Tiene su estatus, prestigio y muchas historias de éxito. Dicho de otra manera, la técnica de solidificación y estabilización (S&E), para la remediación de sitios contaminados, se ha hecho un nombre en Chile y en el mundo.
José Manuel Bellalta, gerente general Grupo GB Cinco, expone algunos de los motivos: "Es una de las tecnologías más utilizadas para controlar contaminantes persistentes en suelos, especialmente cuando el objetivo es evitar su propagación hacia las aguas subterráneas o el entorno. Su principal fortaleza radica en que inmoviliza los contaminantes mediante su encapsulamiento físico y químico, reduciendo significativamente su solubilidad y capacidad de lixiviación. De esta manera, disminuye el riesgo de que metales pesados, hidrocarburos u otras sustancias peligrosas sean transportados por el agua hacia acuíferos o cursos superficiales".
Frente a otras alternativas de remediación, la S&E destaca también por su rapidez de ejecución y por presentar costos generalmente inferiores a los que implica excavar y transportar grandes volúmenes de suelo contaminado para su disposición externa. "Además, transforma materiales inestables en una matriz sólida con buenas propiedades mecánicas, minimiza la emisión de polvo durante las obras y, en muchos casos, permite tratar el suelo directamente en el sitio, evitando movimientos masivos de tierra", afirma el ejecutivo.
Germán Monge, socio y director global de gestión sostenible y salud del suelo en el Grupo IDOM, resalta a su vez que "es una de las técnicas más consolidadas para la gestión de suelos y residuos contaminados, especialmente para reducir la movilidad de los contaminantes y controlar los riesgos para la salud humana y el medio ambiente". Enseguida explica: "Consiste en mezclar el material contaminado con agentes ligantes, habitualmente cementos, cales o materiales puzolánicos, que inmovilizan los contaminantes mediante mecanismos físicos y químicos".
Aparte de las ventajas ya mencionadas, asegura que la S&E permite mejorar las propiedades geotécnicas del terreno, facilitando su reutilización en determinados proyectos de urbanización o infraestructura.
Germán Monge comenta que la S&E suele competir con alternativas como la excavación y disposición en vertedero, el lavado de suelos y algunas técnicas biológicas.
Desventajas
El director de Proyectos en ERM, Gustavo Boria, concuerda con los beneficios de esta solución, poniendo énfasis en que se trata de "una técnica ampliamente validada y utilizada internacionalmente para tratar contaminantes inorgánicos, especialmente metales pesados, y algunos compuestos orgánicos".
Subraya, asimismo, que "su efectividad se basa en una caracterización precisa del sitio, pruebas del tratamiento bajo condiciones reales de aplicación, un diseño adaptado a las particularidades locales y la implementación de un programa de control de calidad y monitoreo que garantice su rendimiento sostenido a largo plazo".
En contrapartida, detalla algunas desventajas:
• No elimina o reduce significativamente la concentración del contaminante. Únicamente lo inmoviliza (evita su migración a receptores sensibles).
• Puede incrementar el volumen de material tratado entre 10 a 30%.
• Requiere demostrar mediante ensayos de laboratorio, primero, y luego por monitoreo del material inertizado/estabilizado que la estabilidad química se ha alcanzado y se mantendrá en el tiempo.
• Su desempeño puede verse afectado por cambios futuros en las condiciones geoquímicas (pH, potencial redox, presencia de sulfatos u otros factores).
• No suele ser la mejor alternativa para contaminantes altamente volátiles o para ciertos compuestos orgánicos, salvo formulaciones específicas.
• Generalmente requiere controles sectoriales y planes de seguimiento posteriores para verificar el mantenimiento del desempeño de la remediación.
"En términos generales, la selección de esta tecnología debe basarse en una evaluación de riesgo y en ensayos de tratabilidad de laboratorio o a escala piloto, que demuestren que se cumplen los objetivos de remediación definidos para el sitio", sentencia Gustavo Boria.
Por su parte, José Manuel Bellalta agrega que su desempeño también puede condicionarse por las características del suelo, especialmente cuando existen materiales muy compactos, rocosos o con elevados contenidos de materia orgánica.
Aplicación en Chile
El representante de GB Cinco indica que, en Chile, la técnica de solidificación y estabilización "se ha consolidado como una herramienta relevante para la gestión de pasivos ambientales, particularmente en proyectos industriales, mineros e inmobiliarios. Su uso ha permitido abordar sitios contaminados en distintas zonas del país, incluyendo ciudades como Antofagasta, Copiapó, Valparaíso y Santiago, donde existen antiguos terrenos industriales que requieren procesos de saneamiento antes de su reutilización".
Bellalta añade que entre sus principales aplicaciones están el tratamiento in situ de suelos contaminados con metales pesados e hidrocarburos, proyectos de desmantelamiento de instalaciones industriales, retiro de tanques de almacenamiento de combustibles y la construcción de estructuras de confinamiento, como muros de contención, revestimientos de áreas impactadas y pretiles de seguridad para estanques.
