Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Cerrando el Círculo

Cerrando el Círculo

Avances en la gestión de residuos en el marco de la economía circular.



Cuesta imaginarse una harina con valor nutricional elaborada en base a desechos de pluma de ave. O un tipo de combustible líquido refinado para generadores diésel a partir del procesamiento de neumáticos en desuso. Ambos proyectos en desarrollo son fruto de la innovación y de la Economía Circular (EC), un concepto sobre el que se habla, escucha, lee y escribe cada vez más en Chile.

Según el Ministerio del Medio Ambiente (MMA), la EC puede entenderse como “un sistema de aprovechamiento de recursos en el que prima la reducción de los elementos minimizando la producción al mínimo indispensable y apostando por la reutilización y reciclaje de los elementos que por sus propiedades no pueden volver al medio ambiente”.

El mecanismo es simple: minimizar la eliminación de desechos y la necesidad de materias primas al mantener los materiales activos existentes en el ciclo de producción. Este sistema económico alternativo transforma nuestra economía lineal actual, que “toma, fabrica y desperdicia”, en una que reutiliza, recicla y repara.

“La economía lineal –consistente en extraer, usar y desechar– no es compatible con un desarrollo sustentable. Por eso es que debemos impulsar la economía circular, el gran cambio que está experimentando el mundo en las últimas décadas. Este enfoque resguarda nuestro medio ambiente, pero también promueve la innovación y el emprendimiento”, afirma la Ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt.

En ese escenario, la dictación y aplicación de la Ley Marco para la Gestión de Residuos, Responsabilidad Extendida del Productor y Fomento al Reciclaje (Ley N° 20.920) ha sido clave para impulsar la economía circular. Esto, porque promueve un modelo de desarrollo en que los residuos de los productos pasan a ser un recurso de valor, y se incorporan nuevamente a la cadena de producción como materia prima o energía, con lo que nada se desperdicia.

En esta nueva realidad, por cierto, los plásticos y toda la industria y mercado que giran en torno a ellos tienen mucho que aportar. Si bien son conocidas sus ventajas e importancia para la evolución de la humanidad, su gestión adecuada luego de convertidos en residuos supone un gran reto. Los especialistas concuerdan: De su recuperación masiva depende gran parte del éxito de la economía circular.

En un reciente panel sobre EC, en el marco de la 2ª Semana del Clima, y en relación a los residuos plásticos, la Gerente General de la Asociación de Industriales del Plástico, Magdalena Balcells, subrayó la relevancia de entender que en la contaminación ambiental los grandes responsables no son los plásticos, “sino la excesiva generación de todo tipo de residuos y su disposición final. Para aplicar exitosamente la economía circular el camino de la prohibición (como está ocurriendo con las bolsas plásticas) no es el correcto, sino que hay que buscar las regulaciones más eficientes posibles”.

Llegó para Quedarse

La EC llegó para quedarse con fuerza en Chile. Así lo demuestran los 25 proyectos ganadores de la primera convocatoria de “Prototipos de Innovación en Economía Circular”, los cuales tienen el respaldo de Corfo, el Ministerio de Medio Ambiente  y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático.

“Para que la economía circular sea una realidad en el país los innovadores y emprendedores son un motor de cambio fundamental. Ahora, tenemos que apoyar que estas innovaciones funcionen y generen un cambio visible y concreto para avanzar fuertemente hacia esta nueva economía”, afirma Guillermo González, Jefe de la División de Economía Circular de MMA.

Lea este artículo completo en InduAmbiente 156 (enero-febrero 2019), páginas 10 a 12.