Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Devoluciones “Basura”

Devoluciones “Basura”

Productos vendidos por e-commerce y devueltos, causan creciente daño ambiental.



Que en 2018, solo en Alemania, se devolvieran a las empresas del comercio unos 487 millones de artículos comprados vía online puede sorprender. Pero que la mayor parte de éstos haya terminado destruido y en la basura parece inexplicable.

Lo más increíble es que no es una realidad aislada, ya que en numerosos países de Europa y también en Estados Unidos se ha denunciado esta supuesta mala práctica.

En un reportaje publicado por Deutsche Welle, canal de origen alemán, se afirma que "la venta online tiene mucho éxito, pero también tiene su lado oscuro, porque las mercancías nuevas y en buen estado que son devueltas se destruyen para hacer más espacio a otros artículos. Muchos productos se tiran a la basura, porque eso es más rentable que volverlos a ofrecer vía electrónica".

La Sexta Parte

Según un estudio reciente realizado por el Grupo de Investigación de Gestión de Mercancías Devueltas de la Universidad de Bamberg, en Alemania, uno de cada seis paquetes en ese país regresa al punto de venta. ¿Cuáles son los artículos que se devuelven con más frecuencia? Zapatos y ropa.

En el informe se indica que las verdaderas dimensiones de la destrucción de la mercancía de retorno en Alemania se desconocen en detalle. "Pero, a partir de ahora, los comerciantes deben revelar si se deshacen de mercancía y de qué cantidad. Además, se impondrá un 'deber de custodia del vendedor'. Este tendrá que encargarse de sus productos, pudiendo venderlos a precios más baratos o donarlos, por ejemplo".

Tales obligaciones forman parte de un proyecto de ley en el estado germano que apunta contra la destrucción de mercancía como resultado del comercio online y la consiguiente generación de basura. La Ministra de Medio Ambiente, Svenja Schulze, busca que los productores y comerciantes se responsabilicen más de la mercancía nueva y en buen estado que retorna a las plataformas de venta. "Tirar simplemente la ropa nueva o quemarla no es la forma de gestionar los recursos. Y los consumidores también tienen que preguntarse si es bueno para el medio ambiente comprar muchos artículos y luego devolver una parte importante", asegura.

La nota de Deutsche Welle también destaca la opinión del Gerente de la Asociación del Comercio Online y Venta por Correo de Alemania, Christoph Wenk-Fischer: "Es muy positivo que se impulse el cuidado del medio ambiente, pero para eso sería más efectivo y sostenible que se suprimiera el IVA a las donaciones en especies, lo que facilitaría esta práctica en vez de desecharlas".

Un portavoz del gigante online Amazon coincide con esta postura, sosteniendo que "para las empresas no es económicamente rentable donar la mercancía. Si lo hiciéramos, tendríamos que pagar por ello a las autoridades tributarias alemanas. Amazon es un comerciante, su meta es vender todos los productos. La gestión de la mercancía no vendida es un reto para todas las empresas y va más allá de la venta online. Si no tenemos otra posibilidad, damos nuestros artículos para el reciclaje, para la generación de energía o, como última opción, los enviamos a los vertederos", explica.

Estados Unidos, Peor Aún

De acuerdo a Infobae, uno de los diarios electrónicos de habla hispana con más lectoría, solo en diciembre en 2019 los consumidores en Estados Unidos devolvieron más de un millón de paquetes a los comercios electrónicos donde hicieron sus compras. "La política de devolución, cambio o garantía de reintegro de dinero es tan importante en ese país que prácticamente no existe comercio que no la ofrezca, sea tienda física u online", asegura en un artículo.

2 - Devolución 550x350.jpgLas tasas de devolución de productos comprados vía online han ido al alza en Estados Unidos y países de Europa.

Ahí también se revela que un estudio realizado en 2018 por la empresa Optoro -que ofrece servicios para reducir el impacto ambiental de las devoluciones- concluyó que en esa nación la insatisfacción del consumidor con el producto que compró causa más de 2.000 toneladas de desechos que van a parar a rellenos sanitarios, generando unas 15 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.

"El 80% de los consumidores en los Estados Unidos y el Reino Unido miran la política de devoluciones de un lugar antes de hacer una compra y, según registró del Global Web Index, tres de cada cinco hizo una devolución en el último año", detalla la nota.

Otra estadística muestra que en 2018 los estadounidenses devolvieron el 10% de los artículos adquiridos, un 25% más que el 8% que enviaron de vuelta en 2016.

En otro reportaje aparecido en Los Ángeles Times se asegura que "en una era en la cual los consumidores y las empresas están reconsiderando sus decisiones a la luz del cambio climático, las devoluciones del comercio electrónico representan una crisis ambiental oculta".

Respecto al origen del problema, un estudio de la universidad sueca de Gotemburgo plantea que el comercio electrónico cambió el modo de comprar ropa. "Muchos clientes suelen ordenar un mismo artículo en distintas tallas y colores para encontrar una única pieza que les sienta mejor", asevera.

La misma investigación reveló que en Suecia las tasas de devolución de algunos productos llegan al 60 por ciento.

Grave Impacto

En el reporte de Infobae se señala que la logística del "free returns" es tan compleja que "en general se toman atajos que perjudican el medio ambiente. Para muchas empresas, el costo de separar las mercaderías que se devolvieron por un defecto de aquellas que siguieron el mismo camino porque al consumidor no le gustó resulta demasiado alto: entonces directamente eliminan todas como basura".
Añade que las emisiones del transporte y el uso de bolsas de plástico tan baratas que no se reciclan son otros impactos importantes de esta práctica en alza.

Por las 165 mil millones de cajas de cartón que se usaron en 2018 a partir de unos 1.000 millones de árboles, empresas como Amazon.com -que controla casi el 40% de todo el comercio electrónico en los Estados Unidos- se comprometieron a adoptar empaques más sostenibles, aunque sin revocar la política del libre retorno de mercancías.

Algunas empresas están optando mejor por los reintegros de dinero sin devolución del producto en el caso de algunos artículos que -como la ropa interior, los cosméticos o los alimentos envasados- no se pueden volver a vender. Otras no envían junto con el artículo la etiqueta de correo para la devolución, sino que la dejan disponible en su sitio web para que el cliente la descargue e imprima si la necesita, evitando así el desperdicio de papel. Incluso, hay comercios que ofrecen la opción de que el cliente pague un pequeño monto para compensar la huella de carbono que genera el retorno de un producto.

Entre las propuestas para el futuro destaca aquella que plantea agregar a cada envío la información del impacto ambiental que causaría su devolución. Esto, para tratar de inculcar a los consumidores hábitos más responsables. Y la costumbre de los más jóvenes de probarse la ropa en casa se podría combatir con "probadores digitales" hechos con realidad aumentada.

Artículo publicado en InduAmbiente N° 163 (marzo-abril 2020), págs. 82-84.