Nathalia Silva
Gerenta General de Valora Más
El sistema de gestión colectivo Valora Más para neumáticos clase A representa a más del 50% de los importadores del mercado local. Desde que inició su operación ha empujado el desarrollo de una red logística de recolección de la mano con la implementación de plantas de pretratamiento y valorización, ofreciendo desde el segundo semestre de 2025 una cobertura en todas las regiones de Chile.
El Decreto 8 fija como desafío para este año una meta de recolección de neumáticos del 80% y de valorización del 60% respecto de las ventas declaradas por los socios en 2025. Más allá de la complejidad de encontrar las toneladas de neumáticos fuera de uso (NFU) en un mercado atomizado por todo el territorio nacional, se plantea la interrogante sobre el uso final de los residuos generados posterior al tratamiento.
Un neumático promedio de auto se compone de 43% de caucho, 14% de acero, 14% de fibras textiles y 28% de negro de carbono, todos materiales viables de reciclarse. El problema de fondo no es la capacidad para su transformación en nuevas materias primas, sino que su baja salida para la elaboración de nuevos subproductos.
En Chile, lograr cerrar el círculo para fabricar nuevos neumáticos es una utopía, dado que el mercado es de importación y la única empresa que los produce localmente exporta gran parte de su producción. En concreto, la venta de residuos de NFU, ya sea para tratamiento mecánico o energético, responde a la demanda de plazas infantiles, multicanchas, sectores industriales como combustible alternativo (muy empujado por la exportación) y algunos otros usos aún a nivel exploratorio (agrícola y construcción), pero que no logran equilibrar la oferta. Si bien existen iniciativas en curso, son proyectos que pueden traer frutos en los próximos años, lo que no está acorde a los tiempos de la ley REP.
Urge generar incentivos para valorizar los insumos recuperados de los NFU.
Para avanzar en sintonía, necesitamos conectar los objetivos de todo el mercado y contar con políticas estatales y estímulos concretos en las compras públicas para lograr, por ejemplo, la sustitución de hormigón o asfalto por caucho.
Las exigencias de la Ley REP requieren con urgencia incentivos para desarrollar el mercado de material reciclado. Es en este aspecto, que hoy representa un gran cuello de botella, donde recae el éxito de dicha política pública.
Artículo publicado en InduAmbiente n° 198 (enero-febrero 2026), página 38.

