Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Sin Olor a Pescado

Sin Olor a Pescado

Las mejores prácticas y tecnologías para controlar los olores generados en la industria de harina de pescado.



Muchos vecinos de Talcahuano terminaron molestos el año 2023. Y con justificada razón: un olor nauseabundo inundó numerosas calles de la ciudad-puerto debido, según constató la Seremi de Salud del Biobío, al procesamiento de descarte de pesca con alta carga de olores.

Ante eso, la autoridad sanitaria prohibió la recepción y tratamiento de esa materia prima por parte de la empresa pesquera Landes, ordenando su envío a un relleno sanitario y exigiendo implementar medidas de control de olor.

Esa es una realidad que muchos habitantes de nuestro país siguen padeciendo pese a que en 2024 se cumple una década desde que el Ministerio del Medio Ambiente promulgara la primera Estrategia para la Gestión de Olores en Chile, la que cuatro años después fue actualizada. En su revisión se definió realizar regulaciones por sector y priorizar cinco en una primera etapa, siendo el pesquero uno de ellos. De ahí que en febrero de 2023 se publicara la resolución que aprobó el anteproyecto de norma de emisión de olores para plantas de harina y aceite de pescado, así como de plantas de alimentos para peces.

Para prepararse desde ya para la futura regulación y lograr una mejora continua en este ámbito, los Pescadores Industriales del Biobío desarrollaron el denominado “Protocolo 2023: Buenas Prácticas Pesqueras para la Gestión de Olores”. El documento cuenta con siete fichas que abarcan toda la cadena productiva de la industria de harina de pescado: desde la descarga y transporte de la materia prima, hasta la operación propiamente tal. Todas ellas incorporan registros de seguimiento que pueden solicitar los fiscalizadores de la Seremi de Salud cuando inspeccionen las plantas del rubro.

Las Fichas

A continuación, se detalla cada una de las siete fichas mencionadas:

·        Ficha 1: Descarga y transporte de la materia prima

-Causas de la emanación de olores:

Como la captura de materia prima se efectúa tanto por la flota propia de las empresas como por la flota artesanal, puede haber acumulación de desechos en los ductos que la vierten y en los camiones que transportan la pesca artesanal desde las distintas descargas de pesca hacia las plantas de proceso.

Si no se cuenta con un control adecuado de dichos puntos, puede existir emanación de olores por descomposición de la pesca en las descargas y durante el transporte de ésta.

-Buenas prácticas comprometidas:

1) Los camiones de transporte de pesca deben limpiarse internamente cada vez que finaliza una faena de descarga y externamente al menos una vez a la semana.

2) Las descargas se limpiarán cada vez que finaliza una faena dependiendo de su continuidad. Esto se efectuará al menos una vez a la semana y como máximo después de 6 días de trabajo continuo.

·        Ficha 2: Control de la frescura de la materia prima que entra al proceso productivo de harina de pescado

-Causas:

Si la materia prima no llega en condiciones óptimas de frescura al proceso, es difícil evitar la emanación de malos olores. Esto puede provocarse por la desorganización de los zarpes artesanales con respecto al proceso industrial, la acumulación de pesca en pozos y/o la acumulación de desechos provenientes de los procesos de consumo humano (congelados y conservas).

-Buenas prácticas:

1) Cada empresa contará con un plan de administración de la flota y la materia prima, el cual debe revisarse y actualizarse de manera anual. Deberá considerar al menos los siguientes puntos: Definición de un nitrógeno volátil total (NVT) de operación critico ? a 50 mg/100g para peces pelágicos (como sardina común, anchoveta y jurel); medidas para prevenir, en lo posible, el NVT de operación crítico en coordinación con los proveedores artesanales, su flota industrial y la planta de proceso; medidas de gestión de la frescura para materias primas provenientes de otros procesos de consumo humano, como desechos de salmón y langostinos, entre otros; plan de contingencia en caso de alcanzar el NVT crítico.

2) Para la pesca proveniente del sector artesanal, no se acumulará materia prima por más de 24 horas, de manera de evitar su atochamiento en los pozos y procesarla siempre pesca fresca.

3) En el caso de los descartes provenientes de procesos de consumo humano, que cuenten con un sistema de preservación de la frescura de la materia prima, no se acumulará pesca por más de 72 horas.

