Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Descontaminar sin Emisiones

Descontaminar sin Emisiones

Conozca medidas y recomendaciones para controlar adecuadamente las emisiones de partículas, gases y olores en las faenas de remediación ambiental.



Remediar un sitio contaminado no es una tarea fácil, claro está. A todo el trabajo profesional y técnico que se requiere para realizar un diagnóstico apropiado y diseñar un plan de descontaminación y recuperación efectivo, se suman los desafíos propios de la ejecución de las faenas. Entre éstos destaca el necesario control de las emisiones atmosféricas -partículas, gases y olores- que se generan, por ejemplo, durante la excavación de suelos con presencia de diversos contaminantes, que pueden afectar a quienes efectúan estas labores como también a vecinos o transeúntes de los lugares donde se desarrollan estas obras.

¿Qué medidas se pueden aplicar y conviene tener en cuenta para evitar estos problemas?

Tipos y fuentes

Según la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos (EPA), en una faena de remediación de suelos contaminados es posible distinguir dos tipos principales de emisiones atmosféricas: el material particulado y polvo sedimentable generado básicamente por el movimiento de tierras y la operación de maquinarias, y los vapores o gases, en especial compuestos orgánicos volátiles (COV), asociados al tratamiento de materiales contaminados.

En la misma línea, la "Guía metodológica para la gestión de sitios contaminados", publicada en 2025 por el Ministerio del Medio Ambiente, identifica al material particulado y el polvo generados en las labores de excavación como la emisión atmosférica más usual, advirtiendo sobre la necesidad de aplicar medidas específicas para su control. A ello se suman las emisiones asociadas a vehículos y maquinaria y, dependiendo de las características del sitio, la posible liberación de contaminantes volátiles durante la remoción y tratamiento del suelo.

Juan Carlos Bordones, gerente técnico de Ambiosis -empresa que lleva dos décadas desarrollando inventarios de contaminantes atmosféricos y programas de monitoreo, así como planes de manejo de residuos peligrosos y de recuperación de terrenos degradados- refrenda lo mencionado y agrega otros elementos a tener en cuenta. "Las emisiones que se pueden generar dependen de las sustancias que se encuentren en el sitio, de su antigüedad y del clima en la zona", dice. También pueden variar de acuerdo con el tipo de faenas que se desarrolla en este proceso, por ejemplo, "si son transformaciones físicas, químicas, tales como de dilución, concentración, mezcla, confinamiento, combustión, secado, etc.", apunta.

Con respecto a las fuentes, detalla que una parte de las emisiones proviene de las maquinarias usadas en la faena, "por sus tubos de escape, chimeneas o zonas de exposición al viento, como por ejemplo en un proceso de transporte en camiones, cintas transportadoras o tamizado".

Juan Carlos BordonesJuan Carlos Bordones comenta que las emisiones en una faena de remediación dependen de las sustancias presentes en el sitio, de su antigüedad y del clima en la zona.

Añade que otras emisiones se deben a la exposición del material removido por la acción del viento. En ese sentido, son relevantes las ráfagas (velocidad del viento medida en promedios de dos minutos) que tengan la energía suficiente para transportar los contaminantes atmosféricos a grandes distancias. "Las excavaciones y movimientos de tierra pueden generar emisiones difusas de material particulado y de hidrocarburos aromáticos, que pueden afectar a la calidad del aire en sus inmediaciones", advierte.

Control: aspectos a considerar

¿Qué tareas y aspectos técnicos se debieran considerar para implementar un sistema de control efectivo de las emisiones difusas asociadas a las excavaciones y movimientos de tierra?
Juan Carlos Bordones responde que lo primero "debe ser la identificación y estimación de las emisiones que puede producir la remediación, así como las condiciones climáticas y geográficas que pueden transportar los contaminantes generados a los posibles receptores".

Enseguida señala que un factor relevante que se debe atender es "la distancia y orientación geográfica de los posibles afectados o receptores de los contaminantes emitidos, en especial su disposición respecto a la dirección del viento en las horas que se ejecutan las faenas, o en los horarios en que se producen las ráfagas de viento que pueden levantar el polvo fino o hidrocarburos desde los materiales almacenados".

Añade que otros aspectos importantes a considerar son la velocidad y dirección del viento, la proximidad a cursos de agua, las pendientes del terreno y los movimientos de vehículos o maquinarias en las cercanías del sitio de trabajo.

El especialista de Ambiosis comenta, asimismo, que la efectividad de las medidas depende del objetivo de la remediación: "Cada caso debe ser analizado en su mérito. La efectividad requerida puede estar condicionada por las características propias de la zona, como su proximidad a zonas pobladas o la reiteración de ráfagas de viento o arrastre de sedimentos por cursos de agua", sostiene.

