Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Clima de Cambios

Clima de Cambios

Nueva meta de Chile para reducir sus GEI, tema de nuestro último foro desayuno.



Las condiciones climáticas en Chile se están modificando y se espera que lo hagan aún más en el futuro. Estas variaciones pueden generar riesgos y oportunidades en distintos ámbitos de acción de las empresas, que están avanzando en la implementación de medidas de adaptación al Cambio Climático (CC). Esas son algunas de las conclusiones de un reciente estudio del Centro de Cambio Global de la UC sobre los sectores productivos y este problema de alcance mundial.

A propósito de la COP25 –cuya organización nuestro país tuvo que desechar por las "difíciles circunstancias que ha vivido" –, Chile decidió potenciar su compromiso de acción climática, conocido como Contribución Nacional Determinada (NDC), a la cual deberán aportar principalmente las empresas. Para eso definió, en materia de mitigación, un presupuesto de emisiones de Gases de Efecto invernadero (GEI) de entre 1.100 y 1.175 millones de toneladas de CO2 entre 2020 y 2030, apostando a reducir hasta un 45% de éstas al 2030, respecto a 2016, y a la carbono neutralidad al 2050.

Sobre tan ambiciosa meta y los riesgos, desafíos y oportunidades que presenta el CC para las empresas nacionales, entre otros temas, debaten seis especialistas de distintos frentes en un nuevo y contingente Desayuno InduAmbiente.

Cabe indicar que este evento se realizó dos semanas antes de la cancelación de la COP 25, por lo que se excluyeron algunas de las expresiones de los invitados referidas a la cumbre.

Invitados:

Ximena Ruz

Subdirectora Técnica de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático.

Joaquín Villarino
Presidente Ejecutivo del Consejo Minero.

Paulina Riquelme 
Presidenta de la Comisión de Desarrollo Sustentable y Cambio Climático de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC).

Arturo Brandt
Representante para América Latina de Tradition Green y Consultor en temas de sustentabilidad y cambio climático.

Andrés Pica 
Director Ejecutivo del Centro de Cambio Global UC.

Pamela Poo
Directora de Política y Regulación de Chile Sustentable.



InduAmbiente:
Les proponemos partir la conversación evaluando la nueva Contribución Nacional Determinada (NDC) que recientemente dio a conocer el Gobierno, actualizando el compromiso de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero de Chile al 2030, tal como lo establece el Acuerdo de París. La meta de 45% ¿es adecuada, insuficiente o muy ambiciosa?

Ruz: Como Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático hemos trabajado fuerte en el área de transferencia tecnológica. Nuestro objetivo es ir más allá de la simple declaración de tener una estrategia para enfrentar este problema. Para eso se conformó un comité, que definió y aportó al NDC en materia tecnológica, especialmente en temas procedimentales. Estamos en esto porque somos la entidad nacional designada por el Centro y Red del Clima de la ONU, que apoya a los países en materia de trasferencia de tecnología. En ese contexto, con el apoyo de otros organismos públicos y de actores privados, hemos armado un plan de trabajo para facilitar la adopción de tecnologías por parte de las empresas en Chile. Este ha sido y es nuestro rol más importante. En paralelo, estamos postulando a distintos fondos para poder hacer aplicaciones concretas en distintos sectores productivos. Por ejemplo, por el déficit hídrico, se buscan tecnologías para generar nuevas alternativas de producción de agua para consumo humano.

InduAmbiente: Pero la meta de mitigación que se impuso ahora Chile intenta acercarse a lo que plantea el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) como necesario para enfrentar adecuadamente este problema.

Ruz: Claro, porque Chile tenía una meta poco ambiciosa y ahora se impuso un desafío de mayor envergadura, con más información disponible y mayor participación del sector privado.

Clima de cambios 550x350 BXimena Ruz.

Riquelme: En principio, me parece bien que la nueva NDC se enfoque tanto en mitigación como en adaptación, lo que no ocurre en la propuesta de Ley Marco de Cambio Climático. Porque para enfrentar este problema hay que abarcar ambos aspectos. De hecho, en el mundo privado la adaptación es fundamental para proteger, por ejemplo, las inversiones y la infraestructura de las empresas. También valoro que esté expresada de una manera distinta, ahora en un presupuesto de carbono que hay que revisar bien. Lo otro importante es que la ambición climática está sustentada a través de medios de implementación y condiciones habilitantes. Sin embargo, falta definir lo que tenemos que hacer, en materia de alianzas público-privadas, para lograr cumplirla. Eso aún no está en la discusión y me preocupa.