4) El NVT será medido en el momento de la recepción de pesca y en la alimentación a los cocedores, cada 2 horas de proceso continuo. Esta medida es aplicable a todos los recursos que se destinan a procesos de reducción y permitirá realizar un seguimiento permanente a esta variable crítica.

·        Ficha 3: Hermeticidad del proceso

-Causas:

Además de controlar la frescura de la materia prima, es importante tener un proceso hermético para controlar las posibles fugas de vahos que provocan la emanación de olores al ambiente.

-Buenas prácticas:

1) Revisión de todos los posibles puntos de fugas de vahos al comienzo de cada proceso, asegurando principalmente el correcto cierre de los tornillos.

2) Revisiones permanentes durante el proceso, para verificar el correcto estado de los sellos. En caso de cualquier falla se debe avisar inmediatamente a mantención para solucionarlo una vez terminado el proceso.

·        Ficha 4: Limpieza en planta de harina

-Causas:

A medida que transcurre el proceso, se va acumulando materia prima en las paredes de los equipos y líneas de proceso. Por eso, es de vital importancia tener protocolos de limpieza para toda la planta, de tal forma de evitar que esta materia prima se descomponga y continúe en los equipos al momento de comenzar un nuevo proceso de producción de harina.

-Buenas prácticas:

1) Limpieza de pozos, al término de cada proceso, si el tiempo de detención de planta es mayor a 24 horas. Esto se realizará a lo menos una vez a la semana y como máximo después de 6 días de trabajo continuo.

2) Limpieza diaria de pisos y canaletas.

3) Lavado exterior de superficies de equipos al término de cada proceso.

4) Limpieza exhaustiva de tornillos y evaporadores, al término de cada proceso, si el tiempo de detención de la planta es mayor a 24 horas. Este procedimiento debe realizarse a lo menos una vez a la semana y como máximo después de 6 días de operación continua.

Cabe mencionar que algunos equipos, por sus características, no pueden limpiarse en profundidad diariamente. Su frecuencia dependerá del tiempo que lleven en funcionamiento.

·        Ficha 5: Gestión de riles y lodos

-Causas:

En la cadena productiva de la harina de pescado se generan residuos líquidos industriales (riles) tanto en las descargas como en el proceso propiamente tal. Son, básicamente, residuos orgánicos que tienen la capacidad de fermentar y, por ende, de generar un impacto odorante importante.

Además, todas las plantas cuentan con tratamiento de riles, lo que produce lodos que, en algunas ocasiones, son inyectados nuevamente al proceso como materia prima.

-Buenas prácticas:

1) Realizar limpieza periódica de los estanques de riles.

2) No acumular en los pozos de pesca los lodos generados en plantas de riles.

·        Ficha 6: Mantenciones periódicas

-Causas:

Para que se logre la eficiencia máxima en el sistema de captación de vahos y los sistemas de abatimiento de olor, es importante realizar mantenciones periódicas a algunos equipos críticos. Una falla operacional puede provocar un alto impacto odorante.

-Buenas prácticas:

1) Inspección preventiva del estado de los ductos de vahos y válvulas, de los extractores de vahos, y de las bombas de suministro de agua de mar.

2) Realización de mantenciones correctivas cada vez que se detecte un problema operacional durante el proceso, inmediatamente después de haber terminado la operación.

3) En caso de un cambio significativo en el layout de vahos de la planta o en el tipo de materia prima procesada, las empresas deberán realizar un estudio de ingeniería que permita identificar brechas asociadas a las captaciones de los flujos de vahos a tratar y la eficiencia de los sistemas de mitigación de olores operativos.

·        Ficha 7: Capacitación de los operarios de toda la cadena productiva en las buenas prácticas implementadas

-Causas:

No basta con definir protocolos de buenas prácticas si los operarios no tienen conocimientos sobre la gestión de olores y no están capacitados en todos los procedimientos que se deben llevar a cabo. Por esto, es necesario mejorar las competencias de los trabajadores y sensibilizarlos con respecto al impacto que puede generar la actividad que ellos realizan.

-Buenas prácticas:

1) Capacitación semestral de los trabajadores de la planta de harina y de los operarios de la planta de riles respecto a las buenas prácticas operacionales establecidas.

3) Capacitación semestral de los trabajadores de flota en la limpieza de puntos de descarga.

4) Capacitación normativa anual a todos quienes participan de la cadena de producción de la harina de pescado.

