Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Ahorro Sustentable

Ahorro Sustentable

Resiter implementa plantas in situ para valorizar energéticamente los residuos de madera de la minería.



Una solución de Economía Circular que valoriza los residuos de madera producidos en las faenas mineras y permite a las empresas obtener agua caliente, sin tener que invertir y con ahorros garantizados.

Esos son algunos de los beneficios que ofrecen las plantas de valorización energética in situ que implementa Resiter, multinacional experta en el manejo de residuos industriales con amplia experiencia en el sector minero.

Su Gerente de Desarrollo de Nuevos Negocios, Álvaro Pinochet, destaca: “Esta es una alternativa que rompe con el paradigma de que para hacer Economía Circular y valorizar los residuos hay que pagar más de lo que se gasta en disposición final. Además, permite resolver de manera sustentable una problemática ambiental que se arrastra por décadas en la minería, como es el manejo adecuado de los residuos de madera, produciendo ahorros para los generadores, viabilizando un negocio que aprovecha esos residuos para proveer calor a un costo competitivo y disminuyendo la emisión de gases de efecto invernadero (GEI)”.

Una opción que vale la pena conocer.


Solución Energética

En el sector minero se genera una cantidad importante de residuos de envases y embalajes de madera, comúnmente no peligrosos, que se suelen acumular en patios de almacenamiento temporal, a veces durante mucho tiempo, hasta que se entierran en zanjas que se construyen en el suelo desértico.

“Todos sabemos que la disposición final es la peor alternativa dentro de la estrategia jerarquizada para el manejo de los residuos. Además, ese proceso de disposición final –que incluye la carga y transporte de los residuos de madera, la habilitación de las zanjas y el confinamiento– tiene costos bastante elevados. Disponer 1 metro cúbico de estos residuos puede costar entre 20 mil y 60 mil pesos, un rango muy amplio pues depende de una diversidad de factores, como las distancias a los lugares de disposición, el tipo de depósito autorizado y la dureza del suelo. Eso es bastante dinero, pudiendo ser incluso más caro que manejar un residuo peligroso (RESPEL) en minería. De este modo, si por ejemplo una minera debe disponer 30 mil metros cúbicos de residuos de madera podría gastar entre 600 y 1.800 millones de pesos”, estima Pinochet.

Frente a eso, Resiter plantea una solución segura, innovadora y conveniente: instalar en las zonas cercanas al consumo de calor en una faena minera, una planta que aprovecha los residuos de madera que ahí se generan para abastecer calderas modulares, las cuales calientan agua fría provista por la misma minera para luego devolvérsela a la temperatura requerida para su uso.

Ahorro sustentable int 1 550x350Álvaro Pinochet resalta los beneficios económicos y ambientales de las plantas que desarrolla Resiter.

Estos proyectos se desarrollan en conjunto con Bioheating, empresa que tiene experiencia concreta y demostrable en la provisión de energía verde y segura para la minería.

Su implementación considera el acondicionamiento de los residuos de madera en faena de modo de mejorar las operaciones de carga y el transporte hacia la planta de valorización energética. Ésta cuenta con calderas modulares especialmente diseñadas para operar en minería, de fácil instalación, con una capacidad para procesar hasta 900 toneladas mensuales de residuos de madera.

Álvaro Pinochet expone: “Es una solución rápida. No requiere obras civiles mayores y el montaje es muy simple: consiste básicamente en ensamblar los módulos in situ. Lo único que pedimos a la faena minera es que nos dejen instalar dos flanges, uno para sacar el agua fría y otro para entregar el agua caliente; y que nos validen e indiquen el lugar dónde se pueden instalar las tuberías”.

Todo el sistema de combustión está circunscrito en contenedores y las plantas cuentan con módulos de respaldo para garantizar el suministro comprometido. Asimismo, los proyectos contemplan la instalación de un sistema de monitoreo y control de emisiones de las calderas.

Por cierto, su diseño y funcionamiento cumple toda la normativa sanitaria y ambiental aplicable, como son el Código Sanitario, el Decreto Supremo (DS) 594, la norma de emisión para coincineración de residuos (DS 29), el Reglamento para Calderas (DS 10) y la Ley 20.920 sobre fomento al reciclaje y Responsabilidad Extendida del Productor. “Los equipos funcionan a baja presión, lo que hace bastante más económico y sencillo cumplir con el Reglamento para las calderas industriales”, acota el especialista.