Poo: Si queremos limitar el alza de la temperatura a 1,5 °C al 2050, que es la propuesta mundial, había que ofrecer más como país, por eso Chile asume el estándar que ahora se exige de acuerdo a la nueva lógica del Acuerdo de París, según la cual todas las naciones deben aportar para lograr esa meta. Lo importante es definir qué vamos a hacer para cumplir la NDC, porque como es un compromiso voluntario todavía no logramos a nivel mundial reducir las emisiones de GEI. De hecho, han seguido subiendo. Entonces, es fundamental el tema de la implementación. Yo hago seguimiento a los proyectos en el Parlamento y la verdad es que no hay sintonía entre la ambición climática y cómo pongo en marcha políticas públicas vía ley que permitan cumplirla.

Riquelme: Y no solo vía ley.

Poo: Pero las políticas públicas de verdad son por ley, porque de lo contrario los gobiernos de turno empiezan a cambiarlas. Además, que las empresas y los distintos actores necesitan certezas y una hoja de ruta con prospectiva.

Brandt: Comparto lo que dice Paulina (Poo) y Pamela (Riquelme), porque en Chile somos muy buenos para fijarnos metas, pero después nos cuesta mucho cumplirlas. En ese sentido, la NDC y el proyecto de Ley de Cambio Climático no indican cómo vamos a lograr los objetivos propuestos. La NDC nueva no me sorprendió mucho porque está en línea con lo expresado en otras políticas públicas. Por ejemplo, reafirma que Chile será carbono neutral al 2050, lo que significa que tenemos que bajar 45 millones de toneladas de carbono. Para hacernos una idea, implica suprimir todas las emisiones de la generación de electricidad y de la agricultura. En segundo lugar, se supone que nos vamos a deshacer del gas como productor de electricidad al 2040 y, tal vez, al 2030. Otra meta es que el transporte público sea 100% eléctrico al 2030. Este sector emite actualmente 27 millones de toneladas de emisiones de carbono. De acuerdo a ciertos escenarios, lo propuesto por la nueva NDC está medio cumplido, no es algo muy novedoso. Y está alineado con lo dicho por más de la mitad de los países, que se han fijado ser carbono neutrales al 2050.

Presupuesto de Carbono

Pica: Me gusta el diseño de la nueva NDC y acierta en dos puntos. Primero, mantiene separada lo que son las emisiones de la captura. En ese sentido, el compromiso es muy responsable porque entrega cifras concretas y ambiciosas, como las relacionadas al aumento de la tasa de forestación. Habrá que ver, eso sí, cuáles serán los mecanismos utilizados para la conservación y plantación de especies. Lo otro positivo es que agrega el concepto de un presupuesto de carbono, o sea, no se puede emitir lo que se quiera en un plazo de 5 años porque hay un presupuesto que se va agotando. En otras palabras, no basta con cerrar las centrales a carbón al 2030, sino que hay que implementar medidas desde ya para reducir las emisiones de GEI.

Brandt: En términos prácticos, al 2030 tendremos que emitir 25 millones de toneladas menos de carbono que hoy. Y eso está cumplido si logramos descarbonizar la matriz a ese año, lo cual es probable que suceda.

Pica: Pero el compromiso es mucho más desafiante que eso. Porque al 2030 tenemos que tener las alternativas suficientes para reemplazar al carbón y al gas. Y para eso hay que construir plantas de concentración solar, que no se implementan tan rápido. Además, hay que sumar los desafíos de transmisión para las nuevas instalaciones que se pongan en marcha. Y en un escenario en que el transporte seguirá creciendo, incluyendo el aéreo, que en una década tendrá emisiones similares a las de los autos en Santiago. Es un reto mayor, porque nunca en un periodo de 5 años hemos bajado las emisiones y ahora tendremos que empezar a hacerlo, para lo cual necesitamos políticas públicas y privadas que lo haga posible. La meta del NDC es compatible con la del aumento de la temperatura en 2 °C al 2050, contrastando con la de 1997, que era altamente insuficiente.

Ruz: Altamente insuficiente porque era muy difícil de medir.

Villarino: No cabe duda que por ser sede de la COP 25 debíamos modificar nuestros compromisos y hacerlos más exigentes, lo que va en la línea correcta. También es positivo que haya una mayor participación del sector productivo, que es al final el que tiene que asumir muchas de las responsabilidades que emanan de estos compromisos.
Sin embargo, como dijo Pamela (Poo), las políticas públicas en este ámbito no se hacen cargo de incentivar cambios para pasar de la situación actual a una nueva. Y eso no solo implica establecer exigencias, sino que también planificar adecuadamente el camino para lograr el objetivo. En ese sentido, la distribución de los costos es fundamental. Por ejemplo, a diferencia de lo que sucedió en Europa, las empresas de generación eléctrica en Chile han asumido voluntariamente el cambio de la matriz energética. A propósito, lograr que todo el transporte público sea eléctrico en una década me parece poco realista. Es un gran desafío, al igual que implementar nuevas líneas de transmisión. Si se reemplazaran todas las centrales que operan actualmente se necesitaría duplicar o triplicar las líneas hoy existentes. Y no hay ninguna legislación que se esté haciendo cargo de este tema.
Resumiendo, más allá que seamos responsables solo del 0,25% de las emisiones de GEI, es razonable que Chile se ponga ambiciones climáticas acordes con los desafíos que tiene hoy el mundo. Además, que los beneficios de ser sustentables y carbono neutrales, están a la vista y no admiten mucha discusión. También es bueno exigirle más a los sectores público y privado, aunque se requiere mayor seriedad en el debate. Porque hay que ser responsables y ver cómo financiaremos las metas planteadas. Lo digo, considerando que a esta altura Chile no es sujeto de financiamiento internacional.
Es positivo que la COP haya hecho que Chile se empiece a preocupar y encare un tema que teníamos escondido debajo de la mesa. Al respecto, cada sector debe hacer un sacrificio y transparentar el costo que esto implica. Cada chileno, por ejemplo, debería considerar usar menos su vehículo particular y más la bicicleta y el transporte público. Es un cambio cultural muy profundo. Otro desafío tremendo es cambiar el combustible de los aviones, lo cual involucra a la industria aeronáutica global.

