Gonzalo Pineda
Product Manager Gas Measurement
Endress+Hauser Chile
En refinerías, plantas químicas y cementeras, los analizadores de proceso son clave para sostener la rentabilidad, mejorar la seguridad y mantener la operación dentro de especificación. Aunque su inversión es mayor, su impacto es decisivo cuando se integran correctamente: permiten elevar la producción, reducir paradas no programadas y mejorar la calidad con datos confiables y en tiempo real.
Su impacto se concentra en tres frentes. El primero es el control de proceso. Un analizador permite ajustar variables para producir dentro de especificación, evitando subcalidad y sobrecalidad. Esta última también genera costos al producir por encima de lo requerido. Al reducir la variabilidad, los analizadores acercan el promedio al límite sin excederlo, optimizando rendimiento y costos.
En este contexto, los analizadores in situ han cobrado protagonismo. Tecnologías como la línea GM32, GM700, GM901 y ZIRKOR de Endress+Hauser miden directamente en el proceso, sin sistemas complejos de acondicionamiento. Esto reduce tiempos de respuesta, mantenimiento y aumenta la disponibilidad. Al eliminar transporte de muestra y puntos de fallo, mejoran la robustez del sistema analítico y la confiabilidad de los datos, facilitando un control más dinámico, especialmente en combustión y monitoreo de gases.
Analizador Endress+Hauser midiendo gases de proceso.
El segundo frente es el aseguramiento de la calidad. Una medición inexacta puede rechazar producto conforme o permitir despachos fuera de especificación. La exactitud analítica impacta en la reputación y resultados económicos.
El tercer frente es la seguridad: los analizadores detectan condiciones críticas que podrían afectar personas, equipos o instalaciones.
Cumplimiento ambiental
A este escenario se suma la exigencia ambiental. Muchas plantas deben cuantificar de manera continua los gases de proceso y las emisiones para cumplir regulaciones locales. Allí entran en juego los sistemas de medición continua de emisiones, o CEMS. En este campo, soluciones como MCS200HW, PowerCEMS100 y MKAS se orientan al control de proceso y al monitoreo en la industria, incluyendo la medición continua de emisiones en chimenea.
Analizador de gases modelo MCS300P.
Evaluar su retorno requiere mirar más allá del precio. En el análisis intervienen acondicionamiento, integración, instalación y cumplimientos normativos. Bien implementados, se reflejan en menor costo, mayor estabilidad y continuidad.
En un entorno más exigente, los analizadores dejan de ser solo instrumentación y se consolidan como herramientas estratégicas para optimizar la operación, mejorar la seguridad y asegurar el cumplimiento ambiental. Además, su integración con sistemas digitales y plataformas de monitoreo permite una gestión más eficiente de los datos y una toma de decisiones más rápida, alineada con los objetivos de sostenibilidad y eficiencia energética que hoy exige la industria moderna. Esto mejora la competitividad de las plantas.
Artículo publicado en InduAmbiente n° 200 (mayo-junio 2026), página 78.

