de convertirse en líderes del mercado por su rápida adaptación al cambio tecnológico.

De Combustion-2x550La infraestructura de carga y energía es un importante factor a considerar al momento de decidir electrificar una flota.

Factores a Considerar

Durante los primeros meses de 2023 el Gobierno de Gabriel Boric pretende presentar al Congreso un proyecto de ley que permitiría, en determinados casos, la conversión de automóviles de combustión interna en eléctricos. Y desde enero de 2020 se tramita en el Parlamento una iniciativa legal que "autoriza y regula la circulación de vehículos livianos y medianos modificados y adaptados para utilizar, como único medio de propulsión, motores eléctricos".

Felipe Donoso, CEO de Enérgica City –firma especialista en proyectos de electromovilidad–, expone los factores a evaluar por parte de las empresas al momento de decidir o no electrificar su flota, ya que sea con vehículos nuevos o, cuando sea posible, a través de la conversión de máquinas a combustión a eléctricas. Tome nota:

• Tamaño del vehículo: "No todos los vehículos que actualmente son a combustión podrán migrar a ser eléctricos. El límite aproximado para eso está en las 45 toneladas. Bajo este tamaño las flotas son electrificables", afirma.

• Distancia diaria recorrida: Los vehículos comerciales que recorren largas distancias diarias convendría convertirlos en eléctricos, "ya que el costo final de su operación podría ser entre un 5% y un 15% inferior que la versión a diésel", expone.

• Oferta nacional: La electrificación va a depender de que el tipo de vehículo que se desea electrificar tenga modelos homologados en Chile.

• Infraestructura de carga y energía: Sobre estos puntos, manifiesta que "es importante saber qué tipo de infraestructura de carga se requiere para migrar la flota, ya que no sólo se trata de implementar cargadores. En todo caso, el mayor costo de compra del vehículo eléctrico se compensa con el menor costo operacional. En esta misma línea, seleccionar el proveedor de energía también es relevante, considerando que las tarifas de cliente libre podrían significar ahorros sustanciales en el costo final del energético que se suministra a la flota".

• Seguros: Según Donoso, "éste es uno de los temas más críticos puesto que la industria aseguradora no ha avanzado a la misma velocidad que los otros actores relacionados a la electromovilidad. La flota que se desea electrificar debe contar con oferta de seguro asociado al tipo de vehículo, escenario que hoy no es fácil de resolver".

• Financiamiento (leasing): El especialista sostiene que el financiamiento para unidades eléctricas ha avanzado más lento que otras industrias del ecosistema de transporte, por lo que "en la actualidad no es fácil para una Pyme obtener financiamiento para migrar su flota".

• Capacitaciones: En el proceso de recambio de flotas es clave capacitar a conductores y mecánicos, "ya que los modelos eléctricos tienen algunas diferencias en el uso como una aceleración más rápida y una menor emisión de ruidos, lo que los hace menos visibles. Además, aunque su mantenimiento es más simple por contar con menos partes móviles, hay que capacitar también a los encargados del área, reforzando los cuidados que se deben tener con los elementos de alto voltaje", subraya el ejecutivo.

• Mantenimiento: Los vehículos eléctricos tienen un plan de mantenimiento diferente que las máquinas a combustión, "por lo cual es importante incorporar a áreas como operaciones y seguridad en este proceso. Si bien son tanto o más seguros que su contraparte contaminante, al igual que cualquier tecnología necesitan los cuidados apropiados para mejorar su rendimiento al máximo", especifica.

• Tiempos de detención de las máquinas: Este es un factor que también se debe considerar. "Las flotas que cuentan con un uso intensivo en el día, pero largos tiempos de desuso nocturno son potencialmente electrificables", asegura Felipe Donoso.


DATO:

2035
Es el año en que, de acuerdo a la Estrategia Nacional de Electromovilidad presentada en 2021, sólo se venderían vehículos eléctricos en nuestro país.

Artículo publicado en InduAmbiente 178 (septiembre-octubre 2022), páginas 14 a 16.