Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

¿Y la Eficiencia Energética?

¿Y la Eficiencia Energética?

Revisamos los avances y trabas en la implementación de la Ley 21.305, y consejos para impulsar el uso eficiente de la energía.



Según datos del Ministerio de Energía, más de un 35% de las reducciones de gases de efecto invernadero necesarias para alcanzar la carbono neutralidad al año 2050 se podrían lograr gracias al uso eficiente de la energía. Esa cifra releva parte de los grandes beneficios de esta práctica, entre los cuales también destacan el ahorro de recursos, la reducción de costos de producción y aumento de la productividad, el incremento de la seguridad energética del país y la disminución de la contaminación local e intradomiciliaria.

De hecho, las autoridades apuestan que, si se aplican las medidas contempladas en la Ley 21.305 que promueve la eficiencia energética (EE), "al año 2030 se logrará una reducción de intensidad energética del 10%, un ahorro acumulado de US$15.200 millones y una reducción de 28,6 millones toneladas de CO2. Esto equivale a evitar el recorrido anual de 15,8 millones de vehículos livianos o a la absorción anual de 1,8 millones de hectáreas de bosque nativo".

En la misma línea, Mónica Gazmuri, Gerente General de Anesco, asociación que reúne a empresas que desarrollan proyectos de EE y autoconsumo, recalca: "Todo proyecto de eficiencia energética tiene un equivalente en disminución de emisiones". Agrega que el uso eficiente de la energía "no sólo ayudará a las empresas de distinto tamaño a minimizar los efectos de las crisis económicas, sino también a cumplir con el medio ambiente. Hay un sin fin de medidas tecnológicas y de gestión, y también se pueden financiar con contratos por desempeños".

De ese modo, alude a las variadas oportunidades que existen para concretar mayores avances de los que se registran hasta ahora en esta materia en el país. Muestra de ese retraso es que solo un 71% de los grandes consumidores energéticos que debían tener implementado un sistema de gestión de energía (SGE) a comienzos de marzo pasado, cumplieron con esa exigencia legal.

¿Qué dificultades y alternativas existen para consolidar la EE en nuestro país?

Ley en implementación

El 13 de febrero del 2021 se publicó en el Diario Oficial la Ley 21.305 cuyo objetivo es promover el uso racional y eficiente de los recursos energéticos en todas las áreas, planteando obligaciones para el sector público y privado.

Para su implementación ya se han dado algunos pasos importantes, como la aprobación en enero del año siguiente del Plan Nacional de Eficiencia Energética 2022-2026. Este documento, oficializado en abril de 2023, fija un marco estratégico para el desarrollo de esta temática en el país, estableciendo como metas generales reducir la intensidad energética respecto del año 2019 en: un 4,5% al año 2026, un 13% al año 2030, y un 30% al año 2050. Asimismo, el Plan define líneas de acción para alcanzar esos objetivos, señalando metas y medidas específicas en cuatro áreas: sectores productivos, transporte, edificación y ciudadanía.

En paralelo se han dictado varios reglamentos relevantes, como aquel que fija el procedimiento para la elaboración y evaluación del mencionado Plan Nacional de Eficiencia Energética, que se debe revisar cada cinco años; el reglamento para grandes consumidores de energía; y el que establece la interoperabilidad de los sistemas de recarga de vehículos eléctricos. Además, según informan en el Ministerio de Energía, están en trámite en la Contraloría General de la República el reglamento para edificaciones y el que establece estándares de EE para vehículos livianos, medianos y pesados.

En dicha secretaría de Estado destacan estos pasos adelante y añaden: "Desde la perspectiva regulatoria, nuestro país ha avanzado mucho en los últimos años al contar con etiquetado para casi el 80% del equipamiento que determina los consumos residenciales".

Trabas y retos

Al mismo tiempo, la autoridad sectorial señala algunas trabas para avanzar de manera decidida hacia las metas planteadas de EE. "Aún se observan importantes barreras de conocimiento o capacidades para desarrollar los proyectos, tanto por parte del cliente final que adopta la tecnología como de una oferta más amplia y especializada. Otro obstáculo que se suma a este desafío es la falta de financiamiento para proyectos que apuntan a reducir la intensidad energética", indican.