Clima de cambios 550x350 CJoaquín Villarino.

Ruz: Para que se puedan cumplir los compromisos asumidos en la NDC el sector privado tendrá que involucrarse sí o sí, de lo contrario no lo lograremos. Ahora bien, en ésta aparecen dos conceptos nuevos: economía circular y océanos. Sobre el primero se viene conversando hace varias COP y con una estrategia definida por parte de la ONU, en el sentido de que el sector privado puede aportar a la solución del problema mirando la economía de otra forma. Por eso este aspecto aparece con fuerza en la última NDC, con una hoja de ruta para que los distintos rubros se empiecen a apropiar del concepto y hagan más eficiente sus procesos.

Riquelme: Concuerdo en general con lo que aquí se ha dicho, concluyendo que lo central es determinar cuánto nos va a costar y las medidas que son necesarias implementar para alcanzar la meta. De lo contrario, nos quedaremos en anuncios sin contenido.

Cambio Cultural

InduAmbiente: ¿Chile hubiese adoptado un compromiso de reducción de emisiones de esta magnitud sin haber asumido la organización de la COP25?

Riquelme: Creo que no, pero de todas maneras Chile debe avanzar en la disminución de los gases de efecto invernadero que genera. Tenemos una gran responsabilidad en la definición de lo que hay que hacer para lograr cumplir nuestro compromiso en la materia. Y todos en conjunto debemos empujar un cambio cultural que lo haga posible. Por ejemplo, se deben establecer políticas que incentiven el uso del transporte público. En ese contexto, las condiciones habilitantes y los medios de implementación son fundamentales y no están puestos en la mesa. El otro punto que me preocupa es la falta de coherencia de las políticas y las regulaciones.

Poo: Quiero hacer algunos comentarios sobre lo que aquí se ha dicho. En materia de trasmisión, la línea Cardones-Polpaico fue un mal proyecto. Lamentablemente éste se hizo con la ley antigua, por lo que con la nueva se subsanarán varios problemas. De hecho, las franjas de terreno por donde pasarán ahora las líneas las expropia el Estado y las empresas no tienen que ir a negociar con sus dueños. Por otro lado, el Coordinador Eléctrico tiene una planificación de las líneas que habrá que hacer para llegar con la energía desde los centros de generación hasta los de consumo. Un desafío en el área es que la producción de electricidad sea cada vez más local con distribución en la misma zona. Hay que empezar a descentralizar la política pública o si no nos vamos llenar de líneas de transmisión.

InduAmbiente: Pamela (Poo) ¿es posible descarbonizar la matriz al 2030 como se ha dicho?

Poo: Es posible pero no es un desafío fácil. Hicimos el ejercicio prospectivo considerando información del Coordinador Eléctrico y se puede lograr incorporando fuentes como la fotovoltaica de concentración. Se requiere un mix de distintos tipos de energía incluyendo las baterías.

InduAmbiente: ¿Ven voluntad de las empresas para adelantar este proceso?

Poo: El problema con el cronograma que se presentó es que la Ministra de Energía anterior (Susana Jiménez) no estaba de acuerdo con descarbonizar la matriz. No hubo disposición de ella para lograr un mejor acuerdo con las empresas. El nuevo ministro (Juan Carlos Jobet) se ha mostrado más abierto a reunirse con las generadoras para lograr avances más sustantivos en la materia. Engie y Enel, por la conformación de su propiedad, sí van a lograr hacerlo al 2030, pero AES Gener tiene más del 50% del parque de carboneras, por lo que su esfuerzo es mucho mayor. A su vez, en el transporte es bastante más difícil descarbonizar porque participan muchos actores.
El problema de fondo es que el país no se mira con prospectiva sino solo en el plazo que dura un gobierno. Entonces, falta una visión de largo plazo que sí se ha logrado en el sector energía. En esa línea, interpelando a Joaquín (Villarino), siento que no se discute sobre la minería al 2050.

