Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Tránsito a una Nueva Vida

Tránsito a una Nueva Vida

Una revisión y análisis del reglamento que apunta a valorizar el 90% de los neumáticos fuera de uso, el primero que entrará en vigencia en el marco de la ley REP.



En Chile se consumen alrededor de 180 mil toneladas de neumáticos al año. De ese volumen, 140 mil toneladas se transforman en residuos ya que solo el 17% pasa por un proceso de reutilización o reciclaje.

Los desechos de neumáticos se clasifican como residuos no peligrosos. No obstante, existen potenciales impactos al medio ambiente y riesgos a la salud, derivados de su gestión inadecuada. Por lo tanto, avanzar hacia una disposición correcta de estos productos ha sido un objetivo de primer orden para la autoridad ambiental.

En ese marco, los neumáticos fuera de uso (NFU) constituyen el primero de los seis productos priorizados en la ley sobre Fomento al Reciclaje y Responsabilidad Extendida del Productor (ley REP), que tendrá un reglamento que establecerá metas de recolección y valorización y obligaciones asociadas para los productores e importadores de esos productos en el país.

En octubre, se publicó en el Diario Oficial el anteproyecto de decreto supremo respectivo y, a partir de entonces, el Ministerio del Medio Ambiente (MMA), a través de su Oficina de Residuos, trabaja en la versión final del documento (ver recuadro).

La propuesta de reglamento estipula que, a partir de 2021, los productores e importadores deberán recolectar la mitad de los NFU de un aro menor a 57 pulgadas y valorizarlos en una proporción de 25%, cifras que aumentarán gradualmente hasta alcanzar el 90% en 2028. En el caso de los neumáticos iguales o mayores a 57 pulgadas se apunta a recuperar y valorizar el 100% al año 2026, en línea con las normativas más exigentes de los países de la OCDE.

Al respecto, la Ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, señala: “Los neumáticos están entre los agentes más contaminantes que tenemos en nuestro país y este decreto establece metas muy claras a productores e importadores, los que deben recolectar una vez que los hayan vendido; luego reciclar y valorizar para volver a poner en el mercado estos desechos, transformándose en insumos para nuevos productos”.

Sistemas de gestión

Dentro de la planificación se estipula que los fabricantes o importadores deberán organizar los denominados “sistemas de gestión” para recuperar los residuos. Estos mecanismos se perfilan como el eje articulador del nuevo andamiaje de valorización.

Guillermo González, Jefe de la Oficina de Economía Circular del Ministerio del Medio Ambiente, señala que un sistema de gestión deberá ser conformado por uno o más productores. Es decir, se clasificarán en individuales o colectivos. “En ambos casos, tendrán que presentar un plan de gestión al MMA, que tiene que incluir los antecedentes necesarios que les permitan cumplir con sus obligaciones”, afirma.

En el plano organizacional, se espera que los sistemas de gestión cuenten con una directiva y con equipos profesionales capacitados para realizar todas las actividades correspondientes.

Al respecto, González agrega: “Una de sus principales responsabilidades es contratar los servicios de recolección y valorización de los residuos de neumáticos, mediante una licitación abierta. Sus funciones abarcan, además, los mecanismos de financiamiento, así como los de control de funcionamiento de los servicios contratados y los procedimientos de recolección de información”.

Una mirada complementaria aporta Pedro Cocco, Gerente General de Polambiente. La compañía fue en 2009 la primera en proveer servicios de valorización de neumáticos fuera de uso en Chile. Actualmente, recicla alrededor de 6.000 toneladas anuales de NFU, lo que equivale a 1 millón de unidades aproximadamente, dependiendo de si se trata de desechos provenientes de autos, camionetas o camiones.

Lea este artículo completo en InduAmbiente 156 (enero-febrero 2019), págs. 18-20.