Arnulfo Oelker Behn
Gerente Técnico de Thermal Engineering
aoelker@thermal.cl
Los procesos hidrometalúrgicos Bioleach y CuproChlor presentan perfiles de emisiones muy distintos, derivados de su química operacional. Mientras el primero opera en medio sulfato con catálisis bacteriana, CuproChlor usa un sistema cloruro-sulfato con curado intenso que introduce emisiones halogenadas. Estas diferencias determinan el diseño, los consumos y los costos de los sistemas de abatimiento, considerados en este artículo.
Emisiones de Bioleach
• Aerosoles ácidos y bioaerosoles: La aireación forzada de las pilas (0,3-0,8 Nm3/h por m2) genera arrastre de microgotas de partículas líquidas suspendidas con ácido sulfúrico (H2SO4), hierro (Fe), cobre (Cu) y microorganismos viables. Aunque las bacterias acidófilas no son patógenas, su dispersión requiere monitoreo en zonas habitadas (situación poco habitual).
• Calor y vapor de agua: Las reacciones exotérmicas elevan la temperatura interna de la pila a 50-70 °C, generando una evaporación significativa (3-8% del agua de riego) y plumas visibles que afectan la calidad del aire local.
• Material particulado: Emisiones difusas desde chancado, aglomeración y manejo de mineral.
• Drenaje ácido de roca (DAR): Principal pasivo ambiental post-cierre, con generación de ácido y movilización de metales por décadas.
• Neblinas de H2SO4 y arsina (AsH3): Emitidas en la nave de electroobtención (EW) por desprendimiento anódico de O2 y reducción catódica de As/Sb del electrolito.
Emisiones de CuproChlor
• HCl gaseoso: Liberado durante el curado por la reacción CaCl2+ H2SO4 --> CaSO4 + 2HCl, y posteriormente desde la superficie de la pila durante el riego. Altamente corrosivo y volátil.
• Cloro gaseoso (Cl2): Generado en el ánodo de EW por oxidación competitiva del Cl-. Su control exige limitar el cloruro en electrolito a menos de 30-50 ppm.
• Neblinas mixtas H2SO4/HCl: Más corrosivas y volátiles que las sulfúricas puras, atacan acero al carbono, hormigón y sistemas eléctricos.
• Bromo y yodo (Br2, I2): Cuando se usa agua de mar, los bromuros (~65 ppm) y yoduros se oxidan en EW liberando halógenos tóxicos.
• Salmueras de purga: Efluentes con alto cloruro de difícil disposición, que complican la neutralización.
Sistemas de abatimiento
Los sistemas para abatir emisiones usados habitualmente en procesos Biolech son:
• Separadores de gota o demisters de polipropileno y scrubbers húmedos dispuestos en zonas de aireación de las pilas, con esferas de polipropileno sobre celdas EW, que reducen la neblina ácida en más de un 90%.
• Dosificación de surfactantes tipo FC-1100 o Dowfroth en electrolito.
• Neutralización con cal y precipitación de metales para captar y tratar DAR.
• Cobertura de pilas en cierre con sistemas store-and-release y geomembranas HDPE.
• Sistemas de supresión de polvo en chancado y manejo (humectación, encapsulamiento).
Los consumos referenciales de reactivos en dichos sistemas, por tonelada de cátodo, son:
• Cal para neutralizar DAR y purgas: 8-18 kg
• Floculantes para tratar efluentes: 80-150 g
• Surfactantes EW (FC-1100, Dowfroth): 5-15 g
• Esferas de polipropileno (reposición): 0,3-0,6 kg
• Agua para scrubbers de aireación: 0,2-0,4 m3
• Supresores de polvo: 50-120 g
A continuación, se presentan los sistemas de abatimiento usuales en procesos CuproChlor:
• Scrubbers alcalinos con NaOH (10–20% p/p) específicos para captar Cl2 y HCl, con eficiencias de remoción >95%, ya que los scrubbers convencionales para neblina sulfúrica son insuficientes.
• Ventilación forzada reforzada en naves EW (renovaciones de aire 6–10/h vs 3–4/h en sistema sulfato), con extractores de mayor capacidad y ductos en FRP con velo C.
• Demisters de doble etapa (coalescente + filtrante), en materiales resistentes a cloruro.
• Cobertura parcial de pilas durante curado para captación de HCl volátil, con ductos hacia scrubbers dedicados.
• Monitoreo continuo de Cl2, HCl, AsH3 y O2 con sensores electroquímicos en zonas críticas.
• Sistemas de tratamiento de salmueras de purga (precipitación selectiva, evaporación, reinyección controlada).
Los consumos referenciales de reactivos en estos sistemas, por tonelada de cátodo, son:
• NaOH para scrubbers Cl2/HCl: 4-8 kg
• Cal para neutralizar (mayor por cloruros): 18-35 kg
• Floculantes: 120-200 g
• Surfactantes EW resistentes a cloruro: 10-25 g
• Esferas de polipropileno (mayor reposición por degradación): 0,5-1,0 kg
• Agua desmineralizada para scrubbers alcalinos: 0,8–1,5 m3
• Reactivos para tratar salmueras: 2-5 kg
• Supresores de polvo: 50-120 g
OPEX y CAPEX
En la tabla 1 se presentan valores referenciales de los gastos operativos (OPEX) de los sistemas de abatimiento en los procesos hidrometalúrgicos mencionados, expresados en dólares por libra de cobre (USD/lb Cu) cátodo (base 2024–2025).
El OPEX de abatimiento en CuproChlor duplica al de Bioleach, básicamente por el mayor consumo de neutralizantes, la complejidad de tratar gases halogenados y los costos de mantenimiento asociados a materiales especiales.
En la tabla 2 se presentan valores referenciales de gastos de capital (CAPEX) para dichos procesos, considerando una planta integrada de LIX/SX/EW con capacidad para producir 50.000 tpa Cu cátodo.
El CAPEX de abatimiento en CuproChlor es 2,4 a 2,5 veces superior al de Bioleach, concentrándose el sobrecosto en scrubbers alcalinos especializados, materiales resistentes a cloruro y plantas de tratamiento de salmueras.
Conclusión
Los sistemas de abatimiento de Bioleach son tecnológicamente convencionales y de costo moderado. Su principal desafío es la gestión prolongada del DAR post-cierre.
CuproChlor demanda una inversión 2,4–2,5 veces mayor en CAPEX y OPEX 2 veces superior en abatimiento, justificada por la necesidad de controlar emisiones halogenadas (Cl2, HCl) altamente reactivas y tóxicas.
La decisión tecnológica debe internalizar estos costos ambientales como parte integral del análisis económico del proyecto.
Artículo publicado en InduAmbiente n° 200 (mayo-junio 2026), páginas 26 a 27.