Además, Resiter tramita todas las autorizaciones necesarias para operar y poder entregar a cada generador un certificado de tratamiento mediante valorización energética de los residuos industriales no peligrosos correspondientes a envases y embalajes de madera.

“Creemos posible comenzar con una autorización sanitaria de almacenamiento temporal para luego contar con el permiso sanitario para el tratamiento (valorización) de estos residuos. De ser así, podríamos estar limpiando una faena minera en un plazo de dos o tres meses, y comenzar a entregar energía a partir del séptimo u octavo mes”, apunta.


Ahorro Garantizado

El ejecutivo de Resiter asegura que esta alternativa tiene ventajas relevantes para la minería, entre las que resalta:

•    Minimiza los costos de transporte de los residuos, cuyo valor de mercado hoy está entre $40 y $60 por kilo por cada 100 km.
•    Sustituye el uso de combustibles fósiles que las mineras emplean para calentar agua, lo que les permite ahorrar en ese ítem y reducir su huella de carbono.
•    Es un sistema muy seguro. “Al utilizar madera como combustible no hay riesgos de explosión, a diferencia de otras soluciones que se basan en gasificar los residuos o sencillamente utilizar combustibles en fase gaseosa como el gas natural. Esto nos parece fundamental, pues la seguridad es uno de los valores cardinales en Resiter, y también una preocupación central en la operación de cualquier faena minera”, expone Pinochet.
•    Ahorro garantizado: Para desarrollar estos proyectos, Resiter plantea una propuesta de valor compartido que asegura beneficios económicos a las mineras. “Esto se traduce primero en que toda la inversión e implementación es de cargo nuestro. Y además, proponemos un contrato con tarifas que, a todo evento, garantizan un ahorro en el manejo de sus residuos de madera y en el costo de suministro del calor necesario para calentar agua a las temperaturas requeridas en faena”, señala Pinochet.

Para graficar el beneficio que podría obtener una empresa minera, comenta que si se acuerda una tarifa que disminuye en un 30% sus costos de manejo de residuos y en un 10% la provisión de calor, en 5 años ahorraría 2.300 millones de pesos de manera directa y otros 5.225 millones de pesos de manera indirecta (asociados a mayor eficiencia energética, menor mantenimiento y ahorro en reemplazo de equipos térmicos).


Cobre “Verde” y Sustentable

En Resiter subrayan además que las plantas de energía in situ generan importantes beneficios ambientales, con lo cual se conforma una solución verdaderamente sustentable para el sector minero.

En ese sentido, Pinochet asegura: “Este es un ejemplo de Economía Circular que permitiría a las empresas dar un paso firme hacia el cobre verde”.

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Aparte de ofrecer una opción para valorizar los residuos de madera, el ejecutivo resalta que al ser la madera un combustible renovable su combustión se considera neutra en cuanto a emisiones de dióxido de carbono equivalente (CO2e). Por tanto, al reemplazar el uso de combustibles fósiles se contribuye de manera directa e inmediata a reducir la huella de carbono de las mineras y a luchar contra el cambio climático.  

A modo de ejemplo indica que implementar un proyecto de este tipo con una capacidad de procesamiento de 625 toneladas mensuales de residuos madera, desplazando el consumo de un combustible fósil convencional, en una sola faena permitiría reducir más de 60 mil toneladas de CO2e en cinco años.

“Al mismo tiempo se dejarían de consumir más de 28.000 m3 de combustible fósil y disminuiría el consumo de energía en 875.000 GJ en cinco años. Además, se podrían liberar unos 75 mil m2 en áreas de almacenamiento, aumentar la valorización de residuos en unas 12.500 toneladas y evitar la disposición final de unos 225 mil m3 si se considera el material de cobertura que se requiere para operar las zanjas. Estas son cifras importantes que pueden impactar de manera significativa el desempeño ambiental de una faena minera, elevando su valor corporativo”, acota el especialista.

Luego Pinochet enfatiza en que esta alternativa es una solución sustentable para las mineras del norte del país. Y concluye: “Con dos o tres plantas ubicadas estratégicamente en esta zona, podemos limpiar, de manera sustentable y económica, tanto los patios de mineras que tienen acopios históricos de residuos madereros como también las zanjas donde hay miles de metros cúbicos de madera. En definitiva, este es un proyecto que nos permite entregar soluciones a nuestros clientes en el marco de nuestra misión como compañía, que es ser líderes en la Economía Circular y desarrollar soluciones tecnológicas que permitan aprovechar el valor de los residuos”.  

Artículo publicado en InduAmbiente N° 162 (enero-febrero 2020), pág. 36-38).