Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Los Nuevos DAHS

Los Nuevos DAHS

Los sistemas de adquisición y procesamiento de datos (DAHS) de última generación son claves para evaluar el desempeño de las fuentes emisoras.



Álvaro Oliver
Gerente de Operaciones en AyT

Los sistemas de control de emisiones atmosféricas están conformados, en términos generales, por dos grandes componentes: los sistemas de abatimiento -como filtros, precipitadores electrostáticos, lavadores de gases o sistemas de desulfuración y desnitrificación- y los equipos de monitoreo, donde los sistemas de medición continua (CEMS) y los sistemas de adquisición y procesamiento de datos (DAHS, en su sigla en inglés) desempeñan un rol fundamental.

Históricamente, el foco ha estado puesto en la eficiencia de las tecnologías de abatimiento. Sin embargo, en un escenario de creciente exigencia regulatoria y fiscalización, el desafío se ha ampliado: ahora no basta con controlar las emisiones, sino que también es necesario demostrarlo con datos confiables y, cada vez más, utilizar esa información para optimizar la operación.

Hoy, el foco ya no está en el sensor, sino en el dato. Lo crítico es garantizar que la información reportada sea consistente, trazable y defendible frente a procesos de auditoría o fiscalización.

Aseguramiento de calidad

En este contexto, los DAHS se posicionan como un elemento central, aunque muchas veces invisible. Son los encargados de capturar, procesar y estructurar los datos provenientes de los CEMS, permitiendo no solo su reporte, sino también su gestión.

La evolución de estos sistemas ha sido significativa. Hoy, un DAHS, además de cumplir funciones de registro, actúa como el núcleo del aseguramiento de la calidad de la información (QA/QC), integrando validación automática, control de consistencia, gestión de datos faltantes y trazabilidad completa de los procesos.

Uno de los elementos clave en este ámbito es la combinación entre validación automatizada y revisión experta. En la práctica, la interpretación de los datos de emisiones requiere considerar el contexto operacional: cambios de carga y mantenimientos o desviaciones de equipos pueden afectar la señal sin necesariamente reflejar un incumplimiento real. La incorporación de una revisión técnica especializada permite abordar estos casos con criterio y asegurar coherencia en el tratamiento de la información.

A pesar de estos avances, persisten desafíos relevantes en la gestión de datos de emisiones. Entre ellos destacan la falta de trazabilidad en los procesos de validación, la dispersión de la información en distintos sistemas y la limitada visibilidad de los datos para equipos no técnicos.

Estas brechas reducen el valor del dato, que muchas veces queda restringido al cumplimiento normativo, sin ser plenamente aprovechado como herramienta de gestión. En este contexto, la información pierde oportunidad y capacidad de impacto sobre la operación.

Plataformas integradas

Frente a este escenario, los sistemas DAHS de nueva generación están evolucionando hacia plataformas más integradas y accesibles. La adopción de soluciones en la nube, el acceso remoto y las herramientas avanzadas de visualización están facilitando el uso del dato en distintos niveles de la organización.

Hoy, el desafío es pasar del cumplimiento a la gestión inteligente de la información. Plataformas como StackPRO permiten integrar en un solo entorno la captura, validación y gestión de datos, asegurando confiabilidad y facilitando su uso para la operación.

Los nuevos 2Con StackPRO se logra integrar en un solo entorno la captura, validación y gestión de datos.

Control operativo

En la actualidad, el valor de los sistemas de monitoreo no se limita a verificar el cumplimiento de los límites de emisión, sino que se extiende a su capacidad para aportar información clave sobre el desempeño de los sistemas de abatimiento. Datos confiables y oportunos permiten evaluar la eficiencia de filtros, lavadores o procesos de tratamiento de gases, identificar desviaciones operacionales y anticipar eventuales fallas.

En este sentido, el DAHS deja de ser un simple sistema de reporte para transformarse en una herramienta de gestión, que vincula el monitoreo con la operación. La calidad del dato -asegurada a través de procesos robustos de QA/QC, validación y revisión experta- es la condición habilitante para este cambio de enfoque.

Así, el desafío ya no es solo medir ni únicamente cumplir, sino entender y gestionar el comportamiento de los sistemas de control de emisiones en tiempo real, con base en información confiable.

En ese contexto, cabe resaltar que AyT es una empresa líder en el suministro, operación y trazabilidad de sistemas de medición de emisiones en Chile. Para conocer más sobre plataformas de nueva generación como StackPRO, así como de los servicios asociados a sistemas de medición continua de emisiones, visítenos en www.ayt.cl

Artículo publicado en InduAmbiente n° 200 (mayo-junio 2026), páginas 84 a 85.