Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Desarrollo Sustentable e Igualdad de Género

Claudio Zaror

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Director del Diplomado en Ingeniería Ambiental
Universidad de Concepción

A fines de septiembre de 2015, 193 líderes mundiales establecieron el compromiso de lograr 17 Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) para el año 2030. Estos objetivos, aplicables a todas las naciones del mundo, incluyen la erradicación del hambre y la extrema pobreza, el combate al cambio climático y a la depredación de los recursos naturales, la lucha contra la injusticia y la discriminación en todas sus formas, entre otros.

Específicamente, el Objetivo 5 de los ODS se refiere a la igualdad entre los géneros y a la necesidad de frenar la discriminación y la violencia en contra de las mujeres y las niñas. El derecho internacional prohíbe desde hace décadas toda forma de discriminación basada en el género. En efecto, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, la Carta Fundamental de los Derechos Humanos formalizada en 1975 y numerosas convenciones internacionales en décadas posteriores, reafirman el principio de no discriminación, estipulando que los Estados deben garantizar la igualdad de derechos de hombres y mujeres a disfrutar de todos los derechos fundamentales, en los ámbitos sociales, políticos, laborales, culturales, educacionales, económicos y sanitarios.

Desgraciadamente, a pesar de todos estos esfuerzos internacionales, globalmente aún existen grandes desigualdades en el mercado del trabajo, discriminación en la toma de decisiones en el ámbito público, violencia de género y explotación sexual, entre otros males.

En Chile, en la última década se han constatado importantes avances en estas materias, principalmente en aspectos regulatorios que tienden a fomentar una mayor participación femenina en la vida política, social y económica del país. Sin embargo, la realidad demuestra que aquí los hombres ganamos un 32% más que las mujeres, a pesar de que existe una participación laboral bastante similar. Esta brecha es mucho mayor que el 23% que existe a nivel mundial lo que nos posiciona en el 5° lugar con mayor brecha de género de la OCDE.

En estos momentos, las más sentidas reivindicaciones de la mujer han llegado al primer lugar de la escena política y social contingente, lo que ha traído nuevos bríos al debate público sobre estos temas y ha motivado importantes medidas gubernamentales. Sin lugar a dudas, aún nos queda un largo camino por recorrer para alcanzar una real igualdad de derechos entre hombres y mujeres, pero los primeros pasos ya han sido dados y solo queda esperar que no se detengan con el correr del tiempo.

Columna publicada en InduAmbiente N° 152 (mayo-junio 2018), pág. 79.