Riquelme: Pero hay una mesa operando.

Poo: Sí, pero el problema de la mesa es que muy pocos saben que existe. No participa la sociedad civil y tampoco otros actores que deberían estar. La solución no va a venir de un par de sectores reunidos dentro de cuatro paredes. Este tipo de temas hay que abrirlos, con participación multisectorial. Al respecto, el primer proyecto que se presentó al Congreso para reformar al SEIA tuvo que ser retirado por el Gobierno porque nadie lo quería.

Clima de cambios 550x350 APamela Poo.

InduAmbiente: Arturo (Brandt), ¿el factor cambio climático se debería incluir explícitamente en la evaluación de los proyectos en el SEIA?

Brandt: Antes de contestar eso, permítanme un par de comentarios. En orden de magnitud, la Agencia Internacional de Energía estima que al 2035 se necesitarán inversiones por 65 trillones de dólares para cumplir la meta de los 2° C del Acuerdo de París. Es un monto no menor y el dinero tiene que salir de alguna parte.
Por otro lado, sin perjuicio de la responsabilidad del Estado o de cada gobierno en asumir compromisos e implementar acciones para cumplirlos, echo de menos mayor proactividad de una parte del sector privado para utilizar los instrumentos disponibles para reducir emisiones. En esa línea, una de las prioridades de la COP 25 será lograr un consenso respecto al artículo 6 del Acuerdo de París, que alude a la transferencia de fondos y de tecnología con ese objetivo. Esta es una oportunidad para que a través de soluciones costo-eficientes logremos cumplir la meta.
Sobre la pregunta, creo que sí debería incorporarse este factor en la evaluación de los proyectos en el SEIA, porque en estos momentos no se está considerando. De hecho, en febrero de 2019 hubo una resolución del Tribunal Ambiental de Santiago que revocó un fallo anterior por no tomarse en cuenta aspectos vinculados con este tema.

Riquelme: El Servicio de Evaluación Ambiental lleva a cabo una consultoría para incorporar esta variable en la evaluación de los proyectos. Yo formo parte de la asociación que reúne a los profesionales que se dedican a esta labor y ninguno tiene una receta para incluir el CC en este proceso. Esto, porque se debe ver caso a caso y lo relativo a la adaptación es muy distinto a lo relacionado con la emisión de GEI. Todos queremos que se tome en cuenta, pero tampoco ningún país tiene la fórmula ideal para hacerlo. Deberíamos partir por la adaptación, toda vez que ya tenemos información sobre cambios en la dirección de los vientos, las lluvias altiplánicas, el borde costero, en fin. La información del pasado no nos va a ayudar tanto y por eso debemos avanzar hacia herramientas predictivas. En ese contexto, debemos contar con más estaciones meteorológicas y más tecnologías para poder predecir eventos climáticos extremos.

InduAmbiente: La CPC forma parte de una comisión que está realizando un diagnóstico sobre la situación de los sectores productivos ante el CC.

Riquelme: En concreto, estamos trabajando con Ernst & Young y todas las ramas de la CPC para evaluar las opciones que tiene el sector privado para enfrentar al cambio climático desde las ópticas de la adaptación, mitigación y transferencia de tecnologías, principalmente.

Importancia de la Adaptación

InduAmbiente: Andrés (Pica), según un reciente estudio desarrollado por el Centro de Cambio Global UC es necesario que las empresas pongan el foco en la adaptación al CC. ¿De qué manera?

Pica: El énfasis en muchas empresas en relación al tema cambio climático –de acuerdo a los lineamientos de las gerencias de sustentabilidad, asuntos corporativos o ambientales– está puesto en la reducción de la huella de carbono, en mejorar la eficiencia energética y en otras acciones. Lo anterior, sin embargo, deja de lado el análisis de la adaptación. De hecho, hasta ahora, hemos efectuado un solo estudio referido a los riesgos climáticos de una empresa. En ese sentido, debería incorporarse el factor adaptación y no la mitigación en la evaluación ambiental de los proyectos, porque no tiene mucho sentido, por ejemplo, considerar la huella de carbono en este proceso.

Ruz: Solo en el último tiempo se discute ampliamente sobre los efectos del cambio climático en las empresas o en la comunidad en general. Antes, fue tema de una elite, radicada sobre todo en el gobierno, y los compromisos eran tan macros que ningún sector los asumía como suyos. Sin duda, que los preparativos para realizar la COP en Chile y la figura de Greta Thunberg han sido fundamentales para que circule ahora mucha información y el impacto de los mensajes sobre esta materia sea bastante mayor en el país, llegando a más actores. No obstante, son solo aún las grandes compañías las que visualizan este problema, por lo que a través de la economía circular podemos lograr que muchas más empresas contribuyan a aportar a la solución.

