Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

¿Desarrollo Sustentable o Sostenible?

Claudio Zaror








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Profesor Titular del Depto. de Ingeniería Química
Universidad de Concepción

Recientemente, en nuestro país se constata una paulatina introducción del término desarrollo sostenible en reemplazo de desarrollo sustentable. De acuerdo a las definiciones de la Real Academia Española (RAE), las acepciones para estos dos términos son bastante similares y su diferencia es casi imperceptible. En efecto, según la RAE, el término sustentable se refiere a algo que se puede sustentar o defender con razones, mientras que sostenible se define como un proceso que puede mantenerse por sí mismo.

La primera definición internacionalmente reconocida de “desarrollo sustentable” (o su equivalente “desarrollo sostenible”) se encuentra en el Informe de la Comisión Brundtland de 1987, fruto de los trabajos de la Comisión de Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas. En tal informe, se define Desarrollo Sustentable como el “desarrollo que permite satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades”.

El término original en idioma inglés es “Sustainable Development”, lo que fue traducido por traductores europeos como Desarrollo Sostenible; sin embargo, la mayoría de los traductores latinoamericanos lo tradujeron como Desarrollo Sustentable, quedando incorporado, en muchos de los cuerpos legales de regulación ambiental. De hecho, el Artículo 1° de la Lay 19.300 de Bases del Medio Ambiente en Chile, define Desarrollo Sustentable como “el proceso de mejoramiento sostenido y equitativo de la calidad de vida de las personas, fundado en medidas apropiadas de conservación y protección del medio ambiente, de manera de no comprometer las expectativas de las generaciones futuras”. Más aún, todas las normas oficiales chilenas asociadas a la temática ambiental también incorporan el término desarrollo sustentable para referirse al concepto de sustainable development, como es el caso de las conocidas normas NCh-ISO 14.001 sobre sistemas de gestión ambiental, NCh-ISO 14.040 sobre evaluación de ciclo de vida, NCh-ISO 26.000 sobre responsabilidad social de las organizaciones, entre otras.

Los documentos oficiales del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) son escritos originalmente en inglés y, posteriormente, traducidos por los equipos traductores, donde la presencia latinoamericana es mínima en la actualidad. La promulgación de los ODS en 2015 llegó a Chile incorporando el concepto ibérico de Desarrollo Sostenible y ha sido un verdadero caballo de Troya para la incursión de ese término en la escena ambiental chilena. Ello se suma a la significativa cantidad de libros y cursos de origen hispano que han invadido el mundo profesional y académico de nuestro país.

Si bien las diferencias, desde un punto de vista semántico, pueden ser importantes ya que uno parece enfocarse más a la intervención humana, mientras que la otra definición se inclina hacia una idea de autosuficiencia, ambos términos se usan como sinónimos cuando nos referimos a la responsabilidad social con el medioambiente. Lo cierto es que en Europa se prefiere “sostenible”, mientras que en América Latina se utiliza más “sustentable”.

¿Qué debemos utilizar en Chile? En lo personal, estoy totalmente convencido de que la presencia oficial del término “Desarrollo Sustentable” en la totalidad del marco normativo chileno nos impone la obligación de ser consistentes y rigurosos con los conceptos que nosotros mismos hemos definido en nuestros cuerpos legales y normas técnicas. Debemos cuidar nuestro lenguaje, sobre todo quienes tenemos la responsabilidad de educar e informar.

Columna publicada en InduAmbiente 157 (marzo-abril 2019), pág. 28.