Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

¿Cuán Cerca Tenemos el Día Cero?

Sebastián Videla

Sebastián Videla 155X155
Consultor Senior

Ciudad del Cabo, con 4 millones de habitantes desde el 2015 se ha quedado prácticamente sin agua. Apenas cuatro años atrás, sus 6 embalses estaban llenos, hoy no alcanzan un 26% de su capacidad. La Autoridad Local ha definido que al llegar a 13,5% se deberá cortar el suministro, lo que se denomina el Día Cero. Durante años, sus habitantes no prestaron atención a quienes advertían del riesgo hídrico, y los llamados al ahorro de agua voluntario no dieron resultado. Actualmente disponen de 50 litros por habitante diario, pero en el Día Cero se estima que serán solo 25 o menos. Para ello se planifican 200 instalaciones de suministro donde deberá acudir la población, parte de ellas estará en recintos policiales o militares. Es sorprendente observar que, en años pasados, Ciudad del Cabo recibió varios premios internacionales relacionados con el agua, por sus aparentes políticas y esfuerzos en beneficio de mejorar su gestión. Nada pudo impedir el colapso, donde todos tienen distintos grados de responsabilidad, por falta de previsión, ausencia de ahorro y promover consumos ilimitados.

No es un caso aislado, hay otras ciudades del mundo en situaciones similares; por eso la pregunta es inmediata: ¿En Chile, cuán cerca está el Día Cero? Desde hace muchas décadas se ha propuesto que se asuma una gestión integral de sus cuencas hidrográficas, permitiendo un manejo responsable del recurso hídrico, donde confluyen intereses muy diversos y contrapuestos, tanto de la comunidad como de los servicios y sectores productivos. Temas candentes se refieren a infraestructura, Código de Aguas, contaminación y otros. Hay suficientes indicadores que expresan la ausencia de seguridad hídrica, como son la persistencia de la mega sequía en la zona central de Chile, la presencia de grandes incendios, la evidente disminución de caudales de los ríos, la extracción de agua de pozos en napas cada vez más deprimidas, con acuíferos agotados, la presencia de fenómenos meteorológicos no habituales. Acciones como el transporte de agua en camiones aljibes, crecen sostenidamente en los últimos años en las comunas del país.

Si nada hacemos, los riesgos son manifiestos. No solo se verá afectada la agricultura, consumidor del 73% del agua disponible en el país, sino la población, que sufrirá episodios crecientes de escasez. En estricto sentido, el Día Cero está presente en lugares de Chile, quizás no lo queramos ver. Un ejemplo reciente es la laguna de Aculeo, actualmente seca y con escasa opción de recuperarse. En el norte, históricamente saben lo que es la escasez crónica de agua. Pese a estos casos, tenemos un déficit cultural, todo nuestro sistema impulsa al consumo, sin ahorro. Si no se modifica este comportamiento, el Día Cero lo tendremos cada vez más cerca de nuestros hogares. Esta es la lección aprendida de Ciudad del Cabo.

Columna publicada en InduAmbiente N° 155 (noviembre-diciembre 2018), pág. 15.