Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Alojamiento Sustentable

Alojamiento Sustentable

Consejos de eficiencia energética para los servicios de alojamiento turístico.

A todos nos gusta disfrutar de vacaciones placenteras y ojala al menor costo posible. A los operadores turísticos, en tanto, les interesa que sus servicios tengan una alta demanda, esmerándose para que éstos sean de calidad y a un valor razonable. Para eso deben mantener bajo control las variables que más puedan afectarlo.

En el caso específico del alojamiento, la tarifa se ve muy influenciada por el precio de la energía y, en particular, por el acondicionamiento térmico. “Por eso que la aplicación de medidas orientadas a optimizar el funcionamiento de los equipos de calefacción implicará ahorros importantes en el consumo global de energía del establecimiento”, subraya la Guía de Mejores Técnicas Disponibles (MTD) para Calefacción de Servicios de Alojamiento Turístico, cuya elaboración estuvo a cargo del Consejo Nacional de Producción Limpia.

El documento revela que gracias a la aplicación de técnicas que permitan mejorar la eficiencia energética de los sistemas de calefacción de este tipo de lugares, se pueden reducir hasta en un 20 a 30% los costos asociados al consumo energético. “Esto puede llegar a suponer el 20% de los costos operativos totales de un servicio de alojamiento turístico”, afirma la guía, que agrega que, en muchas ocasiones, la implementación de MTD supone una mejora de las condiciones de confort, “lo que puede repercutir en una mejor valoración por parte de los clientes y, por lo tanto, en un incremento de la ocupación media”.

¿Cuáles son esas MTD? La guía recomienda dos, que a continuación detallamos.

MTD 1: Control de la Temperatura

Los sistemas de calefacción suponen el porcentaje más elevado del consumo energético de todas las dependencias de un alojamiento turístico, con un 37% del total en un establecimiento de 3 estrellas. Por lo tanto, es evidente que las medidas que reduzcan la energía consumida en las habitaciones implicarán beneficios económicos importantes para sus responsables.

Además, la elevada diferencia térmica entre el día y la noche de las zonas centro y norte del país requiere una gestión adecuada del sistema de calefacción para evitar consumos energéticos innecesarios.

En muchos casos es habitual que el termostato de la habitación tenga una escala de temperatura de entre 10 y 35 °C. De esta manera, para conseguir un rápido aumento de temperatura en invierno, los usuarios seleccionan el máximo de temperatura, pudiéndose producir sobrecalentamientos de la habitación por encima de lo deseado, lo que requerirá volver a regular el termostato.

Una de las principales medidas para solucionar esta situación es limitar el recorrido del dial del termostato a temperaturas de entre 18 y 24 °C, y sustituir la escala original por otra que sólo indique (-) (+) para que el cliente no perciba que se le está limitando, o crea que el termostato funciona mal.

Como medida complementaria, es muy importante definir la correcta gestión de la calefacción de la habitación cuándo no está ocupada, o cuando el cliente no está en su interior. Para ello existen varias posibilidades de control de ocupación.


Lea este artículo completo en InduAmbiente 127 (marzo-abril 2014), páginas 128 a 130.