Uso de maquinaria pesada y, muchas veces, de gran tamaño; movimiento permanente de rocas y tierra; tronaduras con explosivos. Esas son parte de las actividades propias de la minería que generan altas emisiones de ruido, un problema que se debe atender para cuidar a quienes trabajan en estas faenas como también a las comunidades cercanas.
Así lo expresa Mauricio Lorca, director nacional (s) del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin): "El control del ruido constituye un aspecto relevante de la gestión de riesgos en la minería moderna, tanto desde la perspectiva de la seguridad y salud ocupacional como de la relación de las operaciones con su entorno. En este contexto, la implementación de medidas de ingeniería, monitoreo y control permite reducir la exposición de los trabajadores y mitigar potenciales impactos sobre comunidades e infraestructura cercana".
Considerando aquello, la autoridad recuerda que el Reglamento de Seguridad Minera (RSM) establece diversas disposiciones orientadas a controlar este contaminante, como las siguientes:
-Las cabinas de vehículos y equipos que operan en minas a rajo abierto deben contar con aislamiento acústico que permita mantener niveles de ruido acordes con la normativa vigente (Artículo 258).
-Las máquinas y equipos que generen contaminación acústica, particularmente en talleres y maestranzas, deben emplazarse en recintos independientes y acondicionados para minimizar su impacto (Artículo 377).
-Cuando los efectos de una tronadura (incluidos los ruidos de impacto y las ondas aéreas) puedan afectar instalaciones, infraestructura o poblados cercanos, la empresa minera debe implementar medidas destinadas a controlar y reducir dichos efectos (Artículo 570).
"Adicionalmente, el Artículo 63 del Reglamento de Seguridad Minera establece que, en aquellas materias no reguladas expresamente por el RSM, las empresas deben cumplir las disposiciones contenidas en el Decreto Supremo N° 594 del Ministerio de Salud, que aprueba el Reglamento sobre Condiciones Sanitarias y Ambientales Básicas en los Lugares de Trabajo. En este contexto, Sernageomin fiscaliza el cumplimiento de las disposiciones establecidas en el Reglamento de Seguridad Minera y verifica que las operaciones adopten las medidas necesarias para controlar los riesgos asociados a la exposición ocupacional al ruido, de acuerdo con la normativa vigente", apunta Lorca.
El Reglamento de Seguridad Minera establece diversas disposiciones para controlar el ruido, recuerda Mauricio Lorca.
De manera complementaria, el ingeniero acústico Christian Gerard indica que, en primer lugar, se debe resguardar a los trabajadores expuestos al ruido en sus lugares de trabajo, aplicando las herramientas establecidas en el mencionado decreto 594/2000 del Ministerio de Salud. Y agrega: "Para receptores externos a la actividad minera, en cambio, corresponde aplicar normas, guías y criterios ambientales. Aunque muchas faenas se ubican lejos de viviendas o receptores humanos, pueden encontrarse cerca de hábitats relevantes para la fauna nativa. En esos casos, las restricciones a las emisiones de ruido pueden ser significativas".
Principales fuentes
En lo que respecta a las fuentes de emisión de ruido en las faenas mineras, el gerente general de la empresa Gerard Ingeniería Acústica señala que son diversas y que "una de las más evidentes proviene de las tronaduras, aunque también destacan las fuentes asociadas a las áreas de proceso, como chancadores y molinos, junto con la circulación de camiones".
Por su parte, el director nacional (s) del Sernageomin comenta que las emisiones acústicas "se concentran en aquellas actividades que involucran maquinaria pesada, procesos de conminución y uso de explosivos". Entre éstas destaca:
• Minería a rajo abierto: Operación de camiones de extracción, perforadoras, cargadores frontales, palas eléctricas y equipos de movimiento de tierra.
• Plantas de procesamiento: Particularmente en sectores de chancado primario y secundario, molienda, prensas de rodillo de alta presión y tambores aglomeradores.
• Talleres y maestranzas: Áreas donde operan equipos industriales, herramientas mecánicas y sistemas de mantenimiento de gran escala.
• Zonas de tronadura: Actividades asociadas al uso de explosivos, que generan ruidos impulsivos y ondas aéreas de alta intensidad.
• Sistemas de izaje y transporte vertical: Equipos motrices, sistemas de extracción, alarmas y mecanismos de seguridad utilizados en minería subterránea.
Similar información entrega Andrés Alcaíno, jefe de la sección laboratorios en la división Tecnología de la Construcción, del Idiem: "Las fuentes de ruido más relevantes en una operación minera se encuentran donde operan equipos de alto impacto energético". Luego, las divide por tipo de explotación, indicando que en la minería abierta corresponden a los camiones de alto tonelaje (vías acceso y rutas internas), las perforaciones, las tronaduras y, a nivel de maquinaria, las etapas de chancado y molienda. En la minería subterránea, en tanto, resalta la maquinaria móvil, los sistemas de ventilación y las plantas de chancado primario.