Desde Anesco, Mónica Gazmuri plantea una mirada más crítica, señalando que, "en general, los resultados que quisiéramos están algo distantes" y que los reglamentos ya dictados "no han significado la puesta en marcha de proyectos de EE implementada para hablar de avance en la meta del 10%. Respecto de los grandes consumidores, no todas las empresas estaban preparadas para la Ley. No todos cuentan con personal capacitado a nivel interno y les ha tomado más tiempo reaccionar y cumplir. Los edificios públicos requieren de un esfuerzo por facilitar que las implementaciones se realicen con prontitud e incorporen el modelo ESCO", argumenta.

Y la Eficiencia Energetica-M. Gazmuri 300"Todo proyecto de eficiencia energética tiene un equivalente en disminución de emisiones", enfatiza Mónica Gazmuri.

Cabe recordar que dicho modelo consiste básicamente en que las empresas que prestan servicios energéticos apoyan las inversiones de eficiencia energética de sus clientes, pagándose principalmente con los ahorros generados por la implementación de las medidas.

La ejecutiva gremial advierte, además, que hoy no solo se debe cumplir la Ley de EE, sino que también hay que estar preparados para las exigencias de productividad y medioambientales, como las que propone la Ley Marco de Cambio Climático.

"El informe IEA (Agencia Internacional de Energía) así como la COP28 llaman a duplicar la EE al 2030 para lograr mantener la temperatura de 1,5 °C, y el uso eficiente de la energía es clave para la carbono neutralidad, por lo tanto nuestras industrias deben estar encaminadas a ello. Necesitamos avanzar junto a autoridades y el mismo sector energético al unísono y con convicción de que la eficiencia energética es algo bueno para el país", sentencia.

Gazmuri agrega que hay cosas que no están necesariamente en la Ley de EE y que se deben hacer, como el retrofit o reacondicionamiento de todo lo construido. "Más que esperar que una ley lo obligue, posiblemente esto comenzará a ser requerido por las personas que gastarán más para calefaccionar los edificios poco eficientes, por ejemplo. En este sentido, esperamos que existan mejores condiciones de la banca como de otros actores financieros para fomentar dichas inversiones", dice.

Asimismo, señala que esperan que "los ministros que han mostrado interés en la carbono neutralidad nos apoyen para retomar el ritmo requerido y seguir empujando la eficiencia, de modo que llegue a todos cuanto antes".

Recomendaciones

Anesco desarrolló un documento base con recomendaciones a nivel público y privado para masificar la EE y el autoconsumo en el país. "Pese a que el documento es algo vivo, pues se va actualizando, reconoce por ejemplo a nivel de ministerios, varios procedimientos y aspectos ligados a la administración o licitaciones que deben considerar la actualización tecnológica, los criterios de EE y mayor coordinación", dice Mónica Gazmuri.

Otras propuestas de la Asociación para consolidar la EE son:

• Incorporar el modelo ESCO en todos los proyectos de ministerios y municipios, "pues permite mejoras integrales de EE, sumar el autoconsumo, el cual se logra apalancar, y reducir su payback", resalta la ejecutiva.

Con relación a esto, en el Ministerio de Energía comentan: "Desde la Subsecretaría de Energía, a través de la línea de trabajo Gestiona Energía colaboramos con la implementación del Sistema Estado Verde, en conjunto con DIPRES, la Subsecretaría de Medio Ambiente y Chilecompra. Este año entramos en la segunda etapa de implementación de este sistema, en la que los servicios públicos deben comprometer un Plan de Gestión Ambiental que contemple brechas, objetivos y acciones concretas para avanzar por la senda de la eficiencia energética y la mitigación de emisiones. Por medio de una Oficina Técnica, desde el Ministerio de Energía se apoyará a los servicios públicos con estudios de prefactibilidad y en el seguimiento a la implementación de los proyectos. Asimismo, se guiará para que soliciten recursos y puedan implementar los proyectos en modalidad ESCO".

• Fomentar el uso de dicho mecanismo en el sector privado, mediante un fondo especializado que permita contar con un financiamiento más fluido para este tipo de proyectos, un fondo de garantía para proyectos residenciales, así como mayor difusión y colaboración de varios actores como la banca y el mismo sector energético.

• Dar mayor valor a los proyectos de EE con un certificado que reconozca su aporte en disminución de uso de energía y su equivalente en reducción de emisiones. "Estos componentes no sólo tendrán valor económico en un mercado de carbono, y un aporte a las empresas que pagan un impuesto verde, por ejemplo, sino que en lo más práctico de cara al beneficiario del proyecto de EE, significa evidenciar el aumento del valor de las edificaciones versus otras sin mejoras", afirma Gazmuri.

