Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Reconversión Urbana

Reconversión Urbana

FCAB impulsa inédito proyecto de remediación de suelos en Antofagasta.



Transformar un sitio industrial en un nuevo espacio urbano sostenible, inclusivo y catalizador de futuro para Antofagasta. Ese es el desafío asumido por FCAB, a través de su “Plan de Reconversión de Patios Ferroviarios” (PRPF), que apunta a habilitar sus 48 hectáreas ubicadas en el centro de la ciudad.

Tan inédito proyecto busca que las actuales instalaciones de mantenimiento de la empresa se transformen a futuro en un nuevo barrio para uso urbano, lo que implica trasladar sus instalaciones de mantenimiento y de servicio fuera de la ciudad.

Esto es clave tanto para el desarrollo futuro y la continuidad operacional de FCAB como también para la propia ciudad, ya que traerá grandes oportunidades para un sector neurálgico de Antofagasta al mejorar su conectividad, habilitar espacios residenciales y comerciales, potenciar su patrimonio y generar más espacios públicos para la comunidad.

La iniciativa busca constituirse en un referente en la reconversión de espacios industriales, participación de la comunidad y planificación del desarrollo urbano en Chile e incluso a nivel internacional.

Caracterización ambiental

En septiembre de 2019, FCAB ingresó al SEIA el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de la primera etapa del Plan de Reconversión, el Proyecto de Habilitación de Suelos, que hasta el cierre de esta edición seguía en evaluación.

Una vez aprobado el EIA se implementará la habilitación de los suelos de los patios ferroviarios, para continuar posteriormente con el desarrollo de las siguientes dos fases del Plan: el Traslado Progresivo de Operaciones y el Desarrollo Urbano. Es un trabajo a largo plazo, proyectado en un período de 8 a 10 años, que se llevará a cabo por etapas.

02 - fcab - 550x350.jpgLa iniciativa aportará sustentabilidad a la ciudad, destaca Jaime Henríquez.

Jaime Henríquez, Gerente de Sustentabilidad y Desarrollo Territorial de FCAB, quien está a cargo del Plan, comenta que éste requirió, en primer término, un estudio de caracterización, que permitió determinar las medidas de remediación necesarias. “El estudio reveló la presencia de metales propios de una actividad industrial de este tipo, y que cumplen con todas las normativas para su desempeño y cuya aparición se entiende en el contexto de una empresa que ha funcionado por más de 130 años en las zonas estudiadas”, asegura.

La caracterización ambiental y el diseño del proyecto de remediación fueron desarrollados en base a la Guía Metodológica para la Gestión de Suelos con Potencial Presencia de Contaminantes del Ministerio del Medio Ambiente, y de acuerdo a normativas, guías y mejores prácticas que se han utilizado a nivel nacional e internacional en proyectos similares.

Específicamente, las metas de remediación fueron establecidas utilizando la metodología de evaluación de riesgos a la salud humana, la cual permite establecer concentraciones máximas permisibles para el sitio y que no presenta un riesgo para los futuros usuarios del proyecto de desarrollo urbano. La evaluación de riesgos es una herramienta que ha sido utilizada en Chile y el mundo para lograr una regeneración sustentable de sitios industriales (ver más antecedentes en recuadro).

Más de mil muestras

Raúl Victor, Gerente de Negocios de Remediación para Latinoamérica de Golder Associates, empresa que elaboró el EIA, revela que “durante el desarrollo del proyecto de remediación se recolectaron más de 1.000 muestras de suelo, utilizándose una grilla de muestreo que sirvió para detectar la presencia de metales, hidrocarburos y otros compuestos, con el fin de obtener una caracterización completa y detallada del sitio”.

Como resultado del estudio se evidenció la presencia de metales asociados a la actividad industrial por casi 132 años.

En base a los análisis realizados y con el objetivo de maximizar la viabilidad del futuro proyecto de desarrollo urbano, la metodología de remediación incluye la excavación, en un promedio de 62 cm, y la disposición fuera del sitio de los suelos excavados.

03 - fcab - 600x400.jpgLa reconversión de los patios permitirá recuperar sitios neurálgicos en Antofagasta.

Victor añade que “para minimizar el impacto a la ciudad durante el proceso de remediación, el material removido será almacenado en maxisacos y trasladado en tren y/o en camiones hasta un lugar autorizado para su disposición final, cumpliéndose siempre con las normas de calidad de aire, ruido y vibraciones durante la ejecución del proyecto”.

