Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Primeros Actores

Primeros Actores

Las válvulas automatizadas y sus beneficios para los procesos industriales.



Automatizar los procesos es una decisión que cada día adoptan más empresas. Y en buena hora, ya que son muchas los réditos que obtienen al hacerlo, principalmente en eficiencia y reducción de costos. En ese contexto, encontrarse en Chile con plantas industriales que han automatizado la operación de sus válvulas no es inusual.

¿Por qué tomar tal decisión? Las razones son variadas. Fernando Vargas, Regional Sales Manager Tyco Actuation & Controls Latinamerica North & Caribbean Region, entrega algunas claves: “Por motivos de seguridad y/u optimización de procesos, o una combinación de ambas; porque hay válvulas localizadas en áreas peligrosas, remotas, confinadas o inaccesibles; para operarlas de manera rutinaria, sencilla o en situaciones de emergencia; o coordinar la operación de múltiples válvulas desde un centro de control”.

También respaldan esta medida la simple necesidad de las empresas de contar con un mecanismo a prueba de fallas, como también en los casos en que el torque que se requiere para operar es excesivo.

Con Actuadores

El experto explica que el proceso de automatización de válvulas usualmente implica el uso de actuadores eléctricos neumáticos, hidráulicos o de los dos tipos al mismo tiempo, según la disponibilidad de energía en el área, combinados con un dispositivo de comunicación para llevar la información a un panel de control. “De esta manera, las industrias se benefician de una mayor seguridad, optimización y confiabilidad de los procesos”, afirma.

Añade que, en general, las válvulas salen desde las fábricas con diseños que permiten su automatización. Además, cualquiera de ellas que controle el paso de fluidos en un proceso puede automatizarse, más aún si influye en algún aspecto de seguridad en la planta.

Actualmente, gran parte de los establecimientos industriales dispone de válvulas operando de esta manera, lo que facilita su mejor funcionamiento. Es lo que ocurre, por ejemplo, en la industria de oil & gas, que por un factor más de seguridad que de optimización debe contar con sus procesos y sistemas automatizados.

De acuerdo a información de la empresa Ineco, un actuador produce un movimiento lineal o rotativo por medio del uso de energía bajo la acción de un elemento de control. Su función final es mover el obturador de una válvula, damper o algún otro elemento final de control.

Dependiendo del tipo de válvula, suelen emplearse actuadores lineales, cuarto de vuelta y multivuelta, los cuales generalmente operan con energía hidráulica, neumática y eléctrica. Ampliando el espectro de fuentes de alimentación, Fernando Vargas comenta que estos aparatos, para lograr que se muevan las válvulas, también pueden ser submarinos y gas over oil. Y su fabricación está a cargo de marcas como Tyco, que proporciona todo tipo de sistemas de control.

La Moda Inteligente

Aunque los actuadores electrónicos inteligentes se empezaron a fabricar en la década de los años 90, la mayoría de las empresas de ingeniería de diseño sólo comenzaron a considerarlos en el decenio pasado. En Ineco comentan que algunas prestaciones estándares incluidas en estos dispositivos avanzados son la corrección automática de la rotación de fase, relés de monitoreo, protección del motor y autodiagnóstico.


Lea este artículo completo en InduAmbiente N° 111 (julio-agosto 2011).