Tecnologías y monitoreo

Con respecto a las técnicas o medidas específicas para controlar la polución atmosférica durante las faenas de saneamiento, el "Manual de tecnologías de remediación de sitios contaminados", elaborado por Fundación Chile con el apoyo del Ministerio del Medio Ambiente, identifica opciones que permiten capturar los contaminantes volátiles en la fuente antes de que se dispersen en el aire, como la extracción de vapores desde el suelo, el air sparging asociado a extracción, la biorremediación y la desorción térmica. Para evitar la dispersión desde el suelo, en tanto, menciona el uso de coberturas, barreras de contención, y sistemas de estabilización de los contaminantes, entre otros. En el caso de la excavación convencional, en tanto, pone énfasis en el control del polvo y el monitoreo de la calidad del aire, pero no hacen referencia a medidas de supresión o captura de las emisiones.

Respecto de esto último, otras publicaciones técnicas señalan que para controlar el polvo y el material particulado se suelen aplicar medidas como la nebulización o aspersión de agua, la humectación controlada y las espumas supresoras. Para los compuestos orgánicos volátiles, a su vez, se utiliza el encapsulamiento o la instalación de cubiertas temporales en la excavación, la extracción localizada con presión negativa y el tratamiento con carbón activado, entre otras alternativas.

Con respecto a este tema, Juan Carlos Bordones señala que un aspecto relevante a considerar en el diseño de la tecnología que se usará para controlar las emisiones es "la exposición a los contaminantes atmosféricos que pueda afectar a los propios operadores, pues serán los que están más expuestos por más tiempo y a mayores concentraciones".

La implementación de un sistema de monitoreo de la calidad del aire en el entorno de las faenas de remediación ambiental es otro aspecto clave.

El experto de Ambiosis indica que es recomendable orientar el diseño de estos sistemas con información local, considerando "las características propias de cada caso, los contaminantes a monitorear, así como los posibles medios de dispersión". Asimismo, comenta que "el seguimiento puede requerir de monitoreo de cumplimiento normativo, por lo cual se debe considerar la tecnología de medición oficial de los contaminantes atmosféricos vigente a la fecha de su implementación. Un seguimiento continuo de variables no normadas, como el viento y su uso en el control dinámico de las emisiones puede ser más sencillo, efectivo y económico".

La Experiencia de Las Salinas

Uno de los proyectos de remediación ambiental más importantes que se desarrolla en Chile es el que Las Salinas está ejecutando en Viña del Mar. La iniciativa busca descontaminar y recuperar para futuros usos urbanos un terreno de 16 hectáreas ubicado en el borde costero, el cual durante décadas se utilizó como centro de almacenamiento y distribución de combustibles. El trabajo se dividió en dos sectores (paños) y actualmente supera el 50% de avance en el Paño Sur.

La tecnología de saneamiento empleada es la biorremediación en que bacterias nativas absorben y digieren los hidrocarburos presentes en el suelo. Para eso se excava el terreno y se instalan biopilas donde se generan condiciones idóneas para los microorganismos, acelerando el proceso de degradación natural de los contaminantes.

Pese a que la empresa ha adoptado diversas medidas para controlar las emisiones atmosféricas derivadas de estas faenas, se han registrado denuncias y fiscalizaciones por percepciones de olor en el entorno. Frente a eso, la compañía decidió sumar una nueva medida para reducir dichas emisiones: el Núcleo Operacional para la Disminución de Olores (NODO), una instalación transitoria que encapsulará la mezcla de suelo y compost durante el proceso de biorremediación.

Secundaria 2- Las SalinasLas Salinas sumará el Núcleo Operacional para la Disminución de Olores a las medidas para controlar estas emisiones.

Además de su estructura exterior, esta tecnología contará con un sistema de ventilación, extracción y tratamiento de aire. "Durante su operación, la extracción de aire será superior a la inyección. Esto permite generar presión negativa al interior de la instalación, favoreciendo que el aire permanezca contenido y sea conducido hacia los equipos de tratamiento. El sistema considera 32 rejillas de extracción de aire, una red de ductos y cuatro equipos de tratamiento. Antes de volver a la atmósfera, el aire capturado pasará por filtros de partículas y carbón activado. Así, el sistema permitirá tratar el aire proveniente de la actividad encapsulada antes de retornarlo al exterior", explican desde la empresa.

El NODO se integrará a un sistema más amplio de seguimiento ambiental y control de emisiones que aplican en Las Salinas.

Daniel Pérez, gerente de ingeniería y construcción de la empresa, expone: "El proceso de remediación de Las Salinas se desarrolla con un sistema de monitoreo ambiental permanente, que considera distintas variables y herramientas complementarias para realizar un seguimiento continuo de las condiciones del terreno y su entorno. Este sistema permite anticiparse a eventuales situaciones, adoptar medidas preventivas y reforzar las acciones operacionales cuando corresponde".

Una de las principales herramientas es una plataforma online de monitoreo que funciona 24/7. En ésta se integra la información obtenida durante las faenas y se realiza un seguimiento continuo de las condiciones ambientales. La plataforma incorpora umbrales operativos internos y genera alertas que permiten apoyar la toma de decisiones de manera oportuna.

