Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Hitos de un Cuarto de Siglo

Hitos de un Cuarto de Siglo

Revisión de hechos que han marcado el desarrollo ambiental en Chile.



Corría el año 1993 y en Chile poco y nada se hablaba de medio ambiente. Fue entonces que Revista InduAmbiente nació como una rica fuente de información técnica y, sobre todo, como un necesario puente de comunicación entre las instituciones públicas encargadas del resguardo del entorno natural y humano, los sectores industriales y empresariales que han tenido que ir poniéndose a tono con las progresivas regulaciones y los proveedores de soluciones para controlar la contaminación proveniente de las más diversas actividades.

Sobre ese escenario, en este último cuarto de siglo hemos sido testigos de numerosos hechos que han ido definiendo el rumbo del desarrollo medioambiental en nuestro país, tal como ocurre con los hitos que revisamos a continuación.

•    Dictación de la Ley 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente:

El 9 de marzo de 1994 se publicó este cuerpo legal que instaló la temática medioambiental dentro de la estructura del Estado. La Ley 19.300 definió un modelo de coordinación institucional para abordar estas materias, encabezado por la Comisión Nacional del Medio Ambiente como organismo ejecutivo y su Comité de Ministros, entidades que habían sido creadas en 1990. Además, estableció instrumentos de gestión claves para incorporar la variable ambiental en las iniciativas de desarrollo del país, como el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), las normas de calidad y de emisión, los planes de prevención y descontaminación, la educación ambiental y la formación de capacidades.

•    Establecimiento de Normas de Calidad:

Las normas de calidad ambiental establecen las concentraciones permisibles de ciertos elementos o compuestos en el medio ambiente durante un periodo determinado, con miras a resguardar la salud de la población (normas primarias) o evitar riesgos para la naturaleza (secundarias). Así, su dictación define condiciones de base que obligan a medir el estado de los distintos componentes ambientales, como ocurre hoy con el monitoreo de la calidad del aire en más de 25 centros urbanos del país. También son la base para establecer normas que limiten la emisión de contaminantes -aunque varias de esas regulaciones en Chile se han dictado antes que las normas de calidad- y planes de prevención o descontaminación en los casos que se transgredan las concentraciones señaladas.

En Chile, este proceso regulatorio partió en la década de los noventa apuntando a recuperar la calidad del aire, área en la que hoy están vigentes a nivel nacional las normas primarias para material particulado grueso (MP10) y fino (MP2,5), Dióxido de Azufre (SO2), Dióxido de Nitrógeno (NO2), Ozono Troposférico (O3), Monóxido de Carbono (CO) y Plomo (Pb), y una norma secundaria para SO2. Entre ellas, marcó un hito la entrada en vigencia en el año 2012 de la norma de calidad para MP2,5 que ha llevado a actualizar los planes de descontaminación en Santiago, Temuco y Coyhaique, entre otras ciudades.

En materia de aguas, en tanto, el avance ha sido mucho más lento: recién en el año 2009 se establecieron normas de calidad primaria para las aguas continentales superficiales, marinas y estuarinas aptas para actividades de recreación con contacto directo. Y desde 2010 a la fecha se han sumado las normas secundarias para los lagos Llanquihue y Villarrica, y para las cuencas de los ríos Serrano, Maipo, Biobío y Valdivia.

Considerando su relevante rol para el resguardo de las personas y del medio ambiente, se requiere elaborar más normas de calidad y revisar oportuna (cada cinco años indica la Ley 19.300) y adecuadamente las ya existentes.

Lea el artículo completo en InduAmbiente nº 154 (septiembre-octubre 2018), páginas 14 a 19.