Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Retos para la Minería

Retos para la Minería

Especialistas analizan los desafíos socio-ambientales del sector minero.



Seguir reduciendo sus impactos ambientales, afrontar la escasez de agua y adaptarse al cambio climático, asegurar un abastecimiento energético con menores emisiones y establecer una relación más armoniosa con las comunidades.

Esos son los principales desafíos que enfrenta la minería chilena en materia de medio ambiente y responsabilidad social, con miras a dar mayor sustentabilidad a las actividades que desarrolla. Algo absolutamente necesario en los tiempos que corren.

¿Qué medidas se pueden adoptar para avanzar en ese camino?, ¿Qué dificultades existen para tomar esas acciones?

Esas son algunas de las inquietudes que analizan y responden nuestros invitados a este nuevo foro desayuno InduAmbiente, que plantea reflexiones importantes para el principal sector económico de nuestro país.

Invitados:

María de la Luz Vásquez    
Jefa de la Unidad de Medio Ambiente del Ministerio de Minería.

Raquel Echiburú     
Jefa del Departamento de Gestión Ambiental y Cierre de Faenas de Sernageomin.

Carlos Gajardo    
Gerente de Asuntos Ambientales de la Sociedad Nacional de Minería.

Paula Quinchel    
Superintendente de Gestión Ambiental en Collahuasi.

Alexandra Belaúnde        
Gerente de Medio Ambiente de la consultora Arcadis.

María Eliana Arntz    
Directora Ejecutiva de la Fundación Casa de la Paz.


InduAmbiente: A su juicio de cada uno de ustedes, ¿ha avanzado realmente la incorporación de las variables ambientales y sociales en los proyectos mineros en Chile?, ¿en qué se manifiesta?

Vásquez: La incorporación de la variable ambiental en el sector minero data de los años 90 y, efectivamente, ha ido avanzando de manera creciente en los últimos veinte años, cumpliendo etapas relevantes como la elaboración e implementación de planes de descontaminación en distintas faenas. Y en el tema social, se produce un hito a partir de la ratificación del Convenio 169 de la OIT, lo cual planteó una nueva mirada y dio un impulso para incluir la variable social en los proyectos de inversión.  

Echiburú: Nosotros también apreciamos un avance. En Sernageomin, tenemos varias actividades que abordan la mirada ambiental de los proyectos mineros, a través de las fiscalizaciones por ejemplo, pero lo más relevante hoy en día se ve plasmado en los planes de cierre de faenas por lo que significa la necesidad de generar una estabilidad física y química de las instalaciones mineras y también lo que aporta esa Ley en cuanto a la difusión hacia las comunidades de lo que están haciendo las empresas en ese aspecto.

Belaúnde: Ya son más de 20 años de vigencia de la legislación ambiental y, sin duda, ha habido avances respecto de los temas que se han ido incorporando, en conjunto con una evolución de la normativa y de los criterios que las compañías y los ejecutores de sus proyectos consideran de forma temprana. Antes, recibíamos la ingeniería de un proyecto y nos pedían que sacáramos los permisos ambientales. Hoy no es así, sino más bien al revés: hay que acercarse a las comunidades, trabajar en conjunto desde el principio, conversar y discutir los proyectos, y finalmente en el estudio de impacto ambiental y su tramitación vienen a converger cosas que se obtuvieron de ese proceso.

Arntz: Yo diría que en los años 90, la minería tuvo una partida bien lenta en cuanto al involucramiento ciudadano en la gestión ambiental. Eso se aceleró a partir de los conflictos socio-ambientales que debió enfrentar, varios de ellos de magnitud, lo que significó un aprendizaje bien duro para la industria. Eso hizo que en la última década se generara una mirada distinta sobre cómo aproximarse a la temática socio-ambiental.

Lea este artículo completo en InduAmbiente 147, julio-agosto 2017, páginas 55 a 65.