"A ello se suma una red de sensores ubicados en diversos puntos del terreno, que permite realizar mediciones permanentes de variables relevantes para el desarrollo de los trabajos. Entre ellas se encuentran los compuestos orgánicos volátiles (COV), el material particulado y las condiciones meteorológicas. La distribución de estos equipos permite contar con información representativa de distintos sectores del terreno y observar oportunamente cualquier variación", destaca el especialista.

El monitoreo se complementa con una estación de calidad del aire, que entrega información continua sobre las condiciones ambientales del entorno.

Además, se realizan mediciones mediante olfatometría dinámica, incorporando a personas especialmente entrenadas para identificar y evaluar la presencia de olores en el ambiente. Esta herramienta complementa las mediciones instrumentales.

"La integración de la plataforma, los sensores, la estación de calidad del aire y la olfatometría permite contar con información permanente y tomar medidas inmediatas en terreno cuando las condiciones así lo requieren. El objetivo es actuar preventivamente y reducir al máximo la percepción de olores que pueda generarse en determinados momentos de las faenas. Si bien, de acuerdo con los registros de monitoreo, las concentraciones se han mantenido bajo los umbrales definidos, pueden generar incomodidad, por lo que existe una preocupación permanente por prevenirlos y abordarlos oportunamente", asegura Daniel Pérez.

El gerente de ingeniería y construcción de Las Salinas acota que las autoridades han realizado 17 fiscalizaciones en el terreno, en las que se ha puesto a disposición los antecedentes requeridos para mostrar el cumplimiento de las medidas establecidas.

Asimismo, subraya que la compañía mantiene un diálogo permanente con los vecinos para abordar las distintas situaciones que puedan presentarse durante las faenas. "Para el proyecto, el bienestar de las personas y una relación transparente con el entorno son elementos centrales durante todo el proceso de remediación", dice.

Y enseguida remarca: "Las Salinas está próximo a cumplir dos años de trabajo en favor de la descontaminación del terreno, dando estricto cumplimiento al proyecto que cuenta con una Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable, ratificada por el Comité de Ministros. A la fecha, ya se completó el saneamiento de las primeras dos hectáreas en el Paño Sur Alto y se registra más de un 50% de avance en los trabajos de terreno en el Paño Sur Bajo, demostrando la efectividad de la biorremediación. Se trata de un hito relevante y de un precedente muy positivo para quienes trabajamos por la regeneración ambiental en Chile".

Daniel Perez OK"El proceso de remediación de Las Salinas se desarrolla con un sistema de monitoreo ambiental permanente, que considera distintas variables y herramientas complementarias", apunta Daniel Pérez.

Material particulado y COV

El material particulado es otra de las variables que se monitorea de manera permanente mediante una estación de calidad del aire operada por una empresa técnica certificada por el Ministerio del Medio Ambiente. A esto se suman mediciones realizadas directamente en los frentes de trabajo y equipos móviles usados por los trabajadores.

"Sobre la base de este seguimiento se han implementado medidas operacionales orientadas a minimizar la generación y dispersión de polvo, a través de nebulizadores. Además, cuidamos la limitación de la velocidad de los vehículos y camiones en la zona de trabajo, la cobertura de las cargas de los camiones, la humectación de los caminos internos, la limpieza periódica de las áreas de acceso y el uso de maquinaria con tecnología avanzada para reducir emisiones", detalla Daniel Pérez comenta.

Estas medidas se complementan con el monitoreo continuo y permiten ajustar las condiciones de operación en función de los datos registrados. El sistema también aporta antecedentes para analizar eventuales variaciones asociadas a las actividades del proyecto de factores externos, como el tránsito ajeno a la obra o las condiciones meteorológicas características de la zona costera.

El ejecutivo añade que la biorremediación fue seleccionada por sus ventajas ambientales y porque permite tratar el suelo con controles específicos orientados a minimizar la movilización de contaminantes.

Luego afirma que el proceso cuenta con mediciones permanentes de COV, tanto en los frentes de trabajo como en el perímetro del terreno, utilizando equipos especializados y estaciones complementarias. Estos registros se contrastan con umbrales operativos y forman parte de una plataforma digital que integra información ambiental y meteorológica, y genera alertas para apoyar la toma de decisiones.

"Toda esta información está disponible, además, en nuestra página web, y es puesta en conocimiento de manera continua a los participantes del Plan de Monitoreo Participativo, quienes vienen haciendo seguimiento de los avances del proyecto de saneamiento desde el inicio. También contamos con visitas periódicas al terreno abiertas a toda la comunidad que desee conocer más del proyecto de saneamiento y cómo se está implementando", concluye.

Artículo publicado en InduAmbiente n° 201 (julio-agosto 2026), páginas 22 a 25.