Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Clave REP: Trazabilidad

Clave REP: Trazabilidad

Precisión, auditabilidad y responsabilidad técnica compartida: pilares fundamentales para el cumplimiento de la Ley 20.920.



Rodrigo Scheel C.
Gerente de Operaciones Sostenibles
Resolved - PULSE, Servicio REP
www.ReciclaTuBasura.com
rscheel@resolved.cl

Por años, la linealidad de "producir, consumir y desechar" fue la norma indiscutida de nuestra economía. Hoy, la Ley 20.920 que establece la responsabilidad extendida del productor (REP) nos obliga a romper ese paradigma, transitando desde una gestión de residuos basada en la eliminación hacia una de responsabilidad compartida y circularidad efectiva. Esta transformación no está exenta de desafíos técnicos y operativos que exigen una mirada dedicada.

Para los productores de productos prioritarios, particularmente en el ámbito de envases y embalajes, la adhesión a un sistema de gestión no puede ser un mero trámite administrativo. La declaración mensual exige mecanismos de actualización continua y, crucialmente, una trazabilidad digital robusta. Según la Resolución Exenta N° 2279, que complementa a la N° 2084, la vinculación del empaque no debe ser una estimación, sino un dato auditable que conecte el movimiento de cada SKU (código de identificación del producto) con su respaldo digital en libros de ventas, compras y packing lists de importación.

La ecuación del cumplimiento se compone de dos cifras críticas: lo puesto en el mercado como denominador (POM) y lo efectivamente recolectado como numerador. Esta última cifra no puede basarse en supuestos; debe provenir de certificados de valorización emitidos por gestores autorizados, cuya validez es el único escudo ante la autoridad. Con la suma colectiva de todos los productores, para ambas cifras (numerador y denominador), se construye la tasa que permite validar la meta de reciclaje. Aquí se desprende la necesidad de la construcción de una política interna de gestión de residuos para respaldar la operación propia, estandarizar la gestión del "patio trasero" como consumidor industrial y definir con precisión las exclusiones permitidas por acciones efectivas de circularidad.

La complejidad del sistema, donde cada producto prioritario -desde los vigentes para envases y embalajes, neumáticos y aceites, hasta los inminentes para aparatos electrónicos y textiles- resulta en un mundo regulatorio en sí mismo, hace indispensable la figura del Encargado/a REP responsable para cada institución. La experiencia internacional demuestra que el éxito de estas normativas se cimenta con altas multas. En Chile éstas llegan hasta 10.000 UTA y ya son una realidad, como lo demostraron las fiscalizaciones de mayo de 2025, poniendo en riesgo a productores de neumáticos y empaques.

La casuística industrial de residuos revela brechas y oportunidades significativas. En el retail, las bolsas de tienda pueden superar el 50% de las emisiones totales de una organización. Por otro lado, acciones de ecodiseño como la reducción de la densidad de empaques ofrece un potencial de 15% a 25% sobre la emisión. Sin embargo, persiste una deuda técnica: faltan los detalles de empaques primarios, secundarios y terciarios en la ficha técnica del SKU.

La esperanza no radica en el miedo a la multa, sino en la eficiencia. Un buen sistema de control de gestión, la reducción en origen y la integración de proveedores confiables resultan claves. La lucha no es por compensar emisiones, sino por eliminar la dependencia de los vertederos a través de la precisión, la trazabilidad y la responsabilidad técnica compartida.

Artículo publicado en InduAmbiente n° 198 (enero-febrero 2026), página 32.