Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Lo que nos Depara 2019

Eduardo Astorga

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Abogado, Ph. D.


Dada la dinámica del quehacer medioambiental, no resulta fácil prever los temas que estarán en el centro de la noticia este año, pero existen algunas materias e iniciativas que seguramente veremos en la agenda.

La primera es el proyecto de ley de reforma al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), el cual apunta a modernizar y despolitizar su funcionamiento. Aprovechando esta oportunidad, habría que incorporar no solo los términos de referencia (TDR) que recojan las inquietudes de las comunidades afectadas por un proyecto, sino también los que correspondan a su titular y al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), siguiendo de esta manera a los modelos más desarrollados, como fórmula alternativa de los contenidos mínimos de las evaluaciones.

En materia de despolitización del SEIA –cuestión que es absolutamente acertada–, debemos ser conscientes que el requisito previo e indispensable corresponde al ordenamiento ambiental del territorio, ya que, en la medida que la localización de los proyectos esté regulada y existan certezas sobre el tema, se acotarán los márgenes de discrecionalidad, así como los componentes políticos de la decisión ambiental.

Un segundo tema que, sin duda, estará en la agenda 2019 es la implementación de la importante Ley que establece la Responsabilidad Extendida del Productor (REP), la cual a través de sus reglamentos permitirá modernizar la gestión de los residuos en Chile, obligando a empresas fabricantes e importadoras de productos prioritarios a hacerse cargo de éstos una vez terminada su vida útil. Esto permitirá reducir en parte los 7,4 millones de toneladas de residuos que se generan al año en nuestro país, de los cuales se recicla solo un 10%.

Por otra parte, ha vencido el plazo para cumplir el DS 28/2013 del Ministerio del Medio Ambiente (MMA) que establece la norma de emisión para fundiciones de cobre y fuentes emisoras de arsénico exigiendo la captura y fijación del 95% de las emisiones en dióxido de azufre (SO2), lo cual implica fuertes inversiones para el sector. A eso hay que sumar el proyecto de norma de calidad primaria para dicho contaminante.

Otros temas relevantes son el desafío de la Oficina de Grandes Proyectos del Ministerio de Economía, que busca agilizar administrativamente el SEIA y la ventanilla única; y los 116 conflictos socio-ambientales identificados por el Instituto Nacional de Derechos Humanos que requieren de una salida satisfactoria para todos los involucrados mediante diálogos territoriales, tal como ha propuesto Valor Minero.

Como se ve, los temas a atender son múltiples y variados. Y este 2019, al borde de una nueva década, debemos prepararnos para cumplir los nuevos compromisos contraídos.

Columna publicada en InduAmbiente 156 (enero-febrero 2019), página 63.