InduAmbiente: Joaquín (Villarino) ¿qué está haciendo el sector minero para adaptarse al cambio climático?

Villarino: Antes de responder eso, quiero hacer algunos comentarios sobre afirmaciones aquí expresadas. Primero, creo que la realidad ha demostrado permanentemente que el sector privado es más eficiente que el Estado. Entonces, el que una Ley de Transmisión obligue al Estado a hacer las expropiaciones para poder instalar las líneas no implica que el proceso vaya a ser más rápido. Eso se queda en el análisis teórico, porque la ciudadanía a la hora de oponerse a un proyecto no distingue si quien lo está liderando es del sector público o privado.
Lo otro es que no podemos dejar de lado la energía hidroeléctrica, porque es una fuente renovable que genera muchos beneficios.
Respecto a la adaptación al CC de la minería, adhiero a lo que se ha dicho en relación a que Chile debiera preocuparse más de este aspecto que de la mitigación. En esa línea, el sector forestal ha hecho un muy buen trabajo. La industria minera, en tanto, ha ido entendiendo que la adaptación al CC es una necesidad imperiosa. Por eso, ha buscado nuevas fuentes de recursos hídricos y las proyecciones al 2030 indican que cerca de un 50% del agua que utilice provendrá del mar. El consumo de energía es otro ítem clave en este rubro, y la mayoría de las grandes empresas está buscando abastecerse en un 100% de fuentes renovables. Es lo que está haciendo Zaldívar, Collahuasi, Anglo American y otras compañías. En tercer lugar, el control del polvo en suspensión, principalmente en los caminos al interior de los yacimientos, ha impulsado inversiones en innovación y desarrollos tecnológicos muy relevantes.

InduAmbiente: Y es posible ¿fijar metas de mitigación de emisiones por sector?

Villarino: Las compañías mineras, de acuerdo a sus compromisos internacionales, están definiendo la entrega de metas particulares. Esta industria, aunque es responsable solo del 7 a 8% de las emisiones de GEI, debe hacerse cargo de ellas. Un desafío importante es bajar las emisiones indirectas, por el consumo energético, y también la incorporación de camiones eléctricos, para lo cual estamos poniendo todos los incentivos a los proveedores de estas tecnologías. Además, surgió el primer proyecto de camión alimentado por hidrógeno. El sector está muy preocupado por el tema y estas iniciativas de la gran minería creemos que tendrán un efecto contagio en compañías nacionales, tal como ocurrió en materia de seguridad.

Brandt: Hoy en día, la preocupación por los asuntos ambientales está migrando desde el gerente del área al gerente de finanzas. Y cuando eso pasa se toman en cuenta de verdad y las empresas no se quedan solo en la cuantificación de la huella de carbono. En la medida que las empresas entiendan que el CC genera ciertos riesgos más allá de la sustentabilidad, como los financieros, que afectarán el balance, entonces se empezarán a movilizar a mayor velocidad para contrarrestarlos. Así, se logrará atraer a la discusión al gran ausente en esta problemática: el sector financiero, que no entiende mucho aún de este tema, aunque está transitando desde la ignorancia a la curiosidad.

Clima de cambios 550x350 DArturo Brandt.

InduAmbiente: BancoEstado lanzó recientemente un crédito verde que al parecer no tiene mucho alcance.

Brandt: Pero ese instrumento es como "cazar ratones", por lo que si queremos tener un impacto significativo debemos "cazar elefantes". Por ejemplo, hay bancos en el mundo que ofrecen créditos cuya tasa de interés está indexada al comportamiento que tenga la empresa en sustentabilidad.

Poo: Volviendo al tema de las líneas de transmisión y las franjas de terreno, no es que le tenga fe al Estado, pero lo valioso es que se incorpora en la ley la evaluación ambiental estratégica, por lo que el trato con las comunidades debiese ser distinto y el resultado también. Esto, para evitar la judicialización de los proyectos.
Sobre las carboneras, nosotros encargamos un estudio a la Universidad Católica que arrojó que en las zonas donde solo hay termoeléctricas a carbón las personas mueren o se enferman un 23% más. Este es un problema ético que obliga a descontaminar estos lugares.
Por otro lado, no solo el hecho de que la COP se fuera a realizar en Chile generó una preocupación mucho mayor por los impactos del CC. A lo anterior se suma la emergencia climática que estamos viviendo. Ante eso, debemos superar el miedo, la negación y aceptar la pérdida de privilegios que implica enfrentar con decisión este flagelo. Hay que operar bajo esa lógica para lograr los resultados que esperamos.

Información Insuficiente

InduAmbiente: ¿Se está informando adecuadamente a la población sobre las consecuencias del cambio climático?

