Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Para Estar Alerta

Para Estar Alerta

El consumo de alcohol y drogas genera riesgo de accidentes laborales.



Preocupante o, mejor dicho, alarmante. Es el término que mejor se ajusta a una realidad muchas veces escondida y muy poco abordada: el alto consumo de alcohol y otras drogas entre los trabajadores chilenos, que entre 2017 y 2018 aumentó de un 14,9% a un 20,4%. Esto, según el estudio “¿Su empresa da positivo?”, realizado por la consultora Global Partners.

Los testeos mostraron que la droga con mayor consumo es la marihuana, con un 50% dentro de los resultados positivos, seguida por la cocaína con un 22,41%.  
Para ayudar a revertir esta tendencia al alza, la Cámara Chilena de la Construcción y la Mutual de Seguridad elaboraron la “Guía de Prevención de Alcohol y Drogas en Empresas Constructoras”, considerando que este rubro es uno de los más afectados por el problema.

No obstante, el documento entrega orientaciones generales para que todas las empresas, independiente de su tamaño, tengan una herramienta que las apoye para enfrentar adecuadamente los inconvenientes relacionados con el consumo de alcohol y drogas en el contexto laboral.

Mayor accidentabilidad

Según la guía, los datos disponibles y actualizados muestran la magnitud del problema, que se traduce en consecuencias insoslayables para el trabajador y la empresa. “Las más claras son mayor accidentabilidad y menor productividad”, resalta.

Luego aporta más antecedentes: De acuerdo a estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cada año alrededor de 317 millones de personas sufren accidentes del trabajo en todo el mundo. En Chile, según las estadísticas de 2018 de la Superintendencia de Seguridad Social, se produjeron 164.407 accidentes laborales, con una tasa de 3,1 accidentes por cada 100 trabajadores y un promedio de 20,3 días perdidos.

De esta manera, cada año las empresas pierden más de US$ 6,6 millones producto de accidentes laborales. Y a juicio de diversos estudios internacionales, en cerca de un 25% de ellos se constata la presencia de alcohol y otras drogas.

Otra cifra relevante la aporta el estudio “Safety Performance Report” (2019), realizado por la Associated Builders and Contractors Inc (ABC) de los Estados Unidos, que revela que un tercio de todos los incidentes en obras de construcción están relacionados con el consumo de alcohol y otras drogas.

Confirma, asimismo, que las empresas con programas y políticas de prevención del trabajo bajo estos flagelos disminuyen en un 60% la accidentabilidad en contraposición a aquellas que no los tienen.

A su vez, los resultados del estudio de Global Partners en Chile están divididos en tres categorías en relación al grado de intervención preventiva y disuasiva. El sector de la construcción ocupa el cuarto lugar después del comercio, manufactura y transporte, con un 16,1% de positivos en aquellas empresas que no tienen un programa de prevención de consumo de alcohol y otras drogas. En organizaciones que tienen testeos esporádicos, la distribución por sectores económicos es la siguiente: transporte 9,7%; industria manufacturera 9%; comercio 8,3%; servicios y otros 5,3%, y construcción 2,9%.

“Los datos recogidos no son totalmente coincidentes, debido a que no existen estudios sostenidos en el tiempo sobre esta problemática en el sector construcción. Sin embargo, a la luz de los antecedentes disponibles, es prudente decir que el consumo de ambos productos afecta a los trabajadores de este rubro de manera significativa”, apunta la Guía.

Lea este artículo completo en InduAmbiente 159 (julio-agosto 2019), páginas 82 a 84.