Más de 6 millones de toneladas de suelo con hidrocarburos, en un área de unos 114 km2. Esa enorme cantidad de terreno ha descontaminado la empresa Lamor desde 2021 en Kuwait, en conjunto con Khalid Ali Al-Kharafi, para mitigar la catástrofe ambiental generada durante la guerra del Golfo de 1991 por el mayor derrame de petróleo causado por el hombre en nuestro planeta.
"Es el proyecto de remediación más grande que existe actualmente en el mundo", asegura Felipe Salazar, Gerente de Desarrollo de Negocio para América de la compañía global de origen finlandés que se distingue por su expertise en el manejo de hidrocarburos.
Con más de 40 años en el mercado, Lamor nació fabricando equipos para la contención y limpieza de derrames de hidrocarburos, y con el tiempo evolucionó hacia la provisión de servicios expertos para responder directamente a este tipo de emergencias.
En base a esa experiencia, a lo largo de los años la empresa ha consolidado tres líneas de negocio: atención de derrames de hidrocarburos, remediación de sitios contaminados y gestión de residuos peligrosos, en particular de tipo oleoso.
"En Chile, comenzamos a desarrollar proyectos piloto en 2016 y nos instalamos formalmente en 2018. Hoy actuamos en todas nuestras líneas de negocio y tenemos proyectos a lo largo de todo el país", destaca Salazar.
Felipe Salazar apuesta por el crecimiento de Lamor en Chile.
Remediación y derrames
Los servicios de remediación ambiental que ofrece Lamor se dividen en dos grandes áreas. Por una parte está la consultoría para el desarrollo de estudios de fase I y fase II, así como análisis de riesgos, en suelos contaminados, de acuerdo a la normativa chilena. La segunda es el servicio de saneamiento y rehabilitación potencial de sitios contaminados, aprovechando la experiencia adquirida en la atención de derrames de hidrocarburos.
Para eso, aplican un enfoque integral que aborda la contaminación del suelo y las aguas subterráneas. El proceso considera las siguientes etapas: evaluación y caracterización del sitio; evaluación de riesgos; elaboración del plan de acción correctiva; obtención de la aprobación regulatoria del plan de saneamiento; diseño, construcción y puesta en marcha de la solución propuesta; control y muestreo para evaluar el progreso de la descontaminación; evaluación final del proceso; supervisión y mantenimiento a largo plazo.
En ese contexto, Lamor aplica diversas tecnologías de remediación, varias de ellas mejoradas por la propia compañía, adaptadas a las características de cada sitio y tipo de contaminación. Entre éstas se cuentan la biorremediación, la oxidación química ISCO, la extracción de vapores del suelo (SVE, por su sigla en inglés), el biosparging, el lavado de suelos, entre otras. Esta combinación de soluciones le permite a la compañía abordar distintos escenarios de contaminación, ya sea en suelo, agua subterránea o ambos, con la tecnología más adecuada para cada caso, optimizando tiempos y resultados de remediación.
En cuanto a su experiencia en Chile, Felipe Salazar señala: "Hemos ejecutado proyectos de remediación en diversos sitios, como predios contaminados de ex instalaciones de almacenamiento de hidrocarburos y en estaciones de servicios de expendio de combustible donde han ocurrido filtraciones o derrames a los suelos. También hemos remediado suelos en la Patagonia, pasivos provenientes de antiguas operaciones de la industria petrolera".
La empresa ha remediado suelos afectados con petróleo en la Patagonia.
Esto se suma a su experiencia internacional de remediación en ambientes muy distintos "como el desierto de Kuwait, la Amazonía peruana y ecuatoriana, entre otra variedad de sitios que nos han hecho aprender y perfeccionar nuestras metodologías", apunta.
En la línea de atención de derrames, Lamor se dedica a desarrollar productos y acciones de respuesta para proteger el medio ambiente. En ese marco, la compañía ofrece dos frentes de servicio complementarios: por un lado, el servicio de Oil Spill Response, con capacidad de respuesta operativa ante emergencias; y por otro, la venta y arriendo de una gama completa de tecnología especializada, prestando asesoría desde la puesta en marcha hasta el mantenimiento y las reparaciones de los equipos e insumos. Estos últimos incluyen: barreras de contención de petróleo, sistemas de recuperación, bombas y unidades de potencia, embarcaciones de trabajo, unidades de almacenamiento de petróleo, sensores y absorbentes.
Proyecciones en Chile
Con respecto a las proyecciones de la compañía, el especialista comenta: "Queremos contribuir a que Chile avance en la remediación de sus pasivos ambientales y suelos contaminados. El país requiere tecnologías y servicios especializados, y ahí es donde Lamor puede aportar un know-how relevante en la gestión de hidrocarburos: no somos una empresa dedicada al manejo de residuos urbanos o peligrosos en general, sino que desde nuestros orígenes nos hemos especializado exclusivamente en hidrocarburos".
Agrega que esperan seguir aportando a quienes necesitan sanear predios contaminados para recuperarlos para nuevos usos, ya sean industriales, comerciales o residenciales.
Labores de remediación de un sitio contaminado en la región de O'Higgins.
Asimismo, apuntan a fortalecer sus servicios de atención de derrames. "Contamos ya con cinco bases de respuesta operativas para atender emergencias a lo largo de Chile y nuestra idea es sumar otras para apoyar a las emergencias ambientales que se puedan suscitar ya sea en ambiente marino o terrestre", dice.
Enseguida, Felipe Salazar enfatiza: "Lamor tiene un plan estratégico de crecimiento sólido para Chile, y creemos firmemente que podemos aportar en todas las líneas de negocio que manejamos como compañía. No hablamos solo de crecer en volumen, sino de acompañar al país en los distintos frentes donde tenemos experiencia probada: desde la respuesta a derrames y la protección de ecosistemas costeros, hasta la remediación de suelos contaminados y el desarrollo de tecnología especializada para la industria de hidrocarburos. Chile está en un momento donde la exigencia ambiental y regulatoria va en aumento, y eso abre una oportunidad clara para una empresa como Lamor, que lleva décadas desarrollando soluciones técnicas de primer nivel. Nuestro objetivo es consolidarnos como un socio estratégico de largo plazo para la industria y para el país, no solo como un proveedor puntual".
Artículo publicado en InduAmbiente n° 201 (julio-agosto 2026), páginas 36 a 37.

