Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Sitios contaminados: oportunidad para restaurar

Michelle Rossi
Líder Área Suelos
Gestión Ambiental Consultores (GAC)



Michelle Rossi GAC
Mientras Chile espera dos instrumentos muy relevantes para la gestión de suelos -la Ley Marco de Suelos y la futura Norma Primaria de Calidad Ambiental para Suelos- la investigación científica está reformulando cómo entendemos la remediación y restauración de sitios contaminados, lo cual se refleja en las estrategias más recientes.

Los avances en remediación ocurren, muchas veces, a escalas que escapan a la observación directa. Algunas bacterias inducen biomineralización, generando sulfuros, carbonatos o fosfatos que reaccionan con metales y los estabilizan, o modifican su estado de oxidación mediante transferencia de electrones. Así, el Cr(VI), altamente móvil y tóxico, puede reducirse a Cr(III), menos soluble. El biochar, por su parte, favorece la adsorción e inmovilización de metales mediante su estructura porosa y grupos funcionales, mientras el aumento del pH favorece su precipitación. Los nanomateriales pueden intervenir en la transferencia de electrones; por ejemplo, las nanopartículas de hierro cero valente pueden liberar electrones que degradan solventes clorados y favorecen la inmovilización de metales.

La tendencia actual apunta a combinar microorganismos, plantas y materiales adsorbentes con herramientas como la biotecnología y la inteligencia artificial, utilizada para modelar y optimizar sistemas de restauración cada vez más complejos. Más que una colección de tecnologías novedosas, esto refleja una transformación conceptual en donde la restauración de sitios contaminados ya no se concibe como la aplicación de una herramienta aislada sobre un contaminante específico, sino como la intervención de los procesos que controlan su comportamiento.

Esta discusión tampoco es ajena a Chile. Los antecedentes técnicos considerados durante la elaboración de la futura norma primaria de calidad reflejan años de desarrollo científico en torno a la contaminación, destacando la importancia de comprender la movilidad de los contaminantes, sus fracciones geoquímicas, las concentraciones naturales de fondo y los riesgos asociados a la salud de la población. A nivel nacional, la investigación también ha incorporado enfoques como la electrocinética, aplicada, entre otras estrategias, a potenciar procesos de fitorremediación.

Todo esto plantea una pregunta relevante para Chile. Si la ciencia está avanzando hacia una comprensión más sistémica de la contaminación, ¿podemos construir nuestra gestión de sitios contaminados bajo esa misma mirada? Hoy existe una oportunidad para que los instrumentos normativos incorporen este paradigma desde su nacimiento.

Columna publicada en InduAmbiente n° 201 (julio-agosto 2026), página 34.