Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Los desafíos para avanzar en la remediación de suelos contaminados en Chile y sus beneficios

Los desafíos para avanzar en la remediación de suelos contaminados en Chile y sus beneficios

Especialistas advierten que es necesario contar con una regulación específica para enfrentar los pasivos ambientales en nuestro país y destacan que su saneamiento abre una oportunidad para recuperar territorios, proteger comunidades y promover el desarrollo sostenible.



Martes 26 de mayo de 2026.- Aunque Chile ha avanzado en materia ambiental durante las últimas décadas, la gestión de suelos contaminados continúa siendo una deuda pendiente. La ausencia de una normativa específica y vinculante para abordar estos pasivos ambientales mantiene abiertos importantes desafíos para la industria, las comunidades y el desarrollo urbano sostenible.

Actualmente, muchas de las acciones de saneamiento y remediación de terrenos dependen de compromisos adquiridos en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), estándares internacionales de referencia o iniciativas impulsadas voluntariamente por las empresas. Si bien el Ministerio del Medio Ambiente ha desarrollado herramientas metodológicas relevantes, especialistas coinciden en que aún falta consolidar un marco regulatorio claro para enfrentar esta problemática de manera integral.

"Uno de los principales riesgos de seguir postergando una regulación específica es la proliferación y abandono de pasivos ambientales, lo que puede afectar tanto a las comunidades como a los ecosistemas. Además, genera incertidumbre para las industrias que buscan recuperar terrenos, pero no cuentan con estándares nacionales claros respecto a cuándo un suelo puede considerarse apto para un nuevo uso", explica Denisse Triviños, Subgerente de Ventas Industriales de Hidronor.

Hidronor 3Denisse Triviños aboga por una regulación específica para remediar suelos contaminados.

A nivel técnico, Chile cuenta hoy con capacidades avanzadas para abordar este tipo de desafíos. Existen empresas especializadas y metodologías basadas en estándares internacionales que permiten realizar diagnósticos precisos, caracterización de perfiles de suelo y evaluaciones de riesgo ambiental y sanitario.

"El desafío actual no está en la falta de tecnología o conocimiento técnico, sino en cómo estandarizamos estas evaluaciones y avanzamos hacia una fiscalización más robusta en ausencia de una regulación específica", agrega Triviños.

Oportunidades y beneficios

En este contexto, la remediación ambiental comienza a consolidarse no solo como una necesidad ambiental, sino también como una oportunidad de desarrollo sostenible. La recuperación de terrenos contaminados —especialmente aquellos emplazados en zonas urbanas o industriales— permite habilitar nuevos usos productivos, proyectos inmobiliarios, áreas verdes o infraestructura comunitaria.

Además del impacto ambiental positivo, estos procesos generan empleo, revitalizan sectores degradados y contribuyen a mejorar la calidad de vida de las comunidades cercanas.

Frente a este escenario, empresas como Hidronor han desarrollado soluciones integrales para el saneamiento ambiental de suelos, abordando desde el diagnóstico y caracterización analítica, hasta la excavación, transporte, tratamiento y disposición final segura de residuos contaminados.

Según destacan desde la compañía, cuentan con experiencia en tratamientos de estabilización, microencapsulado y procesos físicos-químicos aplicados a tierras contaminadas con hidrocarburos y metales pesados, además de infraestructura operativa en distintas zonas del país para gestionar proyectos de remediación con trazabilidad y cumplimiento ambiental.

Hidronor 2El saneamiento permite rehabilitar terrenos contaminados para nuevos usos, genera empleo y mejora la calidad de vida de las comunidades cercanas.

En paralelo, la generación de espacios de diálogo técnico entre industria, sector público, academia y especialistas se vuelve cada vez más relevante para avanzar hacia soluciones coordinadas y sostenibles.

"La conversación debe dejar de mirar los suelos contaminados como un problema oculto o un costo hundido, y comenzar a entenderlos como un desafío ambiental y de sostenibilidad que requiere soluciones técnicas y colaboración entre distintos actores", concluye Denisse Triviños.