Sistemas de gestión

Una de las principales obligaciones que impone la Ley 21.305 es que los grandes consumidores de energía (sobre 50 Tcal/año) implementen sistemas de gestión, que les permitan definir y concretar medidas para optimizar el uso de este recurso.

El año pasado, el Ministerio de Energía identificó 149 "Consumidores con capacidad de gestión de energía" (CCGE), 62 de los cuales debían reportar el cumplimiento de dicha obligación en marzo recién pasado. De esta última cifra, "44 han implementado su sistema de gestión de energía (SGE), dando un 71% de cumplimiento. En el caso de los CCGE que no han cumplido con la implementación de su SGE, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles está iniciando la formulación de cargos correspondientes, conforme lo indica el artículo 60 del reglamento", informan desde la Secretaría de Estado.

En relación a esto, Mónica Gazmuri señala: "No todas las empresas estuvieron preparadas y hoy están siendo asesoradas para poder reportar e implementar. Los asesores identifican su matriz energética, facturación de ventas, gasto de energía, y cómo implementar un SGE".

¿Cuáles son los requisitos y pasos esenciales para poner en marcha adecuadamente un sistema de gestión de energía?

La representante de Anesco responde primero: "Para que se logre llegar a la implementación de un proyecto exitoso, depende de quien ejerce el liderazgo de la compañía y cuán convencidos estén de los objetivos, pues esto permite no sólo permear al resto de la institución sino también que continúe el nivel de mejora, y viabilice la continuidad de estas decisiones en el tiempo".

En ese marco, detalla las condiciones y etapas para implementar un SGE: comprensión de la normativa, compromiso de la alta dirección de la organización, formación y conciencia, evaluación inicial de energía, definición de objetivos y metas, desarrollo de política y procedimientos, implementación de medidas, monitoreo y medición, revisión y mejora continua, y certificación.

Y la Eficiencia Energetica-03 550La implementación de sistemas de gestión de energía por parte de los grandes consumidores es clave para concretar proyectos y consolidar el avance de la eficiencia energética.

Oportunidades de mejora

Mónica Gazmuri pone énfasis en que una vez que las industrias implementen sus SGE, se espera que "puedan llevar a cabo una batería de mejoras que realmente impacten en su performance. Ahí hay espacio para hacer proyectos integrales, con autoconsumo y con modelo ESCO".

Agrega que las oportunidades que esto ofrece para mejorar la productividad y aportar al medio ambiente son transversales a todos los sectores productivos y distinta escala o tamaño de empresas.

"Las empresas deben lograr identificar su matriz energética y consumo. Si su uso de la energía es superior al 10% de su presupuesto, éstas serán las primeras en tomar medidas al respecto", expone.

Añade que el alza de tarifas eléctricas es un driver adicional para crear conciencia y estar mejor preparados para optimizar el uso de la energía.

"Lo fundamental es identificar aquellas oportunidades que no solo son viables desde el punto de vista técnico, sino que también presentan un equilibrio óptimo entre impacto energético y rentabilidad financiera. En este sentido, en varios proyectos de EE que integran autoconsumo, éste último es apalancado gracias a la eficiencia energética y reduce su payback hasta en un 50%. Por otro lado, en empresas de alto consumo, los proyectos más integrales también potencian su financiamiento ESCO, mediante contratos por desempeño", explica.

La ejecutiva agrega que un sector que se debe mirar con atención para reducir emisiones es el de edificación residencial, donde existe aún una gran oportunidad para cambiar la forma de calefaccionar. Esto "incidirá de forma importante en el presupuesto y salud de las personas de tercera edad, pensando que nuestro país envejece rápidamente", apunta.

De manera más concreta, ¿en qué áreas de los procesos industriales y actividades productivas existen mayores oportunidades para desarrollar proyectos de eficiencia energética?

Roxana Silva, presidenta de Anesco Chile, enumera las más destacadas:

• Optimización de equipos y maquinaria: "Esto puede incluir actualización de tecnologías obsoletas, mayor mantenimiento, sistemas de control, automatización", detalla.

• Gestión de la demanda energética, programando la producción en horarios de tarifas más bajas e implementando sistemas de gestión que controlen el uso de energía en tiempo real.

• Recuperación de calor y residuos: Esto incluye aprovechar el calor generado por ciertos procesos industriales en otros procesos, así como prácticas de reciclaje y reúso de materiales que reduzcan la necesidad energética adicional.

