Martes 22 de septiembre de 2026.- A tercer trámite legislativo pasó el proyecto que modifica la Ley 21.368, sobre Plásticos de Un Solo Uso, con el objeto de prorrogar la entrada en vigencia de su reglamento hasta el 7 de enero de 2028 y flexibilizar la aplicación de las disposiciones. Esto, luego que la sala de la Cámara de Diputadas y Diputados aprobara el texto propuesto por el Senado, salvo una diferenciación hecha en torno al material que se admitirá en los productos de un único uso para consumo dentro de los establecimientos, definiendo que éstos podrán ser "elaborados" con madera, papel o cartón. Los senadores, en tanto, planteaban que estos artefactos debían estar "compuestos íntegramente" por dichos elementos, por lo que esta modificación ahora debe ser visada en la Cámara Alta para su posterior despacho desde el Congreso.
La iniciativa posterga la puesta en marcha de la Ley de Plásticos de Un Solo Uso que, entre sus exigencias, plantea la exhibición de, al menos, un 30% de bebestibles en envases retornables en supermercados y determinadas certificaciones.
La modificación a la Ley 21.368, además, busca facilitar el reemplazo de los mencionados plásticos por productos como papel, madera o cartón, para consumo dentro de establecimientos gastronómicos, evitando la necesidad de certificarlos cuando estén íntegramente compuestos por esos materiales.
Además, el texto señala que, para el consumo fuera del local, se podrá acreditar transitoriamente el cumplimiento de los requisitos para plásticos compostables y biobasados mediante informes de ensayo u otros antecedentes técnicos.
Las y los parlamentarios destacaron la importancia de avanzar hacia una economía circular. Sin embargo, subrayaron que cada postergación tiene un costo que no afecta por igual a todos los territorios. En ese sentido, lamentaron que las comunas más vulnerables concentren más basurales y cuenten con menos áreas verdes e infraestructura de reciclaje. Advirtieron que los territorios rurales y cordilleranos enfrentan una situación similar.
Por otro lado, señalaron que la falta de certificadores, junto con la concentración del mercado de envases retornables, evidencia que el Estado ha actuado principalmente como regulador y fiscalizador, sin contribuir suficientemente a la creación de una industria y de mercados que permitan reemplazar el plástico.
Asimismo, plantearon la necesidad de abordar los efectos que esta Ley tendría sobre los pequeños comerciantes.

