Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Acceso a agua limpia y segura preocupa a 94% de los chilenos y 50% ve riesgo hídrico en la Inteligencia Artificial

Acceso a agua limpia y segura preocupa a 94% de los chilenos y 50% ve riesgo hídrico en la Inteligencia Artificial

Esos son parte de los resultados del estudio de percepción global Ecolab Watermark que para nuestro país indica, además, que el 64% de los consultados afirma que el agua ya es escasa en el país.



Martes 7 de abril de 2026.- Inquietantes resultados en torno al acceso al agua y al consumo hídrico asociado al desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) en Chile entregó Ecolab Watermark Study 2025, la tercera versión del mayor estudio de percepción sobre el uso del recurso vital a nivel mundial.

El informe -realizado por Ecolab, empresa global que ofrece soluciones y servicios para el uso del agua, junto a la consultora Morning Consult- recogió la opinión de más de 26.000 personas en más de 15 países, incluyendo Estados Unidos, China, Reino Unido, India, Brasil, México y Chile, entre otros.

En el caso chileno, el estudio consideró una muestra de 2.000 personas, evaluando conciencia hídrica, confianza en empresas y gobiernos, hábitos de consumo y la relación entre agua, tecnología e Inteligencia Artificial. Los resultados al respecto indican que el 94% de las personas considera el acceso a agua limpia y segura como una de sus principales preocupaciones, mientras el 64% afirma que el agua ya es escasa en el país. En este escenario, la IA aparece como una tecnología clave, pero también como una nueva fuente de tensión: el 60% de los chilenos cree que tendrá un impacto positivo en la sociedad, pero el 50% percibe que el agua utilizada para impulsarla está desviando recursos que deberían destinarse a las personas, y el 43% considera que su desarrollo está desperdiciando agua.

El estudio también muestra que esta preocupación ya está influyendo en el mercado. Siete de cada 10 consumidores chilenos indican que cambiarían o dejarían de comprar productos por razones ambientales, y el 64% está dispuesto a cambiar de tecnología o servicios en la nube si estos utilizan menos recursos naturales, confirmando que la gestión del agua se ha convertido en una variable concreta de competitividad y reputación empresarial.

"En Chile, ratificamos que el agua y la energía forman parte de la decisión de compra y de adopción tecnológica. Cuando vemos que en esta tercera edición de Ecolab Watermark, una mayoría de personas está dispuesta a cambiar de marca, producto o proveedor de nube por eficiencia en recursos, el mensaje para el mercado es claro: la sostenibilidad dejó de ser un discurso y pasó a ser una ventaja competitiva", señala Juan Pablo Chahuán, Clúster Líder de Ecolab Chile.

"Para 2050, el mundo tendrá casi un 30% más de personas y requerirá un 47% más de energía. La demanda de agua seguirá aumentando; sin embargo, para 2030 el mundo ya enfrenta un déficit proyectado del 56% en agua disponible", dice Christophe Beck, presidente y director ejecutivo de Ecolab.

En la compañía sostienen que actualmente, solo el 20% del agua residual industrial se reutiliza, y menos del 10% en la industria de microelectrónica. "Consideramos las aguas residuales como una falla de ingeniería y una oportunidad perdida como motor de crecimiento empresarial. En Ecolab, creemos que la solución al desafío de recursos de la IA está en la propia IA. Aplicando IA a la analítica de datos, monitoreo en tiempo real y ajustes de temperatura, creemos que los sistemas industriales de gestión del agua pueden permitir que los centros de datos utilicen menos agua que un lavadero de autos", sostiene Beck.

Agua, mercado y baja confianza

La crisis hídrica ya no es solo un problema ambiental: está influyendo en el comportamiento de consumidores y empresas. En Chile, el estudio indica que el 73% dice haber aumentado su fidelidad hacia marcas más respetuosas con el medio ambiente (7 puntos menos que los registrados en el estudio de 2023); 74% se ha cambiado a productos o marcas más sostenibles (6 puntos menos que en 2023); 72% ha dejado de comprar productos por no ser ambientalmente responsables y, 60% dice que ha dejado de usar productos por la cantidad de agua que requieren para fabricarse (9 puntos menos que en 2023). Una tendencia a la baja en las decisiones de consumo por factores de recursos naturales.

