Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Propuestas Vitales

Propuestas Vitales

Planteamientos de Escenarios Hídricos 2030 frente a escasez de agua en Chile.



Agosto de 2018. La imagen impacta. Cientos de vacas sedientas se agolpan en torno a un camión aljibe para conseguir un poco de agua. Esto, debido a una extrema sequía que afecta a un amplio territorio de… Australia.

¿Realidad ajena a Chile? No. Por ejemplo, muy cerca de Santiago, en la Laguna de Aculeo, hasta hace pocos años se podían practicar deportes náuticos y hoy el agua ha dado paso a tierra seca y pasto amarillo.

Peor aún, desde el 8 de agosto en la Región de Valparaíso rige Zona de Emergencia Agrícola debido a la escasez hídrica que se registra en algunas comunas como Putaendo y Petorca.

Es una realidad que sintoniza plenamente con un preocupante antecedente que entregó recientemente la Dirección General de Aguas, como parte de un Balance Hídrico Nacional que prepara: el país tiene un déficit del vital elemento que oscila entre 10% y 37%.

De alto riesgo

Por esos mismos días de agosto, el Instituto Mundial de Recursos (WRI, por sus siglas en inglés) presentó la actualización de su ranking global de estrés hídrico revelando un panorama poco halagüeño para Chile. En el listado, nuestro país se ubicó en el lugar 18, encabezando el grupo de naciones que presentan un alto riesgo de sufrir una disminución en el suministro de agua debido a los efectos combinados del alza de las temperaturas y el cambio de los patrones de lluvias. El resultado significó un retroceso respecto del estudio realizado por la misma entidad en 2015, en el que Chile se situó en la posición 24.

“Radiografía del Agua”, la primera publicación de la iniciativa Escenarios Hídricos 2030, y otros estudios nacionales e internacionales también dan cuenta del creciente riesgo que enfrenta nuestro territorio en materia de seguridad hídrica. “Tal situación se empieza a reflejar en el aumento de conflictos socioambientales en diversos lugares a lo largo del país”, afirma “Transición Hídrica: El Futuro del Agua en Chile”, el nuevo informe del proyecto que coordinan las fundaciones Chile, Futuro Latinoamericano y Avina.

En el documento se deja en claro que aspectos como “la situación de las aguas subterráneas, la brecha hídrica y la falta de información muestran que el actual sistema de gestión del agua en Chile presenta fallas. Si a esto sumamos los efectos que ya está mostrando el cambio climático en Chile, podríamos llegar a un escenario futuro donde sea muy difícil garantizar el recurso para todos los usos. Necesitamos de manera urgente revertir esta tendencia”, asegura.

Ejemplos de medidas

La publicación propone un cambio de enfoque, poniendo énfasis en 4 ejes estratégicos de acción paralela y sinérgicos entre sí: Gestión e institucionalidad del agua, conservación y protección de nuestros ecosistemas hídricos, eficiencia y uso estratégico del recurso hídrico, y migración e incorporación de nuevas fuentes de agua.

En bases a estos 4 pilares, la iniciativa pone sobre la mesa un portafolio con 212 Medidas, Acciones y Soluciones (MAS) como insumo para reducir la brecha hídrica y abrir nuevas oportunidades de avanzar en diferentes niveles: nacional, sectorial o local.

A modo de ejemplo, a continuación se detallan las propuestas en torno al eje relacionado con la migración e incorporación de nuevas fuentes de agua:

•    Sistemas pasivos de tratamiento de aguas (humedales artificiales y lombrifiltros)

Beneficios:

- Permiten mejorar la calidad de los efluentes y poseen una alta reducción de DBO5 y sólidos suspendidos.
- El agua tratada puede reutilizarse en riego u otros fines.
- Operación simple en comparación con otros sistemas de tratamiento de aguas residuales.
- En el caso de los humedales, además, restauran zonas húmedas aptas para potenciar la biodiversidad y el valor paisajístico del lugar.
- Recomendados para comunidades pequeñas y aisladas.

Externalidades:

- Requieren la aprobación de los organismos con competencia ambiental, por lo que su implementación es en el mediano plazo, con demoras que corresponden a los tiempos de obtención de los respectivos permisos.
- Poseen externalidades ambientales positivas.
- Pueden generar potencial conflicto con la comunidad a causa de los malos olores si la operación y mantención no son las adecuadas.

•    Tratamiento de aguas servidas

Beneficios:

- Funcionan en forma continua con una alta eficiencia, y son de fácil control y operación.
- Registran un buen comportamiento frente a tóxicos, buena resistencia ante sobrecargas puntuales y un bajo requerimiento de espacio para su implementación.
- Aplicación de pequeña y gran escala.

Lea este artículo completo en InduAmbiente 159 (julio-agosto 2019), páginas 40 a 43.