Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Buena Estabilización

Buena Estabilización

Técnicas de fitorremediación usadas en Chile en el cierre de faenas mineras.



El 2011 marcó un antes y un después en la legislación ambiental minera. Ese año, el Ministerio de Minería promulgó la Ley 20.551 que regula el cierre de faenas e instalaciones del rubro. Ahí se establece que, una vez finalizada la actividad extractiva minera, se debe asegurar la estabilidad física y química del lugar, de manera de otorgar el debido resguardo a la vida, salud, y seguridad de las personas y del medio ambiente.

Una de las técnicas de estabilización más utilizadas para lograr tal objetivo ha sido la fitorremediación. Tomando como base el estudio “Análisis de las técnicas utilizadas en cierre de faenas e instalaciones mineras”, publicado recientemente por la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), a continuación describimos las ventajas y desventajas que ofrece esta alternativa, que puede aplicarse de al menos cuatro formas distintas.

Procesos Bioquímicos

La fitorremediación alude al conjunto de procesos bioquímicos realizados por plantas y microorganismos asociados a ellas, para degradar, asimilar, metabolizar, remover o detoxificar metales pesados, compuestos orgánicos y otro tipo de contaminantes de suelo, sedimentos y agua.

Entre sus principales beneficios está que se requiere una inversión mucho menor en comparación con otras técnicas, contribuye a la estabilización del suelo, evita las emisiones de polvo y la erosión. Asimismo, mejora el paisaje, reduce la generación de lixiviados y el transporte de contaminantes, aumenta la masa vegetal, y es una posible generación de hábitat y refugio para fauna, entre otros.

La principal desventaja es que el tiempo que toma en realizarse la remediación es considerablemente más largo que los procesos convencionales.

Existen cuatro formas principales de fitorremediación: fitoestabilización, fitofiltración, fitovolatilización y fitoextracción.

Fitoestabilización

Utiliza ciertas especies vegetales con la capacidad de inmovilizar los contaminantes en el suelo o adsorberlos a sus raíces. Esta técnica previene que los contaminantes migren a las aguas subterráneas o al aire. Y no remueve los metales, solo los estabiliza, y es más efectiva en suelos con alto contenido orgánico.

Destaca por ser más barata que otras técnicas de estabilización, su fácil implementación y ventaja estética. Un ejemplo son algunas especies de Agrostis y Festuca para la estabilización de suelos contaminados con plomo, zinc y cobre. Las primeras, en particular, resisten temperaturas muy bajas (-15 °C), necesitan mucha agua (1.000 mm/año), se dan bien en la montaña y en Chile se pueden encontrar de la región de la Araucanía hacia el sur. La Festuca también resiste bajas temperaturas (-8 °C), necesita mucho sol y poca agua (100-300 mm/año), crece en altura y se localiza en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Maule.

Fitofiltración

Ocupa las raíces de las plantas para captar los contaminantes presentes en el suelo. Una vez que las raíces están saturadas de éstos se extraen las plantas, se separa la raíz y se le realiza un tratamiento, como la incineración. Esta técnica se utiliza para extraer contaminantes de medios acuáticos con plantas hidropónicas. No obstante, la extracción de agua de estas raíces es costoso por su alta cantidad de humedad absorbida. Ejemplos son la Maravilla, para remover plomo y ciertos elementos radioactivos, y la Mostaza India, para remover cadmio, cormo, cobre, níquel, plomo y zinc.

Lea este artículo completo en Revista InduAmbiente n° 146, mayo-junio 2017, páginas 34-35.