Medidas de control
Al igual que los otros especialistas, el ingeniero civil en sonido y acústica advierte que además de las emisiones de ruido como contaminante ambiental, "debemos considerar el ruido ocupacional en espacios confinados, que representa la principal causa de la segunda enfermedad profesional más común en el país".
Sobre ese escenario, controlar el ruido en las faenas mineras es una tarea perentoria. ¿Qué medidas se suelen aplicar para hacerlo?
Desde Sernageomin, Mauricio Lorca indica que "la gestión del ruido en minería considera medidas de control tanto en la fuente como en la trayectoria de propagación y en el receptor". Luego detalla las soluciones más utilizadas, con sus ventajas y limitaciones:
• Aislamiento acústico de cabinas: "Permite reducir significativamente la exposición de operadores de equipos móviles y maquinaria pesada, mejorando las condiciones de seguridad, salud ocupacional y confort durante la jornada laboral", dice. ¿Desventaja? Su efecto se concentra en el interior del equipo, por lo que no disminuye necesariamente la exposición al ruido de otros trabajadores ubicados en el entorno.
• Confinamiento y acondicionamiento de recintos: "Consiste en instalar equipos generadores de ruido en espacios cerrados con tratamientos acústicos específicos", explica la autoridad. Agrega que la ventaja de esta medida es que permite contener el ruido en áreas específicas, reduciendo su propagación hacia otras zonas de la operación. Su limitación, en tanto, es que requiere inversiones en infraestructura y soluciones de ingeniería acústica especializadas.
• Control de tronaduras: Incluye el diseño optimizado de las mallas de perforación, la secuencia de detonación y el monitoreo de vibraciones y ondas aéreas para minimizar impactos.
• Elementos de Protección Personal (EPP): Uso de protectores auditivos certificados en áreas donde persisten niveles de ruido elevados. Esta es "una medida efectiva para reducir la exposición individual cuando los controles de ingeniería no son suficientes", sostiene el director nacional (s) de Sernageomin. Por el contrario, advierte que no elimina la fuente generadora del ruido y su eficacia depende del uso correcto y permanente de los EPP por parte del trabajador.
• Sistemas de señalización y advertencia: Incorporación de alarmas, bocinas y dispositivos de seguridad que permiten advertir movimientos de equipos y prevenir accidentes operacionales.
Christian Gerard, a su vez, menciona algunas soluciones más específicas: "En el caso de las tronaduras, la reducción del ruido se logra principalmente mediante el confinamiento o la disminución de la carga explosiva detonada en cada retardo", ejemplifica.
Agrega que para fuentes más convencionales, como molinos y chancadores, "se pueden implementar encierros o barreras acústicas. Estas soluciones deben contar con la masa suficiente para atenuar el ruido y, al mismo tiempo, permitir la ventilación, mantención y acceso requeridos por los equipos".
Christian Gerard indica que las tronaduras, los chancadores y los camiones están entre las principales fuentes de ruido en la minería.
También pone énfasis en que "es clave mantener un control permanente de las emisiones, mediante sistemas de monitoreo de ruido. Actualmente existen tecnologías capaces de reconocer fuentes sonoras y distinguir el ruido asociado a la actividad minera del ruido de fondo, como el tráfico vehicular, los ruidos domésticos o los sonidos de animales".
El experto de Gerard Ingeniería Acústica subraya que aplicar este tipo de soluciones "reduce las molestias para receptores externos al proyecto y facilitan el cumplimiento de la normativa vigente, tanto respecto de personas como de fauna nativa. Esto también favorece una relación más fluida con las autoridades ambientales". Al mismo tiempo, advierte que su implementación suele implicar "costos relevantes, especialmente cuando consideran medidas físicas como encierros o barreras acústicas. Además, requieren mantención y eventuales reparaciones, y pueden generar desafíos para la operación y el acceso a la maquinaria".
Desde el Idiem, en tanto, Andrés Alcaíno comenta que para mitigar las emisiones de ruido "implementamos un enfoque jerárquico de las fuentes, que prioriza los controles de ingeniería por sobre las medidas administrativas y el equipo de protección personal". En ese marco, las estrategias más comunes incluyen:
• Control en la fuente: Sustitución de equipos diésel por eléctricos e implementación de atenuación acústica en motores y carcasas (encierros acústicos con captación de aire, para permitir el funcionamiento normal y duración de los equipos). Agrega que estas medidas reducen o eliminan el ruido en la fuente, disminuyendo emisiones atmosféricas. Su desventaja, en tanto, es que exigen una elevada inversión inicial y requieren infraestructura eléctrica.
• Ejecución de soluciones constructivas: Instalación de barreras acústicas estratégicas, enclaustramiento parcial o total de chancadores y uso de silenciadores reactivos en sistemas de ventilación. ¿Ventajas? "Aíslan el ruido de zonas sensibles. Además, la intervención local de un equipamiento permite una mayor eficiencia y reducción de la inversión", comenta Alcaíno. Por el contrario, advierte que "pueden dificultar la ventilación y el acceso para mantención".
• Control administrativo y protección personal: Planes de rotación de personal, zonificación acústica de áreas y uso obligatorio de protectores auditivos.
