Viernes 13 de marzo de 2026.- El papel podría desempeñar un rol valioso en la lucha contra la contaminación por plásticos, ofreciendo una alternativa a los envases plásticos flexibles, según un nuevo informe publicado por la Fundación Ellen MacArthur, impulsora de la Red Global de Pactos, representada en el país por el Pacto Chileno de los Plásticos de Fundación Chile.
El informe ha sido respaldado por 44 empresas, organizaciones de la sociedad civil, inversionistas y académicos que comparten una visión común: acelerar la innovación para desarrollar y escalar soluciones de envases flexibles basados en papel diseñados de forma responsable.
Los envases flexibles —incluyendo sobres, envoltorios y bolsas tipo pouch— son el tipo de envase plástico de mayor crecimiento a nivel mundial. En países con sistemas formales de recolección y reciclaje limitados, constituyen una fuente importante de contaminación, representando el 80% de los envases plásticos que terminan en los océanos.
El informe de la Fundación, titulado "Envases flexibles basados en papel: el rol que podrían desempeñar para abordar la contaminación por envases plásticos flexibles de pequeño formato en mercados con altas tasas de fuga", resulta especialmente relevante para países como India, Indonesia, Filipinas, Tailandia y Vietnam.
Las alternativas basadas en papel tienen la ventaja de poder diseñarse más fácilmente para ser tanto reciclables como biodegradables. En mercados donde los envases flexibles tienen una alta probabilidad de terminar en el medio ambiente, esto permitiría que puedan reciclarse una vez que existan sistemas de recolección y reciclaje adecuados, al mismo tiempo que se reduce la contaminación persistente por plásticos en caso de que lleguen al entorno natural.
Criterios para un cambio sostenible
Sin embargo, el informe también advierte que, sin un diseño y abastecimiento cuidadoso, los envases de papel podrían ofrecer pocos o ningún beneficio. Respaldado por organizaciones a lo largo de la cadena de valor de los plásticos, el informe define seis criterios críticos para evitar reemplazar un problema por otro, como sustituir la contaminación por plásticos por deforestación:
• Abastecimiento responsable para evitar contribuir a la degradación de los bosques.
• Producción responsable para minimizar la presión sobre el clima y los recursos hídricos.
• Cumplir con requisitos técnicos, económicos y de los consumidores para ser viable en la práctica.
• Ser reciclable a nivel local y estar respaldado por esfuerzos para ampliar la infraestructura de recolección.
• Evitar el uso de químicos peligrosos y la contaminación plástica persistente.
• Integrarse dentro de una estrategia más amplia de economía circular socialmente inclusiva.
Sander Defruyt, líder de estrategia de plásticos de la Fundación Ellen MacArthur, señaló: "La contaminación por envases plásticos flexibles es un desafío sistémico: se estima que 20 billones de artículos podrían ingresar a los océanos en los próximos 15 años. No existe una solución única, por lo que sumar alternativas basadas en papel amplía de manera útil el conjunto de herramientas disponibles, complementando otras soluciones prioritarias como los envases reutilizables".
Según el experto, "esto requerirá una gran innovación y acción por parte de la industria y de los responsables de políticas públicas para acelerar su desarrollo y escalamiento, guiados por los seis criterios clave de este informe para asegurar que no reemplacemos un problema por otro".
Si bien el informe reconoce que están surgiendo innovaciones prometedoras, también destaca que las soluciones basadas en papel aún no existen a la escala, costo o desempeño necesarios.
El informe hace un llamado a las empresas y a los responsables de políticas públicas a acelerar el desarrollo de soluciones de envases flexibles basados en papel y establecer las salvaguardas necesarias para guiar su uso responsable.
La organización internacional de economía circular destaca que los envases basados en papel representan solo una parte de la solución, priorizando la reducción de la dependencia de envases flexibles de pequeño formato de cualquier material, por ejemplo, mediante la expansión de modelos de reutilización.
Los envases plásticos flexibles de pequeño formato —ampliamente utilizados para productos cotidianos que van desde snacks y shampoo hasta café y leche— son identificados como una de las tres barreras sistémicas en la Agenda de Plásticos 2030 para las Empresas de la Fundación. Este nuevo informe busca abordar ese desafío definiendo el rol y las condiciones para las alternativas basadas en papel.
Pablo Costa, Global Head of Packaging, Digital & Transformation de Unilever, señaló: "La próxima generación de envases flexibles basados en papel es una prioridad clave para Unilever y para toda la industria. Este informe es claro respecto al importante rol que jugará el papel y sobre lo que será necesario para escalar soluciones que sean deseables para los consumidores, mejores para el medio ambiente y viables para las empresas".

