Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Nacidas para Cortar

Nacidas para Cortar

Conoce más sobre las bombas para triturar las fibras y partículas de mayor tamaño en aguas residuales.



Permiten triturar sólidos blandos en suspensión, evitando así que el impulsor pueda trancarse por el material presente en un caudal. Una labor tan importante como necesaria que realizan las bombas sumergibles trituradoras.

“Se utilizan, principalmente, para bombear aguas servidas, ya que al triturar los sólidos el agua mezclada se maneja de forma más fácil”, aclara Marco Antonio Pinto, Gerente Comercial de PGIC, empresa que participa en este mercado.

Claudio Orbet, Vendedor Técnico de Hidrotécnica, otra firma del rubro, destaca como su principal función la “destrucción total, por medio de un triturador, de los sólidos y fibras contenidas en las aguas residuales tanto domésticas como industriales”.

Estas bombas se componen, por lo general, de un cuerpo y rodete de fierro fundido, resistentes a la abrasión y de larga vida útil, con elementos cortantes de acero inoxidable endurecido al cromo.

“Son equipos muy recomendados cuando hay baños en un nivel más bajo que la cota del alcantarillado, como ocurre en algunos edificios”, indica Pinto. Mientras que Orbet precisa que son muy demandadas “para el transporte de aguas servidas a presión en sistemas de alcantarillado a través de tuberías, ocupándose en casas, edificios, condominios, industrias y otras instalaciones”.

El especialista agrega que las bombas trituradoras se utilizan, sobre todo, en los lugares que requieren trasladar las aguas servidas al alcantarillado por diferencia de altura (con cámaras más abajo que el nivel del alcantarillado). Y también en zonas agrícolas donde se deben transportar las aguas residuales domésticas a plantas para su tratamiento.

“Cuando se instalan correctamente para la aplicación que han sido diseñadas su trabajo es muy eficiente”, resalta.

En términos similares, el ejecutivo de PGIC asegura que su utilización es cada vez mayor, porque “además de tener la capacidad de manejar aguas servidas son ideales para elevar los residuos líquidos a bastante altura. Las otras bombas recomendadas para esta aplicación tienen impulsor tipo ‘vortex’, que permite el paso libre de sólidos de tamaño generoso, pero normalmente no pueden elevar el agua a mucha altura. Esta es una diferencia muy importante a favor de las bombas trituradoras”.

Evolución y Problemas

¿Cómo han evolucionado en el tiempo? A juicio de Pinto, las mejoras en estas bombas se relacionan con la calidad de los materiales y, en especial, con la duración de los elementos cortantes. “Los motores son también ahora de mayor torque para evitar bloqueos, y existe cierta tendencia en el mercado a que no trabajen potencias tan bajas (por ejemplo, de 1 HP o menos), ya que para tener un sistema triturador confiable se requiere que el motor sea generoso”, plantea.

Sostiene, además, que su evolución es gradual y “no se prevé que se produzcan grandes cambios próximamente”.

Su par de Hidrotécnica aporta, respecto al mismo tema, que “se han implementado tecnologías para los distintos impulsores y trituradores, haciéndolos más eficientes hidráulicamente en el consumo energético y atascamiento”.

No obstante lo anterior, Orbet afirma que la bomba se puede obstruir con algunas telas, plásticos y otros materiales. “Cuando esto ocurre se necesita retirarla para inspeccionar y verificar qué elemento fue el que ocasionó el problema. Para evitarlo, se puede instalar una rejilla protectora que impida la introducción en el equipo de objetos de gran tamaño o de otros que pueden enredarse”.

Pinto coincide y añade que “hay ocasiones en que los usuarios arrojan cualquier cosa por el inodoro, por lo que conviene instalar una rejilla rodeando la bomba para ayudar a retener ciertos elementos. En todo caso, estos equipos cuentan con protecciones eléctricas y en caso de bloqueo se puede detener su funcionamiento para hacerles mantenimiento o sencillamente para su lavado y así continúen operando sin daño alguno”.

Mantenimiento

El Gerente Comercial de PGIC también asegura que todas las partes de la bomba se someten a procesos de mantenimiento similares a los de los equipos convencionales. “En general, no requieren mantención periódica, salvo los elementos cortantes que se recomienda revisar cada 1 o 2 años. Y su vida útil depende principalmente de la exigencia a la que se sometan, pero normalmente son varios años, y los elementos más delicados siempre cuentan con repuestos disponibles para su reemplazo”, comenta.

Para Orbet, lo más importante es “verificar periódicamente la aislación eléctrica y generar un plan de mantenimiento preventivo según horas de trabajo, que implica cambio de sellos y rodamientos, así como revisión de cables de alimentación y trituradores. Son bombas que alcanzan un 100% de operatividad siempre y cuando se cumpla con los planes de mantenimiento”.

Artículo publicado en InduAmbiente N° 165 (julio-agosto 2020), págs. 78-79.