• Modelamiento y monitoreo: El especialista comenta que estas son herramientas esenciales en la gestión activa y continua de toda faena minera e industrial y destaca como ventaja que "permiten predecir impactos y optimizar recursos". Un inconveniente, en cambio, es que estos equipos requieren calibración constante y personal especializado.
Innovaciones y tendencias
Mauricio Lorca manifiesta que la evolución tecnológica está permitiendo incorporar herramientas cada vez más sofisticadas para la gestión de riesgos acústicos en la minería.
En ese contexto, destaca algunas tendencias o innovaciones que pueden contribuir a mejorar el control de las emisiones de ruido en este sector:
• Monitoreo continuo en tiempo real: Sistemas que permiten medir niveles de ruido, vibraciones y ondas aéreas de manera permanente, facilitando la toma de decisiones operacionales.
• Optimización digital de tronaduras: Uso de modelos predictivos y simulaciones para diseñar tronaduras que minimicen la generación de ruido y vibraciones.
• Equipos de menor emisión sonora: Incorporación de maquinaria más eficiente, tecnologías eléctricas y sistemas de accionamiento que reducen significativamente los niveles de ruido respecto de tecnologías convencionales.
• Analítica de datos y monitoreo remoto: Herramientas que permiten identificar tendencias, evaluar riesgos y anticipar desviaciones antes de que generen impactos sobre las personas o el entorno.
En la misma línea, Christian Gerard comenta que "las principales innovaciones se relacionan con tecnologías de monitoreo que permiten disponer de datos en línea. Esta información puede apoyar la toma de decisiones, prevenir incumplimientos normativos y, eventualmente, incorporarse en plataformas públicas como parte de estrategias de relacionamiento comunitario".
Añade que también ha cobrado relevancia "la evaluación del impacto acústico sobre la fauna nativa, como ocurre con especies sensibles, entre ellas las chinchillas".
A su vez, Andrés Alcaíno resalta que en el Idiem están en constante estudio y revisión de nuevas soluciones. En particular, detalla: "En los últimos años nos hemos especializado en el uso de software de propagación de niveles de ruido, en exterior, con el fin de permitir el manejo ambiental de las emisiones propias de las faenas mineras. Muchas de las fuentes de ruido presentes, son complejas y compuestas por varias subfuentes, por lo tanto, ha sido necesario involucrarse en los procesos y sistemas de ingeniería utilizados, para poder evaluar la aplicabilidad de las soluciones que se proponen".
Andrés Alcaino comenta que para mitigar las emisiones en Idiem priorizan los controles de ingeniería por sobre otro tipo de medidas.
Agrega que actualmente realizan "monitoreo continuo de ruido con inteligencia artificial, fotometría acústica, modelamiento predictivo ambiental, control de ruido activo y otros desarrollos de evaluación de fallas mediante redes neuronales e IA".
Factores a considerar
Más allá de la aplicación específica de ciertas medidas y tecnologías, ¿qué factores se debieran tener en cuenta para desarrollar soluciones adecuadas para el control acústico en la minería?
"La gestión del ruido debe abordarse desde una perspectiva integral, considerando aspectos técnicos, operacionales y humanos", responde Mauricio Lorca.
En ese contexto, el director nacional (s) de Sernageomin entrega las siguientes recomendaciones:
• Incorporar las medidas de control acústico de manera temprana en el diseño de proyectos. "Son más efectivas cuando se integran desde las etapas de ingeniería y diseño de las instalaciones", acota.
• Realizar un mantenimiento preventivo de los equipos, toda vez que "el desgaste mecánico y las fallas en sistemas de aislamiento pueden incrementar significativamente las emisiones sonoras".
• Considerar factores ergonómicos y operacionales: "Las soluciones implementadas deben compatibilizar la reducción del ruido con condiciones adecuadas de visibilidad, seguridad y operación de los equipos", advierte el experto.
• Evaluar la proximidad de comunidades, infraestructura crítica o áreas ambientalmente sensibles para determinar el nivel de control requerido.
• Capacitación y cultura preventiva: "La formación continua de trabajadores y supervisores resulta clave para fortalecer prácticas operacionales orientadas a minimizar la generación innecesaria de ruido y promover una gestión preventiva de los riesgos", plantea Lorca.
Christian Gerard coincide en que las soluciones deben ser compatibles con la operación de los equipos, así como con sus requerimientos de mantención y acceso. Y suma otro aspecto relevante a tener en cuenta: "Se debe considerar que la normativa ha evolucionado en los últimos años, especialmente por la publicación de nuevas guías y criterios técnicos. Por ello, es necesario hacer un seguimiento permanente para cumplir con los estándares vigentes".
Para Andrés Alcaíno, en tanto, los factores principales que se deben tener a la vista son el mantenimiento y la operación, el desarrollo integrado desde la etapa de diseño del proyecto y la razón costo-beneficio de las soluciones a implementar para controlar el ruido en la minería.
Artículo publicado en InduAmbiente n° 200 (mayo-junio 2026), páginas 10 a 13.

