Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Muy Activos

Muy Activos

Los filtros de carbón activado adsorben muy bien la contaminación del agua.

Tiene mucho mérito para una tecnología y sus desarrolladores mantenerse vigentes en el tiempo. Es lo que ha pasado con los filtros de carbón activado, que han conservado intacto su protagonismo por muchos años en diferentes aplicaciones, entre éstas el tratamiento de aguas residuales.

“El carbón activado es un medio poroso que adsorbe los contaminantes presentes en el agua para hacerla potable y/o dar cumplimiento a la legislación en materia de descargas de residuos líquidos. Los contaminantes que remueve son materia orgánica (DBO5), sólidos suspendidos totales, (SST), sólidos sedimentables, compuestos orgánicos como hidrocarburos, fenoles, pesticidas, trihalometanos, compuestos orgánicos halogenados (AOX), color, sabor, olor, aceites y grasas y compuestos inorgánicos como cloro libre y bromo”, explica Ingrid Morales, Gerente General de Inquinat, empresa que provee este tipo de soluciones.

¿Qué es la adsorción? Es un proceso que ocurre por la acción de fuerzas físico-químicas y se basa en la retención en la superficie de un sólido (carbón activo) de las moléculas que hay en disolución en un líquido. Los adsorbentes pueden ser productos naturales como la bentonita o artificiales como el carbón activo, geles inorgánicos o adsorbentes sintéticos.

El carbón empleado para agua y aire es el mismo pero se diferencia en la porosidad y presentación (granular, polvo o pellets). “Esto, debido básicamente a que las pérdidas de carga, flujos y características de operación son diferentes al trabajar con uno u otro componente ambiental”, sostiene la ejecutiva.

Tratamientos Terciarios

Ingrid Morales señala que el carbón activado se diferencia por su origen en carbón mineral y vegetal, y posteriormente lo hace por su porosidad, lo que permite hacer una selección de acuerdo a la aplicación específica en que estará presente.

Agrega: “El uso de carbón activado se inserta en los tratamientos terciarios de agua, sin embargo sirve como pretratamiento de tecnologías tales como resinas de intercambio iónico y ósmosis reversa, con el objetivo de proteger y aumentar la durabilidad de resinas y membranas”.

Sobre las ventajas actuales que presenta este producto, Morales destaca su no selectividad por el tipo de contaminante a adsorber y su capacidad para adsorber los contaminantes hasta que se satura, momento en el cual puede regenerarse. “Otras tecnologías, como las de coagulación, remueven coloides y solidos suspendidos dejando otros contaminantes en el agua. No obstante, es importante señalar que el uso de estas tecnologías no es excluyente ya que suelen complementarse dentro de un proceso de tratamiento”, precisa.

Comenta también que con el paso del tiempo los fabricantes de estos filtros han incluido mejoras en los procesos productivos en los que operan, aumentando su durabilidad, resistencia mecánica y capacidad de adsorción. “Adicionalmente se han hecho mejoras en la especialidad del carbón, haciendo este modelo más eficiente en la remoción de ciertos contaminantes especiales y de gran interés en la industria”, acota.

Asimismo, la alta durabilidad del carbón elimina el costo e impacto ambiental que causa la disposición del lecho saturado y su operación puede automatizarse tanto como se requiera.

Lea este artículo completo en Revista N° 128, páginas 90 a 91.