• Sistemas de iluminación y climatización: "Puede ser desde la incorporación de tecnología LED, hasta sistemas de gestión de climatización que ajusten automáticamente la temperatura y ventilación según las necesidades", plantea Roxana Silva.

• Mejoras en procesos de producción: Esto se puede lograr mediante la optimización logística y del transporte de materias primas o productos terminados, la implementación de mejores prácticas de fabricación, etc.

• Mejores prácticas: "Sin duda un punto fundamental tiene que ver directamente con la cultura interna de la empresa. Aquí es clave permear las mejores prácticas en el personal de toda índole en la compañía", comenta Roxana Silva.

Mónica Gazmuri complementa que para los sectores productivos que no están clasificados como gran consumidor de energía, "es importante acortar esta brecha con incentivos a diferentes sectores independiente de su consumo, dado la realidad actual, donde la única medida para las empresas de ser resiliente energéticamente es la EE. Los asesores podrán ayudarles a conocer su matriz y nivel de pérdidas, y tener un plan de mejoras y financiamiento".

Ejemplos y reducciones

Desde Anesco comentan que sus socios han implementado proyectos de variada naturaleza y dimensiones en distintos sectores. "Tenemos proyectos en grandes edificaciones como hospitales, clínicas, hoteles o edificios residenciales donde se integran varias soluciones, como también otros muy específicos como cambios de tecnología y de autoconsumo por separado", acota Mónica Gazmuri.

A continuación, presentamos algunos ejemplos de proyectos de eficiencia energética, indicando sus beneficios ambientales y económicos, que pueden servir como incentivo para que otras empresas adopten medidas para optimizar el uso de la energía.

• Suministro de vapor con caldera a gas licuado:

En base a la mejora de procesos productivos, desplazamiento de un combustible más contaminante y medidas de eficiencia energética (EE), Soluciones Energéticas de Gasco GLP desarrolló un proyecto de suministro de vapor bajo el modelo ESCO para la empresa AMA Time. Este consistió en la producción de vapor a través de una caldera que utiliza gas licuado para calentar agua hasta las condiciones de presión y temperatura de saturación de vapor. En la etapa inicial, se realizó una auditoría energética para levantar la línea base energética e identificar el perfil de producción de vapor y los niveles de EE del sistema. Esta medición fue realizada en temporadas de baja y alta demanda, identificando el comportamiento y eficiencia de la central térmica, la cual fue del 78% medida a la salida de la caldera (PCI). En la segunda etapa se reemplazó el combustible fuel oil nº 5 por gas licuado y se implementaron medidas de EE, las cuales contribuyeron a mejorar los niveles de eficiencia de la central térmica, alcanzando un 88,5% sobre PCI.

La mejora se atribuye, entre otros, a la instalación de un sistema de recuperación de calor residual denominado economizador, diseñado específicamente para cumplir con las necesidades de AMA Time con sistema de alimentación modulante para precalentar el agua que ingresa a la caldera. Además, se realizaron labores de mantenimiento que contribuyeron a mejorar el desempeño energético del proceso. Por último y para efectuar una gestión energética, se instaló un sistema de monitoreo y control integral para analizar parámetros de operación y manejar los niveles de eficiencia del proceso de generación del vapor según sea requerido.

Gracias al cambio de combustible y al menor consumo energético derivado de las medidas de EE, se logró reducir la emisión de 420 toneladas de CO2, lo que representa un 26% en relación a la condición inicial. Además, disminuyeron las emisiones de material particulado en un 88%, los óxidos de nitrógeno (NOx) en 47%, y los óxidos de azufre (SOx) en 99%.

Asimismo, la reducción de costos se valorizó en US$ 35.000 anuales, asociado principalmente al ahorro energético, calculado en 439.605 KWh/año. La inversión en el proyecto fue de US$ 205.000 y su periodo de recuperación (payback) se estimó en cuatro años.

Y la Eficiencia Energetica-04 550Gasco desarrolló un proyecto de suministro de vapor con EE que permitió a la empresa AMA Time reducir sus emisiones y costos.

• Edificio corporativo inteligente:

La empresa Heavenward Ascensores invirtió US$ 2 millones para implementar una serie de soluciones tecnológicas que permitieron desarrollar un edificio corporativo inteligente, basado en el uso de energías renovables y medidas de eficiencia energética. Como resultado de esa transformación se han ahorrado 6.000 KWh/año en energía y US$ 2.000 anuales. Asimismo, se ha evitado la emisión de 2,7 toneladas de CO2.

