Miércoles 27 de mayo de 2026.- Se inauguró oficialmente la primera planta a vapor Fresnel en el Parque Laguna Carén, lo que marca un hito en el desarrollo e investigación hacia la transición energética del país. Este proyecto piloto, único en su tipo en Chile, está orientado a probar el uso de radiación solar concentrada para generar vapor y calor destinados a procesos industriales, generando evidencia técnica que facilite el escalamiento y futura aplicación a gran escala.
El proyecto cuenta con el respaldo del Ministerio Federal de Educación e Investigación de Alemania, que financió la iniciativa con 400 millones de pesos en el marco del programa Power-to-MEDME y tuvo el apoyo de la Universidad de Chile para instalarse en el Parque Laguna Carén de este plantel. La embajadora del país germano en Chile, Fries-Gaier, destacó al respecto que el proyecto "no es solamente una planta experimental, sino también una muestra de la importancia de transformar ideas en tecnologías concretas, en desarrollo sostenible y en una mejor calidad de vida para las personas".
Importancia estratégica
A nivel global, casi el 75% de la energía consumida por la industria se destina a la generación de calor o vapor, producida mayoritariamente mediante la quema de combustibles fósiles como gas, diésel o carbón. El vapor solar surge como una alternativa viable para reemplazar estos combustibles en rangos de temperatura de entre 100 y 200 °C.
En la agroindustria, por ejemplo, se utiliza en procesos de cocción, pasteurización, esterilización y secado. En la minería no metálica, como en el litio, se usa para procesos térmicos como concentración, evaporación asistida y recuperación de agua. Y también para concentración de salmueras y recuperación hídrica, pasos elementales del tratamiento de aguas.
El funcionamiento de esta planta será fundamental para reducir las barreras de entrada al calor renovable en Chile, a través de tres pilares: generación de datos reales sobre producción energética, eficiencia y consumo hídrico bajo condiciones climáticas locales; la validación de modelos que permitan a las empresas simular con precisión el impacto de esta tecnología a gran escala en sus propias instalaciones; y, finalmente, la facilitación de la inversión.
"Para nosotros es muy importante avanzar, en términos de escala, a aplicaciones que tienen potencial semi industrial o de pilotaje, de la envergadura de esta planta", explicó el director del Centro de Energía, Willy Kracht.
Innovación energética
A diferencia de la tecnología fotovoltaica, la energía solar térmica requiere adaptarse a cada proceso productivo. Esto ha limitado su adopción, pese a su alto potencial. Por eso, este proyecto busca cerrar la brecha para que la industria nacional mediante la generación de datos reales pueda incorporar esta tecnología, reduciendo la incertidumbre para futuros inversores.
Además de su impacto ambiental, la planta promueve la autonomía energética. Al validar el uso de calor solar, las empresas pueden estabilizar sus costos operativos, eliminando la exposición a la volatilidad de los precios internacionales de los combustibles fósiles.
La planta a vapor solar en Laguna Carén se implementó con tecnología de la empresa Solatom, proceso que fue liderado por el equipo de Sistemas Solares Térmicos de Fraunhofer Chile. Comenzó su marcha blanca en febrero de 2026 y ya se encuentra operativa. El sistema es totalmente autónomo, alimentado por su propia planta fotovoltaica de 12,8 kW con almacenamiento, que también energiza una planta de tratamiento de aguas integrada.

