Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Seguridad a la Carga

Seguridad a la Carga

Expertos proponen medidas para prevenir accidentes en el transporte de sustancias peligrosas como el ocurrido en febrero en Santiago.



Un reguero de muerte, destrucción y alarma pública. Eso y más dejó como saldo la explosión de un camión que transportaba gas licuado, el pasado 19 de febrero, en una autopista en la comuna de Renca, en Santiago.

El mortífero accidente reactivó las alertas sobre los riesgos del transporte de sustancias peligrosas en entornos urbanos.

A modo de diagnóstico de la realidad en Chile en este ámbito, Carlos López, gerente general de Chile Transporte -que agrupa a las grandes empresas que movilizan carga por carretera-, plantea que "desde el gremio observamos brechas estructurales en el transporte de sustancias peligrosas en nuestro país. Primero, existe una infraestructura vial insuficiente: falta señalización específica, zonas de descanso adecuadas y espacios segregados, lo que dificulta cumplir la normativa y aumenta los riesgos. También persisten condiciones operativas exigentes, como informalidad, presión por tiempos de entrega y una desalineación entre la normativa laboral y la operación real. Esto puede derivar en conductas de riesgo como exceso de velocidad o fatiga.

A esto se suman debilidades en la fiscalización, con limitaciones en cobertura y efectividad, especialmente en control de velocidad y seguimiento".

Por último, el ejecutivo gremial asegura que "falta mayor corresponsabilidad en la cadena logística: los generadores de carga influyen directamente en las condiciones de operación, pero no siempre están incorporados en las exigencias regulatorias".

Aunque señala la dificultad de hacer una evaluación global por no contar con toda la información necesaria, Ernst von Leyser, gerente del Grupo Polykarpo -que entre sus servicios ofrece el transporte de productos químicos-, sostiene que "las empresas de transporte de gas y otras sustancias peligrosas operan con altos estándares de cumplimiento y control de las variables críticas del proceso, tanto en la capacitación como en la selección y supervisión del personal".

No obstante, manifiesta que la normativa que regula el transporte de cargas peligrosas en Chile -el Decreto 298 de 1995- "está desactualizada en comparación con los estándares y controles que hoy aplica la industria química. Un ejemplo de ello es el trabajo desarrollado por Asiquim a través del Sistema de Homologación de Transporte Carretero (SHTC), herramienta que la propia industria ha implementado para resguardar la seguridad de las personas y del medio ambiente".

Medidas a aplicar

En este contexto, en Polykarpo consideran fundamental avanzar en la actualización de la normativa y en un mayor control de esta actividad, alineándola con estándares internacionales, especialmente europeos. "Desde el sector privado se han realizado esfuerzos en esta línea, incluyendo la implementación del SHTC y la presentación de propuestas al Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, pero aún no se han concretado avances significativos", lamenta Ernst von Leyser.

Asimismo, considera "importante reforzar la fiscalización en ruta y promover una mayor integración entre regulación, tecnología y cultura organizacional, de manera de asegurar que los estándares se apliquen de forma homogénea en toda la industria".

Por su parte, Enrique Calderón, jefe de la carrera de Ingeniería en Prevención de Riesgos Laborales y Ambientales de la Universidad Técnica Federico Santa María, sede Viña del Mar, argumenta en una columna que "aunque Chile ha avanzado en institucionalidad de gestión del riesgo de desastres, el desafío pendiente es profundizar la integración de los riesgos tecnológicos -entre ellos, el transporte de sustancias peligrosas- dentro de una lógica verdaderamente preventiva, territorial y multisectorial".

Al respecto, comenta que "los sistemas realmente seguros se construyen sobre múltiples capas de defensa: monitoreo operacional continuo, supervisión del transportista, gestión de fatiga y velocidad, planificación de rutas sensibles, fiscalización disuasiva y preparación territorial para emergencias tecnológicas".

Carlos López, en tanto, aboga por la aplicación de un enfoque integral. Enseguida, el gerente general de Chile Transporte detalla algunas propuestas en ese sentido:

• Fortalecer la infraestructura vial con zonas de descanso, señalización especializada y espacios segregados.

• Avanzar en fiscalización inteligente mediante tecnologías como GPS, control automatizado de velocidad y trazabilidad, junto con una mayor coordinación entre organismos.

• Impulsar un modelo de corresponsabilidad, incorporando activamente a los generadores de carga en las exigencias de seguridad.

• Reforzar la formación de conductores con capacitación especializada y estándares sectoriales.

• Implementar sistemas de evaluación del comportamiento en ruta para incentivar conductas seguras.

• Fortalecer la articulación público-privada para abordar de forma conjunta los desafíos estructurales del sector.

Carlos LopezCarlos López menciona las brechas estructurales en el transporte de productos peligrosos.

Altos estándares

Para graficar las medidas concretas que pueden adoptar las empresas para ofrecer un transporte más seguro, Ernst von Leyser comenta que la gestión de Polykarpo "se sustenta en los más altos estándares, integrando certificaciones ISO en calidad, medio ambiente, seguridad laboral y seguridad vial, lo que nos permite operar bajo un marco robusto de control y mejora continua".

Destaca, asimismo, el reconocimiento Nivel Oro entregado por TÜV Rheinland a su taller de mantenimiento y su adhesión, como socios de Asiquim, a estándares internacionales como Responsible Care y el SHTC, "superando el cumplimiento normativo para ofrecer una capa superior de seguridad en el transporte de sustancias peligrosas", subraya.

El ejecutivo agrega: "Nuestro enfoque comienza con un riguroso proceso de selección de personal, basado en valores como la seguridad, el respeto, la integridad y el cuidado del entorno, incluyendo a clientes, transeúntes y otros usuarios de la vía. A ello se suma una capacitación continua que abarca evaluaciones médicas, conducción segura y comportamiento vial, donde el respeto por las normas -como los límites de velocidad- es un estándar intransable".
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Asimismo, indica que otras acciones aplicadas por la empresa son: mantenimientos preventivos y programados en sus talleres en función de los kilómetros y horas de uso de los camiones, incorporación de herramientas de monitoreo y control que permiten gestionar variables críticas en tiempo real, y la conformación de una brigada de emergencia integrada por personal propio.

Artículo publicado en InduAmbiente n° 199 (marzo-abril 2026), páginas 84 a 85.