Algunas de las soluciones aplicadas fueron: sistema de control del consumo de energía eléctrica, termo paneles en todos los ventanales, alumbrado led, estación de carga de autos eléctricos, paneles solares fotovoltaicos de 10 kw, baterías de respaldo de electricidad de 8 kw, control de consumo de agua, circuito cerrado de televisión, control de acceso de portones y puertas a través de sensores y huellas dactilares. Entre el equipamiento técnico disponible figuran un ascensor regenerativo de electricidad sin sala de máquinas y otro con sala de máquinas, un ascensor hidráulico de pasajeros y carga, una escalera mecánica, un sistema de aire acondicionado de 2 ductos y secadores de mano en los baños.

• Mejora de central térmica en edificio:

La empresa de servicios energéticos Energy Tracking desarrolló una solución de suministro de agua caliente sanitaria en base a gas natural para mejorar la eficiencia de la central térmica existente en el edificio Hipódromo 1310, ubicado en la comuna de Independencia, Santiago. Este proyecto se realizó bajo el modelo ESCO y aprovecha las herramientas que otorga la eficiencia energética para entregar un servicio de calidad a los 365 departamentos que componen esta comunidad.

La solución consideró una revisión de las instalaciones existentes en el edificio, lo que permitió identificar diferentes puntos de mejora y arrojó la necesidad de realizar mantención de equipos y reemplazar algunos que se encontraban en malas condiciones, lo que implicaba un sobrecosto en los servicios de agua caliente.

El proyecto consideró una inversión de US$ 110.412 y ha generado un ahorro de 17.000 US$/año y de 369.028 KWh/año. ¿Beneficio ambiental? Se ha evitado la emisión de 66,2 toneladas de CO2.

• Implementación y certificación de SGE en universidad:

La Universidad de Talca implementó un sistema de gestión de energía (SGE) basado en el estándar ISO 50.001 que abarca 4 de sus campus y ha sido certificado por los organismos competentes. "En esta implementación veíamos la oportunidad de abordar las temáticas energéticas de manera sistémica y transversal a la institución, pudiendo disminuir el consumo energético, nuestra huella de carbono asociada y generar ahorros; los cuales permitirían financiar la incorporación de tecnologías más eficientes, generando la mejora continua del desempeño energético", declaran desde la casa de estudios.

Añaden que la implementación se inició en 2019 en el campus Talca que cuenta con un centenar de edificios. El proceso tardó un año, periodo en el cual se debió definir una política energética, instalar un modelo de gobernanza y catastrar la totalidad de los consumidores energéticos. Sobre esa base, se establecieron los procesos que sostienen el SGE que fue certificado en 2020. Al año siguiente el sistema de gestión se amplió a los campus Curicó, Linares y Colchagua, siendo recertificado en 2023 por un nuevo periodo de 3 años.

La puesta en marcha del SGE ha traído los siguientes beneficios:

-Reducción del consumo energético entre un 5% y 20% anual en los campus Talca, Curicó, Linares y Colchagua.

-Mejora en los estándares de diseño de nuevas edificaciones en términos energéticos mediante la incorporación de la certificación CES.

-Promoción del cumplimiento normativo en las áreas eléctricas y energéticas.

-Mejora en el confort térmico de las instalaciones mediante programas de mantenimiento preventivo de consumidores eléctricos

-Reducción del precio de la energía mediante el traspaso a cliente libre.

DATOS:

4%
Es la meta de reducción de la intensidad energética para los grandes consumidores de los sectores productivos al año 2026, respecto al año 2021, planteada en el Plan Nacional de Eficiencia Energética (PNEE). Para 2050, la meta sube al 25%.

7
Medidas establece el PNEE para los sectores productivos. Las principales son: implementación de SGE, promoción de soluciones eficientes para usos térmicos y motrices, capacitación y certificación de capital humano, difusión de resultados y beneficios.

8
Medidas define el PNEE para el sector transporte, destacando el establecimiento de estándares de eficiencia energética para vehículos y el impulso a la electromovilidad. Con eso, se pretende duplicar el rendimiento de los vehículos livianos nuevos que entran al país al año 2035, en relación a 2019, y cuadruplicarlo al 2050.

Artículo publicado en InduAmbiente nº 187 (marzo-abril 2024), páginas 22 a 27.