Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

María José Ureta Fagalde

Jefa de la Oficina de Economía Circular
Ministerio del Medio Ambiente



Maria Jose Ureta 1Paradojalmente, a María José Ureta le generaba cierta resistencia trabajar en gestión de residuos. Sin embargo, esta área ha sido el eje de su carrera profesional, "lo que refleja la importancia de mantenerse abierta a los desafíos que la práctica impone", asegura.

Ingeniera Ambiental y con diplomados en Economía Circular y Cambio Climático, suma más de 10 años de experiencia en temas de sustentabilidad, economía circular y gestión de proyectos. Inició su trayectoria en la Municipalidad de Vitacura, donde lideró programas en esos ámbitos a nivel comunal. Luego se desempeñó en el sector privado como gerente en New Hope Ecotech y GIRO, estando a cargo de áreas estratégicas de sistemas colectivos de gestión y nuevos negocios bajo la Ley REP.

En abril pasado asumió como jefa de la Oficina de Economía Circular del Ministerio del Medio Ambiente, encabezando la implementación y seguimiento de la política de gestión de residuos de la cartera. Entre los desafíos que enfrenta está la emergencia por la falta de rellenos sanitarios, más aún dado que varios de estos recintos están llegando al límite de su vida útil. Además, trabaja en la armonización de normativas, incluyendo ajustes a la Ley REP, la Ley de Bolsas Plásticas y la regulación de plásticos de un solo uso. También lidera los procesos de nuevos reglamentos, entre ellos los de baterías y textiles, y la implementación de las estrategias nacionales de residuos orgánicos y de la construcción.

En el mediano plazo apuesta por "consolidar los mercados secundarios de materiales reciclados, fortalecer la implementación de la Ley REP y buscar la manera de viabilizar económicamente la Ley de Residuos Orgánicos para que ayude a incentivar su valorización. Más a futuro, espera contribuir a que Chile desarrolle una economía circular robusta", detalla.

Entre sus virtudes destaca la creatividad para resolver desafíos con recursos limitados, la capacidad de articular actores de distintos sectores, la mirada sistémica para abordar problemas multidimensionales y las habilidades de comunicación y construcción de narrativas para generar acuerdos en temas complejos.

Artículo publicado en InduAmbiente n° 200 (mayo-junio 2026), página 103.