Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Recuperación y revalorización

Recuperación y revalorización

Con más de 40 años de experiencia, Séché desarrolla soluciones para recuperar suelos y aguas contaminadas, transformar antiguos pasivos ambientales y devolver valor a territorios afectados por actividades industriales, mineras y energéticas.



La contaminación de suelos representa un desafío creciente, especialmente en zonas industrializadas y densamente pobladas. En Chile, el Ministerio del Medio Ambiente ha identificado más de 10.000 sitios con potencial presencia de contaminantes (SPPC), muchos de ellos ubicados en áreas con un importante potencial de desarrollo urbano y productivo.

Este escenario plantea la necesidad de avanzar desde el modelo tradicional de excavar y eliminar hacia soluciones que permitan tratar, recuperar y valorizar los materiales contaminados. La limitada capacidad disponible para recibir este tipo de residuos, junto con la necesidad de disminuir la presión sobre nuevos territorios, convierte a la remediación ambiental en una herramienta estratégica para el desarrollo sostenible del país.

"Actualmente, existe un catastro de más de 10.000 sitios con potencial presencia de contaminantes en Chile. El modelo lineal de excavar y eliminar no resulta sostenible debido, entre otros factores, a la limitada capacidad local para recibir materiales contaminados. La remediación permite gestionar estos sitios de manera segura, recuperar los suelos y habilitar nuevas posibilidades de desarrollo", explica Maurice Menadier, Environmental Services Manager de Séché.

Gestión y tratamiento

Hoy, conservar el suelo no significa únicamente proteger los terrenos que permanecen intactos, sino también recuperar aquellos que han sido impactados y transformarlos en espacios seguros. Esta mirada se relaciona con conceptos internacionales como la regeneración de brownfields, la estrategia Zero Net Land Take -o cero artificialización neta del suelo- y la Soil Circularity. Estos enfoques buscan priorizar la recuperación de terrenos previamente intervenidos antes de expandir las ciudades hacia áreas naturales, integrando remediación ambiental, regeneración urbana y economía circular.

Con más de 40 años de experiencia, el Grupo Séché se especializa en la gestión y tratamiento de residuos industriales complejos y en la rehabilitación de sitios contaminados. Cada proyecto es abordado de manera particular mediante un trabajo multidisciplinario que combina diagnóstico, ingeniería, tratamiento de suelos, remediación de aguas subterráneas, gestión de residuos y monitoreo ambiental.

Recuperacion- Secundaria 2La biorremediación mediante biopilas es una de las soluciones para tratar los suelos que aplica la empresa.

Las alternativas de tratamiento se definen de acuerdo con las características del sitio y los contaminantes presentes. Entre ellas se encuentra la biorremediación, que utiliza microorganismos para degradar contaminantes orgánicos; la estabilización físico-química, que permite inmovilizar sustancias y disminuir su movilidad; y los tratamientos térmicos, que emplean calor para separar o destruir determinados contaminantes. La selección o combinación de estas tecnologías permite privilegiar el tratamiento y la reutilización de los materiales por sobre su eliminación.

Experiencias de remediación

En Chile, esta experiencia se materializa en la remediación ambiental del proyecto Las Salinas, en Viña del Mar, una de las iniciativas de rehabilitación urbana más relevantes de Latinoamérica. El proyecto considera la recuperación de un terreno de aproximadamente 16 hectáreas, ocupado durante más de un siglo por instalaciones asociadas al almacenamiento y distribución de combustibles.

La intervención combina excavación selectiva, remediación de aguas subterráneas, un sistema permanente de monitoreo ambiental y la biorremediación de suelos mediante biopilas. En estas estructuras se controlan variables como la aireación, la humedad y la temperatura para favorecer la acción de los microorganismos presentes naturalmente en el suelo y degradar los hidrocarburos.

A la fecha, el proyecto registra 18 biopilas conformadas, 17 liberadas y 12 cosechadas. Estos avances reflejan la efectividad del tratamiento aplicado y permiten que los suelos recuperados puedan ser reutilizados de manera segura dentro del mismo proyecto. De esta forma, se evita el traslado masivo de material, se reduce la generación de residuos y disminuye la necesidad de extraer nuevos recursos.

Recuperacion- Secundaria 1Séché trabaja en la remediación del proyecto Las Salinas, en Viña del Mar, una de las iniciativas de rehabilitación urbana más relevantes de Latinoamérica.

La trayectoria internacional del Grupo Séché respalda este modelo. En Francia, la compañía concluyó en 2025 la rehabilitación de la antigua refinería de Frontignan-la-Peyrade, recuperando un terreno industrial de 11 hectáreas afectado por décadas de actividad petrolera. El proyecto incorporó una carpa móvil de confinamiento para controlar emisiones, tratamiento de aguas subterráneas y soluciones especialmente adaptadas a un entorno urbano.

Durante la intervención se gestionaron 175.000 metros cúbicos de material excavado. Cerca del 40% fue reutilizado directamente en la obra, mientras que el volumen restante fue enviado a tratamiento para su posterior valorización. Una vez finalizada la remediación, el terreno fue entregado al municipio y quedó disponible para nuevos desarrollos urbanos.

La compañía también participó en el saneamiento de 12 hectáreas correspondientes al terreno donde se construyó el nuevo Centro Acuático Olímpico de París. En Perú, en tanto, ha ejecutado proyectos asociados a derrames de petróleo, incluyendo el tratamiento de cerca de 35.000 toneladas de arena en la costa y la remediación de 5.750 metros lineales en zonas de la selva, mediante un trabajo coordinado con las comunidades locales.

Estas experiencias demuestran que la remediación va más allá de eliminar contaminantes. Su propósito es controlar los riesgos, recuperar materiales, conservar el valor del suelo y preparar los terrenos para nuevos usos. La medición de la huella de carbono y la aplicación de principios de economía circular permiten, además, reducir los impactos asociados a cada intervención.

En un escenario donde el suelo disponible es cada vez más escaso, recuperar terrenos degradados constituye una decisión ambiental, social y estratégica. La remediación permite transformar antiguos pasivos en oportunidades de desarrollo, disminuir la presión sobre los ecosistemas naturales y avanzar hacia ciudades más sostenibles. Porque conservar el suelo también significa recuperarlo, regenerarlo y darle una nueva vida para las futuras generaciones.

Artículo publicado en InduAmbiente n° 201 (julio-agosto 2026), páginas 32 a 33.