Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Una Amenaza Latente

Una Amenaza Latente

Al escoger soluciones para combatir incendios, las empresas deben considerar eficacia e impactos ambientales.



Por Rodrigo Álvarez Espejo
Gerente General de Phos-Chek Chile

Es evidente que debido al cambio climático los incendios forestales causan cada vez más daños en superficies y con mayor intensidad. Esto hace que las empresas de los rubros industrial y agrícola tengan que buscar soluciones para defender su patrimonio del creciente riesgo que los siniestros representan.

Lo primero que debemos preguntarnos es ¿con qué objetivo buscamos un producto?

•    Objetivo 1: Para hacer más eficiente el uso del agua en el combate directo al fuego. Es decir, utilizar menos agua -recurso cada vez más escaso- y durante el menor tiempo posible, con el fin de controlar el siniestro. Esto es fundamental para disminuir el tamaño del incendio y, por ende, el daño potencial que puede provocar.

Si este es nuestro objetivo, sin duda que la solución adecuada es un supresor.
Posteriormente, identificamos el tipo de combustible. Es decir, lo que está en riesgo de ser quemado debido a la emergencia.

Si el combustible es de tipo A, es decir aquel que produce brasas, necesitamos un supresor clase A. Y si se trata de un combustible líquido -petróleo, alcoholes, etc.-, entonces requerimos un supresor de clase B. Por lo tanto, la recomendación es utilizar espuma clase A o B, según corresponda.

•    Objetivo 2: Con el fin de proteger infraestructura (crítica) ante la amenaza inminente de que sea alcanzada por el fuego. Para ello, existen dos medios que pueden ser complementarios o excluyentes, dependiendo del tipo de material de las instalaciones.

Si se trata de madera, la mejor opción es utilizar Retardante de Fuego de Largo Plazo (LTR, por su sigla en inglés) (clase A). Y en caso de infraestructura de acero u otros materiales, se recomienda protegerla con una capa de gel (supresor clase A, de protección prolongada, hasta 8 horas), más la aplicación de entorno vegetal con LTR. Este último formará un cortafuego alrededor del activo que se busca resguardar.

Además, es importante advertir que la elección de productos diseñados para una clase distinta a lo requerido traerá mayores costos económicos e impactos no proyectados sobre el medio ambiente.

Para Comparar Productos

Sin embargo, ¿cómo podemos comparar productos de forma correcta, desde el punto de vista económico y técnico?

Un error muy común es comparar supresores (espumas, geles o emulsionantes), con los retardantes (LTR). En ese sentido, es necesario considerar que un supresor no puede hacer la labor de un retardante, ya que éste brinda protección aun cuando el agua se haya evaporado, creando una línea corta-fuego.

Al contrario, los supresores son efectivos solo en caso de ataque directo al fuego, porque pierden su efecto cuando el agua se evapora.

Asimismo, en términos económicos nunca debemos comparar el valor del litro concentrado, sino el valor del litro aplicado. Esto, porque los productos se usan en distintas concentraciones.

Por otro lado, si queremos tener la seguridad de que el producto que usaremos no solo resulte eficaz, sino que también el impacto de su aplicación sea seguro para el medio ambiente, las personas y los equipos, entonces la opción adecuada son productos probados y aprobados por un organismo independiente.

Al respecto, el Laboratorio del Servicio Forestal de Estados Unidos (WFCS, USFS-USDA) es la única entidad que entrega un respaldo completo, detallado y trasparente. Este organismo genera listados de productos aprobados para su uso, los que se pueden ver en el siguiente link: https://www.fs.fed.us/rm/fire/wfcs/index.htm

Aplicación

Para la aplicación de los supresores, ya sea de forma aérea o terrestre, se requiere de ciertos complementos. Las espumas tienen asociada una variedad de medios y equipos, de fácil acceso y bajo costo. Mientras que los geles en general requieren de equipamiento más complejo.

Por su parte, los retardantes (LTR) pueden aplicarse de manera terrestre o aérea. Para ello, existe una de variedad de medios y equipos adaptables a cada necesidad y presupuesto.

La empresa estadounidense Phos-Chek, con más 56 años de experiencia en el mercado, dispone de una amplia gama de productos supresores y retardantes (LTR) según cada necesidad, otorgando la tranquilidad de contar con todos sus productos aprobados y calificados por el Servicio Forestal de EE.UU. y el de Canadá.

En cuanto a asesoría, soluciones y soporte técnico en Chile, su representante exclusivo para Latinoamérica es Phos-Chek Chile, que diseña y fabrica equipamiento a medida del cliente, y a su vez presta servicios de protección contra incendios forestales a empresas e instituciones locales.

Más información en: contacto@phos-chek.cl, (56) 2 3269 3100 o www.phos-chek.cl.