Además, plantea que “para reducir las molestias que tendrán los trabajos para nuestros vecinos, las labores se realizarán por etapas y se aplicarán medidas administrativas, como horarios de trabajo, y medidas operacionales, como pantallas acústicas, mallas anti polvo, humectación del suelo, etc.”.

Una vez terminadas las obras de remediación, el proyecto contempla un muestreo de verificación para validar el cumplimiento de las metas y que las áreas remediadas queden aptas para el futuro proyecto de desarrollo urbano.

“Esta metodología asegurará un proyecto de remediación robusto, que minimizará la incertidumbre en la etapa de implementación”, destaca el ejecutivo de Golder.  

Sobre la colaboración que recibieron de esta reconocida empresa consultora, Jaime Henríquez afirma: “Estamos frente a un desafío importante, tanto en el plano industrial como en la visión de ciudad. Hay poca bibliografía y experiencia en materia de remediación de suelos en el país, por eso nos asesoramos con un grupo variado de consultores experimentados en esta área para desarrollar el EIA del Proyecto de Habilitación de Suelos, los cuales han llevado a cabo este tipo de proyectos en varias partes del mundo. Incluso, buscamos y viajamos a Europa para conocer exitosas experiencias en materia de remediación”.

Desarrollo urbano

En forma paralela al muestreo de verificación de la fase de remediación, FCAB llevará a cabo el proyecto de traslado progresivo de las operaciones. Esto permitirá a la empresa seguir creciendo y aportando al futuro de la Región de Antofagasta, y así mantener su liderazgo en el transporte de cargas de la minería.

Una vez que los suelos sean autorizados para un uso distinto al industrial, comenzará la etapa de desarrollo urbano, en un proceso participativo con la comunidad, lo que es visto como una gran oportunidad para la ciudad.

Esto, porque la tercera fase considera la construcción de viviendas, el mejoramiento de la conectividad, la recuperación del patrimonio y la creación de más espacios públicos y áreas verdes, que interactúen con el tránsito del tren.

04 - fcab - 550x350.jpgCon este proyecto, FCAB espera seguir creciendo y contribuyendo al futuro de la Región de Antofagasta.

“Los diálogos abiertos a la comunidad son claves”, subraya Henríquez, quien precisa que “es fundamental crear confianza con las comunidades no solo de Antofagasta, sino que de toda la región, vinculándonos con nuestros vecinos a través de la participación activa”.

A su juicio, este proyecto marca un hito por su carácter innovador y porque generará valor en la ciudad. “Es una iniciativa visionaria y proactiva, que responde a la nueva forma en que se está haciendo ciudad actualmente, y cumple con las normativas ambientales no solo nacionales, sino que también con exigencias internacionales”, sostiene.

Sustentable e inclusivo

El Gerente de Sustentabilidad y Desarrollo Territorial de FCAB, Jaime Henríquez, es claro en señalar que el crecimiento de una industria como la ferroviaria debe estar a la altura de los desafíos del sector minero, sin ignorar a las comunidades donde está inserta.
En esa línea, FCAB apunta a una sinergia en la que no solo es clave el desarrollo económico, sino que también incorporar otras variables, como la denominada “minería verde”, que dice relación con prácticas sostenibles y con un mínimo impacto al medio ambiente.

A ello se suma un sentido de pertenencia con la Región de Antofagasta, siendo un empleador preferente -el 92% de la dotación de la empresa reside en las ciudades donde opera-, y el desarrollo de una política de puertas abiertas en las comunas donde trabaja.
“El Plan de Reconversión de Patios Ferroviarios nos permite proyectar el futuro de manera sustentable. Por esto, en los últimos años estamos emprendiendo una profunda transformación para responder de mejor manera a las necesidades de nuestros clientes y a las expectativas de los ciudadanos. Hemos realizado mejoras significativas a nuestra operación”, explica Henríquez.

Evaluación de riesgos para la salud humana

El uso de evaluaciones de riesgos para la salud humana como herramienta clave en el manejo de los pasivos ambientales, ha sido una práctica aceptada durante más de 30 años. Uno de los primeros y significativos documentos de orientación sobre la materia fue publicado por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (US EPA) en 1989, el cual ha sido ampliamente adoptado en todo el mundo. Este conocimiento, experiencia y modelos de evaluación de riesgos pueden aprovecharse para mejorar la gestión de los pasivos ambientales en nuevas geografías donde esta práctica no es estándar. Así se logra asegurar que las soluciones adoptadas sean eficientes, costo-efectivas y brinden las mejores opciones para la gestión ambiental sustentable de estos pasivos.

Artículo publicado en InduAmbiente N° 164 (mayo-junio 2020), págs. 44-47.