Poo: Creo que no, y en eso no solo los gobiernos son los culpables. Los académicos, por ejemplo, estuvieron como 30 años encerrados comunicando muy poco y recién ahora son como los "rock star" del tema.
Y el modelo de desarrollo también influye. Somos un país extractivista y cuando se consumen muchos recursos naturales los ecosistemas se ven perjudicados, afectando los glaciares y la disponibilidad de agua. Al respecto, la reforma al Código de Aguas, que lleva 8 años tramitándose en el Congreso con mucha oposición de distintos sectores, apunta a que exista un derecho humano al agua, que no está garantizado por la Constitución.

Riquelme: La COP25 permitió que este tema se hiciera más mediático. Lo digo, porque hace dos años que presido la comisión de cambio climático de la CPC, mucho antes que se anunciara que seríamos sede de esta conferencia, y partimos con un primer levantamiento de información en las ramas y empresas asociadas respecto a lo que éstas conocían por adaptación y cómo incorporaban el riesgo climático a sus modelos de negocios. Nos encontramos con que muchas tenían incluido este aspecto, pero bajo los conceptos de gestión de desastres o prevención de riesgos.

Pica: Entonces no era adaptación, porque nos consta que son muy pocas las empresas que toman en consideración la variabilidad del clima en su gestión.

Riquelme: En las empresas también nos encontramos con falta de conocimiento sobre CC, por lo que creo que hay un instrumento que no se está utilizando bien: la educación ambiental. Y partiendo por los órganos del Estado, porque es preocupante que el Ministerio de Obras Públicas no considere prospectivamente el riesgo climático en sus proyectos de infraestructura. Se debe educar a todos los estamentos de manera asertiva sobre este tema y aportando soluciones. No podemos caer, como solemos, en una discusión pesimista y poco propositiva.

InduAmbiente: ¿Cuáles son hoy las empresas o sectores productivos con más riesgo climático?

Riquelme: Todas de alguna manera, pero principalmente las empresas emplazadas en el borde costero, en quebradas y en zonas altiplánicas, según muestra la evidencia.

Ruz: Agrego a eso que actualmente hay sectores productivos que están migrando, lo cual también es un riesgo. La industria vitivinícola, por citar un caso, se está moviendo hacia el sur por la falta de agua. Lo mismo que la industria de aceite de oliva.

Riquelme: Hay sectores como el forestal, agroindustrial, minero y portuario que están más conscientes del problema, por estar sufriendo con las condiciones climáticas extremas o las marejadas, y están aplicando medidas de adaptación, pero ¿qué pasa con el resto? Ninguna empresa de servicios, por ejemplo, tiene incorporada la variable climática en su gestión y tampoco está pensando en ser más eficiente energéticamente o disminuir el consumo de papel y la generación de residuos.

Clima de cambios 550x350 FPaulina Riquelme.

Pica: En materia de instrumentos financieros, en el estudio que hicimos para Acción Empresas nos dimos cuenta que la única acción financiera que se había tomado era en el sector agrícola vetando algunas zonas. No se estaba entregando créditos para actividades en lugares con antecedentes de sequía en los últimos años. Es un asunto complejo porque la industria financiera tendría que diferenciar entre aquellos productores que se adaptaron a las nuevas condiciones climáticas, incorporando riego tecnificado u otras tecnologías, de aquellos que no lo hicieron. Deberían premiar a los primeros y también financiar acciones de mitigación.
El rubro vitivinícola ha sido super activo en este tema, analizando qué cepas se van a dar en las distintas zonas de Chile en el futuro de acuerdo a las proyecciones del clima. Esto les permitirá aprovechar las oportunidades del CC. Ejemplificando, es probable que un vino se dé mejor en La Araucanía que en el Maule, con el beneficio económico que eso implica.

InduAmbiente: ¿Se visualizan oportunidades para otro tipo de empresas también por efecto del CC?

Pica: Claro, por ejemplo, de mitigación. El balance neto del negocio por cambio climático es negativo, pero hay oportunidades para adaptarse o mitigar sus efectos.
Respecto al déficit de información emanada del sector académico, el problema es que cada investigador estudia un aspecto específico del tema y evita abordarlo de manera general, porque no se considera experto. En todo caso, cada vez existen más consensos a nivel nacional e internacional sobre las consecuencias negativas del CC. Y el desafío es poder comunicarlos de mejor forma y con mayor amplitud. Se ha ido avanzando de a poco en esa dirección.

Ruz: Toda la información que surge del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) y de la evidencia científica llega a un nivel muy de elite, por lo que haber avanzado en la organización de la COP en Chile permitió bajar la información a gran parte de la comunidad. E hizo posible que el país se movilizara y muchas empresas se comprometieran y quisieran participar, en circunstancias que esta conferencia es una negociación política dentro de una zona azul donde no pueden acceder.

Brandt: Sí, pero donde pasan más cosas y donde las empresas pueden participar es en la zona verde.