José Manuel Bellalta indica que esta técnica puede formar parte de un tren de tratamiento en que, primero, se eliminan los contaminantes más volátiles y, luego, se inmovilizan las fracciones más pesadas o los metales presentes en el terreno.
A modo de balance, afirma que "los resultados obtenidos han permitido inmovilizar eficazmente contaminantes persistentes y recuperar terrenos para nuevos usos industriales, urbanos o de infraestructura. Asimismo, la tecnología ha facilitado el cumplimiento de la normativa ambiental vigente, incluyendo el D.S. 148 sobre residuos peligrosos, complementándose con metodologías internacionales de evaluación de riesgo como RBCA y estándares desarrollados por la EPA y ASTM".
Germán Monge, en tanto, ratifica que la técnica ha sido utilizada principalmente en los sectores minero e industrial, donde existen pasivos ambientales asociados a metales pesados, relaves y residuos industriales. "También ha encontrado aplicación en proyectos de recuperación de emplazamientos industriales y áreas con contaminación histórica. Los resultados obtenidos han sido generalmente positivos cuando la tecnología ha sido correctamente diseñada y validada mediante ensayos de laboratorio y pruebas piloto, lográndose reducciones significativas en la lixiviabilidad de los contaminantes y el cumplimiento de criterios regulatorios de gestión de residuos o reutilización de materiales", especifica el ejecutivo del Grupo IDOM.
Una visión distinta tiene Gustavo Boria, quien precisa que la aplicación de la S&E en nuestro país "ha sido relativamente limitada y existen pocos casos documentados públicamente con resultados técnicos publicados. Una de las principales razones es que Chile no cuenta con una legislación específica que establezca una obligación general de identificar, investigar y remediar pasivos ambientales o sitios contaminados".
En consecuencia, acota que "las actividades de remediación en Chile históricamente han sido poco frecuentes y, cuando se han desarrollado, han respondido principalmente a procesos de cierre de instalaciones, proyectos de reconversión de terrenos, requerimientos asociados al SEIA, exigencias de financiamiento internacional o decisiones voluntarias o corporativas de las empresas. Y han estado orientadas principalmente a la excavación, confinamiento y disposición controlada de materiales contaminados fuera del sitio".
Experiencias
El director de Proyectos de ERM cuenta que la compañía dispone de profesionales internacionales y locales (geólogos, ingenieros y químicos) que han diseñado e implementado la tecnología de S&E en diversos proyectos en Latinoamérica, Estados Unidos, Europa y Asia. "El enfoque adoptado es integral, partiendo de una adecuada caracterización del sitio, evaluaciones de la tecnología con ensayos de laboratorio y piloto, análisis del marco legal, su diseño e implementación óptima para cada sitio específico y la realización de análisis de riesgos para la salud humana", releva Gustavo Boria.
La solidificación y estabilización debe entenderse como una solución de ingeniería que requiere un diseño específico para cada sitio, señala Gustavo Boria.
A su vez, GB Cinco ha incorporado la solidificación y estabilización como parte de su portafolio de soluciones de remediación físico-química in situ, integrándola con otras tecnologías para desarrollar estrategias adaptadas a las características de cada sitio contaminado. "Nuestra experiencia se concentra principalmente en proyectos de desmantelamiento industrial, retiro de tanques de almacenamiento de combustibles y procesos de desinversión, donde la S&E suele complementarse con tecnologías como la extracción de vapores del suelo para obtener soluciones más eficientes. Además, la empresa la ha utilizado como una medida complementaria, posterior a procesos de extracción o saneamiento, para estabilizar los contaminantes remanentes y asegurar las condiciones del sitio para su uso futuro", comenta José Manuel Bellalta.
Agrega que en cada proyecto la compañía desarrolla formulaciones específicas de los agentes estabilizantes, respaldadas por ensayos de laboratorio que permiten verificar tanto la inmovilización efectiva de los contaminantes como la resistencia y durabilidad del material solidificado.
"Esta experiencia se ha desarrollado junto a clientes de alta exigencia como Codelco, ENAP, Bayer, Kinross, Enaex, Copec y Shell/Esmax", destaca.
En el caso de IDOM, su trabajo se ha centrado, principalmente, en la evaluación y selección de alternativas de remediación para emplazamientos industriales y mineros, incluyendo el análisis de viabilidad de tecnologías de inmovilización como la S&E cuando las características del emplazamiento así lo aconsejan.
"La experiencia acumulada en proyectos de gestión de suelos contaminados permite valorar esta tecnología como una solución eficaz en escenarios donde el riesgo está asociado fundamentalmente a la movilidad de los contaminantes y donde se busca una intervención rápida, segura y económicamente competitiva", concluye Germán Monge.
DATO:
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Sitios del programa Superfund, impulsado por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), para recuperar los terrenos contaminados más complejos de ese país, son gestionados con la tecnología de S&E.
Artículo publicado en InduAmbiente n° 201 (julio-agosto 2026), páginas 18 a 21.