Respecto al mundo digital: 64% de los consumidores chilenos cambiaría a una tecnología o servicio en la nube que use menos recursos naturales y 54% ya lo ha hecho, privilegiando opciones más eficientes en agua y energía. En cuanto a la Inteligencia Artificial, el estudio muestra que un 70% cree que las empresas deberían usarla para gestionar mejor los recursos naturales, 60% piensa que la IA tendrá un impacto positivo en la sociedad, pero solo 41% confía en que las empresas usarán el agua responsablemente sin regulación, lo que subraya la necesidad de marcos claros y tecnología confiable.

Según este reporte, el 90% de los encuestados chilenos, se declara preocupado por el medio ambiente, mientras que el 65% vincula directamente el aumento de desastres naturales con el incremento del estrés hídrico. En este contexto, el agua se ha convertido en un eje central de la conversación pública sobre desarrollo, tecnología y cambio climático.

También, la encuesta deja en evidencia una brecha crítica de confianza en Chile. Mientras el 85% cree que las empresas deberían invertir en infraestructura, tecnología y políticas de reutilización para mitigar el impacto ambiental, solo el 46% considera que éstas realmente están comprometidas con conservar el agua, y apenas el 45% cree que las compañías están reduciendo, reutilizando y reciclando el recurso.

En el caso del Estado, la percepción es similar: solo el 54% de los consumidores chilenos cree que el gobierno está comprometido con la conservación del agua, reflejando una creciente demanda por acciones más visibles y medibles. La percepción sobre el compromiso de los líderes empresariales con la preservación del agua cayó 10 puntos, llegando a 38%, el nivel más bajo en América Latina. Este descenso marca una señal de alerta: el discurso corporativo ya no es suficiente. La sociedad espera acciones medibles, inversión en tecnología e infraestructura hídrica resiliente, y una comunicación más transparente sobre los resultados alcanzados.

Los consumidores chilenos identifican con claridad qué sectores cree que ejercen mayor presión sobre el agua: 59% señala a la agricultura (12% más que Ecolab Watermark Study II), 57% a la minería y 40% a la industria de alimentos y bebidas, como los principales consumidores. Al mismo tiempo, el 60% cree que la mayor diferencia la harán las empresas que incorporen procesos responsables de uso del agua, seguido por reducir el consumo (50%) e invertir en infraestructura pública (47%).

Tendencias globales

A nivel global, el estudio indica que se estima que para 2030 el crecimiento relacionado con la IA demandará energía adicional equivalente a las necesidades anuales de la India y la misma cantidad de agua para satisfacer las necesidades anuales de agua potable de los Estados Unidos. Además, se prevé que, en 2027, los centros de datos podrían utilizar más de 1 billón de galones de agua dulce al año. Y que la brecha entre el suministro y la demanda de agua dulce para 2030 será de 56%, mientras que la demanda de agua aumentaría hasta un 30% para 2050.

Según el Ecolab Watermark, la mayoría de los consumidores de los 15 países consultados, comprenden las demandas energéticas de la IA, pero muchos menos reconocen su impacto oculto: la cantidad de agua necesaria para fabricar tecnología de IA y operar centros de datos. En Estados Unidos, solo el 46% de los consumidores reconoce el uso de agua en las operaciones de IA, en comparación con el 55% que reconoce el uso de energía. En regiones, como Asia Pacífico y América Latina, la brecha es aún más pronunciada.

Los consumidores dudan de que las empresas gestionen su uso del agua de manera responsable. De hecho, la mayoría considera que la gestión inteligente del agua -como reutilizar o reciclar agua- debería ser una de las principales prioridades empresariales para abordar la escasez hídrica. Sin embargo, no creen que empresas y gobiernos estén aplicando estas estrategias en sus operaciones diarias. Esta creencia es especialmente baja en EE.UU. (43% y 42%), Europa (44% y 41%), Asia Pacífico (48% y 48%) y América Latina (48% y 46%).