Villarino: Hace ya algunos años que los temas de cambio climático y sustentabilidad dejaron de estar en las empresas grandes solo en las gerencias del área. Ahora se abordan en comités especiales de directores y forman parte de sus políticas por el impacto financiero que pueden generar. Además, son aspectos que están muy ligados a la licencia social. Una empresa que no es sustentable no es viable.
Asimismo, tenemos que comenzar a introducir cambios en algunas conductas sociales. Porque, al fin y al cabo, los que más contaminamos somos cada uno de los habitantes de este planeta. Ejemplos de eso es lo que ocurre en ciudades como Temuco y Coyhaique, donde sus habitantes usan leña para calefaccionarse.
Retomando el tema del agua, cabe destacar que el régimen jurídico que tiene Chile ha permitido que seamos líderes en Latinoamérica, y con estándares de países desarrollados, en las coberturas de agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas servidas. En nuestro país se utiliza mucho mejor los recursos hídricos que en otros donde éstos pertenecen al Estado. En Chile nadie se muere de sed, pese a la sequía, ni nadie está escondiendo el recurso en una bodega o en un gran embalse. De hecho, hay normas específicas en nuestro ordenamiento jurídico que le permiten a la autoridad racionalizar el uso del agua cuando no se puede satisfacer el consumo humano. Así las cosas, lo que está en discusión en la reforma del Código de Aguas es quién administra su derecho de uso. La Constitución establece expresamente que el agua es un bien de uso público y lo que se adjudica es el derecho a utilizarla. Y esto ha funcionado bastante bien.

Minería y Glaciares

InduAmbiente: ¿Es posible compatibilizar la protección de los glaciares, que están siendo estresados por el CC, con el desarrollo minero?

Villarino: Sí, aunque se ha hecho creer que existe una supuesta pugna entre la protección de estos recursos y el desarrollo de la minería. Esto es un engaño y un error garrafal. Primero, porque cerca del 85% de los glaciares son intocables porque están en áreas protegidas. Y las actividades productivas que pudieran afectar el 15% restante requieren pasar por un Estudio de Impacto Ambiental para poder concretarse. Es más, proyectos como el de Nueva Andina han sido rediseñados para no impactar estos activos ambientales. En definitiva, creemos que las faenas mineras son compatibles en el entorno de zonas donde hay periglaciares o permafrost, que no están protegidos en ninguna parte del mundo.
Otro dato importante: la industria minera solo consume el 3,5% de los recursos hídricos del país y recicla el 75% de éstos. En cambio, la industria agrícola pierde cerca del 40% del agua y el rubro sanitario en torno al 25-30%.

Ruz: Joaquín ¿y qué desafíos tiene la minería en transporte?

Villarino: Muchos, pero el principal es transformarse en consumidor solo de energía eléctrica y fuentes renovables en el corto plazo. Estamos poniendo incentivos para que se incorpore la electromovilidad a los camiones. En las grandes empresas se realizan auditorías de eficiencia energética y tienen compromisos desde el gobierno anterior.

Poo: Por cierto, los acuerdos de la COP son políticos y no ideológicos. De hecho, es necesario desideologizar la discusión, pero lamentablemente hay códigos heredados desde hace décadas que lo hacen difícil. Con esto quiero decir que se requiere reformular nuestro contrato social como sociedad, porque si seguimos haciendo lo mismo no cumpliremos ni el Acuerdo de París ni nada.
Por otra parte, faltan incentivos para diversificar nuestra oferta de tecnologías y servicios. Por ejemplo, no logro explicarme porqué en Chile no se produce ni una sola torre eólica o panel fotovoltaico, en circunstancias que otros países de la región si las están fabricando. En relación a esto, también faltan carreras y profesionales que nos permitan transitar a la carbono neutralidad.

Riquelme: Si se usarán correctamente los recursos del Royalty, que hoy se van al erario nacional, tendríamos desarrollo tecnológico a un nivel mucho mayor.

Poo: Para terminar, insisto en que la minería debiera ir más allá de lo hecho hasta ahora y tener una visión prospectiva, lo que no ocurre. Y en materia de electromovilidad, debemos transparentar la discusión y definir hasta qué punto se va a explotar el salar de Atacama para extraer todo el litio que tiene.
Asimismo, tengo entendido que, aunque cumplamos el Acuerdo de París, la temperatura del planeta igual subirá en torno a 3 °C.

Riquelme: Soy una convencida que desarrollo económico y protección ambiental son absolutamente compatibles. Y en Europa existen variados ejemplos de ello. Por supuesto que las empresas pueden ser más costo-eficientes, pero para eso necesitan un marco y una hoja de ruta más claros. Saber cuáles serán las políticas públicas que se van a implementar y de qué manera, en 5, 10, 15 o 20 años, para tomar las decisiones de inversión.

Ruz: En ese sentido, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático tiene a su cargo principalmente tareas de implementación, apoyando los desafíos de la NDC a través de transferencia tecnológica a los diversos sectores. Para eso, el Centro y Red de Tecnologías del Clima de la ONU nos va a apoyar para hacer una bajada concreta de ciertas soluciones a problemas específicos de sectores productivos. A eso estaremos abocados en los próximos años.