Tecnologías de control

Haciendo una evaluación de los avances que exhibe la industria pesquera en materia de control de olores, Miguel Gatica, gerente Ingeniería en Olores de Proterm, afirma que “en general, este sector, y también el acuícola, están ejecutando diferentes medidas y acciones para gestionar sus olores. Algunas de ellas en etapas tempranas, como diagnósticos para conocer el efecto o alcance de sus emisiones odorantes, y otras en etapas avanzadas, instalando equipos de control de olores. La gran mayoría implementa protocolos asociados a prácticas operacionales como limpieza, hermeticidad, mantenciones de equipos críticos, entre otras”.

En relación a las principales tecnologías empleadas hoy en el rubro para mitigar el impacto odorífero, Alejandra Hernández, Key Account Manager Control de Olores de Ecolife, expone que las más utilizadas son los biofiltros y filtros UV, aunque advierte que no son las más efectivas. Al mismo tiempo releva el uso de sistemas neutralizadores de olor que “si se instalan estratégicamente antes de que éste salga a la superficie, se logra un manejo eficiente de los malos olores. Además, el rubro debe aplicar buenas prácticas operacionales como procesar la pesca fresca y no guardarla en pozos de almacenamiento ni tampoco en lanchas o barcos, ya que estas embarcaciones no poseen sistemas de refrigeración para su mantenimiento y la materia prima se empieza a descomponer”.

Gatica, en tanto, señala que existen diferentes tecnologías para controlar los olores, algunas de las cuales se complementan. “Es el caso, por ejemplo, del scrubber en conjunto con un sistema plasma no térmico o inyección de ozono. Independiente al tipo de solución a implementar, es importante realizar una adecuada captación de los vahos que serán tratados y conducidos a un sistema de control”, subraya.

En Todas las Etapas

Proterm, en particular, ofrece apoyo en todas las etapas de la gestión de olores. El especialista detalla que “ayudamos a nuestros clientes con el diagnóstico, que permite determinar el inventario de emisiones de olor, conocer su alcance, el efecto que generan en la comunidad y evaluar el cumplimiento normativo. Lo anterior, aplicando las metodologías de olfatometría dinámica (NCh3190:2010), medición con panelistas de campos (NCh3533:2017) y modelación de olores”.

También brinda el servicio de ingeniería e implementación de soluciones, las cuales se ajustan a las necesidades de cada instalación.

La empresa dispone, asimismo, del servicio de seguimiento, mediante equipos analizadores ambientales VigIA, los cuales permiten monitorear en tiempo real los compuestos odorantes percibidos tanto en emisión como inmisión. Por último, realiza auditorias de los protocolos de mejores prácticas para levantar oportunidades de mejora en la industria pesquera.

Ecolife, por su parte, ofrece soluciones de neutralización de olores mediante sistemas automatizados que ejercen un elevado control del proceso. “El manejo se realiza bajo estrictas condiciones operacionales, meteorológicas, de tiempo y considerando otras variables. O sea, no depende de si un operador en terreno prende o apaga el equipo. Así se logra transparencia en el uso del neutralizador, ya que puede ser revisado por la autoridad sin que la información haya sido alterada. Este tipo de equipos ya son ocupados por una parte del sector pesquero con excelentes resultados en el manejo de los olores que se emiten al exterior. Además, se efectúan paneles de campo, grillas y olfatometría de campo para evidenciar los resultados obtenidos”, agrega Alejandra Hernández.

Futura Norma

La especialista destaca que la futura norma de emisión de olores para plantas de harina y aceite de pescado, y para plantas de alimentos para peces, “generará un control preventivo del sector a nivel nacional, logrando que todos los regulados cumplan con un mínimo de resguardo en el control de olores y no esperen un reclamo de la comunidad para actuar”.

Aboga, asimismo, para que las autoridades competentes realicen capacitaciones a las empresas pesqueras y proveedoras del rubro, como Ecolife, relativas a la fiscalización de la normativa existente de olores como la que está en proceso de elaboración. Esto, para trasparentar los procesos y permitir que las industrias estén preparadas cuando la nueva regulación entre en vigencia.

Miguel Gatica, a su vez, resalta que el anteproyecto de norma establece, en primer lugar, “porcentajes importantes de reducción de las emisiones totales de olor en las plantas a las que regulará. Y también pone énfasis en la implementación de prácticas operacionales que permitan reducir el riesgo de generación de olores”.

Artículo publicado en InduAmbiente n° 186 (enero-febrero 2024), páginas 48 a 49.