¿Bosque Nativo o Plantaciones?

InduAmbiente: Andrés (Pica), considerando que entre las mejores opciones para mitigar o reducir las emisiones de GEI está la forestación, ¿conviene hacerlo más con bosque nativo o con plantaciones?

Pica: Ojo que la NDC, como está redactada en la propuesta, no permite transar los compromisos de captura con los de emisiones, lo que me parece correcto. Respecto a la forestación, la NDC actual aumentó al doble la meta en relación a la de 2015, con 200 mil hectáreas, de las cuales al menos 70.000 de ellas deben ser con especies nativas. ¿Cuál es mejor? Es un tema complejo y cada una tiene sus pros y contras.

Clima de cambios 550x350 EAndrés Pica.

Riquelme: Me parece que las dos especies son útiles. No hay que ser inflexibles. Incluso se puede forestar con árboles híbridos.

Brandt: Es esencial que las empresas no esperen siempre que el Estado regule para emprender acciones. Muchas veces se les pregunta y señalan estar atadas de manos por la normativa vigente, pero ¿qué hacen para cambiar la regulación? El Estado debe crear instrumentos que sean costo-eficientes y el sector privado debe incorporarlos, como ocurre con los bonos verdes. De hecho, por iniciativa privada, se han emitido unos 7 bonos de este tipo.

Reflexiones Finales

InduAmbiente: Para finalizar la conversación ¿qué reflexiones o desafíos les gustaría relevar sobre este tema?

Poo: Si no se genera una nueva visión, transformación y transición es probable que no cumplamos el Acuerdo de París, poniendo en riesgo a toda la sociedad, empresas incluidas. Por ejemplo, si no hay agua de dónde la vamos a sacar. La desalinización es una solución parcial, porque no podemos llenar la costa de desalinizadoras. Respecto a las oportunidades del CC, sin duda que habrá mejores tecnologías, nuevos emprendimientos y profesiones. Hay que explorar nuevas opciones. ¿Desafíos? No hay que mirar este tema aisladamente, sino que se debe abordar en conjunto como lo está haciendo el Centro de Cambio Global de la UC. Para eso deben participar la sociedad civil, las ONGS y todos los actores que algo tienen que decir.

Brandt: Además de la importancia de la autoregulación del sector privado, el Estado debe generar instrumentos económicos costo-eficientes que se mencionan en el proyecto de Ley de Cambio Climático, los cuales deben facilitar y fomentar la mitigación y adaptación a este fenómeno. Un ejemplo: los sistemas de comercio de emisiones generan incentivos para que las empresas costo-eficientes puedan bajarlas. La reforma tributaria va en ese camino. Sistemas políticos y económicos tan diversos como los de China, Estados Unidos y Europa transitan también en esa dirección. En definitiva, si se le entregan los incentivos correctos y tiene las reglas claras, el sector privado se va a movilizar. Porque el sector público puede dar un empujón, pero las que aportan mayormente son las empresas.

Pica: El interés por el CC y sus efectos ha crecido enormemente en el último tiempo. Ahora bien, el principal reto que tenemos a partir de 2020 es la implementación de las medidas propuestas, con una hoja de ruta de verdad, con instrumentos que vayan asociados a ciertas acciones. El cumplimiento de la NDC requiere de políticas y acciones concretas que vayan más allá de la instalación de paneles solares y el cierre de las plantas a carbón, porque, por ejemplo, van a subir las emisiones del transporte terrestre y aéreo, y planificar y construir plantas de concentración solar toma tiempo.

Villarino: Debemos trabajar de manera distinta en este tema y eso implica hacerlo colaborativamente, con mayor transparencia, información y sinceridad. Este no es un problema que se puede achacar a un solo actor, es un asunto de Chile. Se requiere avanzar más rápido para lograr un desarrollo sustentable, abarcando las dimensiones ambiental, económica y social.

Ruz: El sector privado debe asumir un rol activo para que Chile pueda cumplir los compromisos asumidos en la nueva NDC. En ese sentido, es fundamental que las empresas acojan e incorporen la nueva visión que aporta la economía circular y así ser más eficientes en su gestión. Como Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático seguiremos apoyando a los distintos sectores productivos en materia de transferencia tecnológica, principalmente.

Riquelme: Lo positivo de la COP 25 es que puso el tema del cambio climático en el centro de la mesa en Chile. De ahora en adelante debemos relevar aún más el tema ambiental y, en ese sentido, es necesario que suba el presupuesto de las instituciones del área, porque hoy en día es bajo. Por último, se requiere un diálogo colaborativo y constructivo entre todos los actores para cumplir las metas comprometidas.

Artículo publicado en InduAmbiente n° 160 (septiembre-octubre 2019), páginas 36 a 44.