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Remediación en Armonía

Remediación en Armonía

Mitigar ruidos y olores en faenas de remediación ambiental de sectores urbanos es clave para proteger a trabajadores y vecinos. ¿Cómo hacerlo?



No cabe duda que la remediación de sitios contaminados trae numerosos beneficios para el medio ambiente y las personas. Sin embargo, si esta tarea no se hace de manera cuidadosa puede también generar molestias y externalidades negativas para quienes realizan estas labores o están cerca de los lugares que se busca limpiar y recuperar. Así puede ocurrir con faenas ejecutadas en sectores urbanos que no controlan adecuadamente los ruidos que producen sus actividades o que no manejan de manera apropiada compuestos que liberan olores al ambiente.

A continuación, presentamos algunos aspectos a tener en cuenta para prevenir estos inconvenientes, así como alternativas para minimizar los impactos acústicos y odorantes en los procesos de remediación.

¿Cuándo mitigar?

Para abordar esta problemática, lo primero es tener claro en qué casos es necesario aplicar medidas para mitigar posibles olores y ruidos.

Maurice Menadier, Gerente de Servicios Ambientales de Séché Group Chile, compañía con amplia experiencia en la remediación de sitios contaminados, entrega orientaciones al respecto: "Los sitios sujetos a remediación ambiental pueden estar contaminados con compuestos orgánicos volátiles (COVs), que incluyen plaguicidas, surfactantes y derivados del petróleo. Estos COVs, que tienen un bajo punto de volatilización, pueden liberar olores al ambiente. Los COVs comúnmente encontrados en estos sitios incluyen los BTEX (Benceno, Tolueno, Etilbenceno y Xileno), que son predominantes en suelos contaminados con derrames de petróleo y sus derivados. Además, los compuestos orgánicos alifáticos clorados como el cloruro de vinilo, cloroformo, tricloroetano y percloroetano son químicos difíciles de degradar y altamente volátiles. Estos pueden causar efectos tóxicos e incluso carcinogénicos cuando se inhalan o ingieren".

Luego señala que las actividades de remediación que implican excavaciones pueden exponer estos COVs al ambiente, causando problemas de olores si no se manejan correctamente.

Asimismo, el especialista indica que los trabajos de excavación pueden generar ruido debido al funcionamiento de maquinaria pesada y al flujo constante de camiones para retirar los suelos contaminados. "Este ruido puede ser molesto y significativo, especialmente en intervenciones de gran magnitud", acota.

Remediacion en armonia-02 300Maurice Menadier señala diversas estrategias para mitigar las emisiones.

Requisitos y eficacia

Frente a escenarios como los descritos, ¿cómo se determinan las acciones de mitigación a implementar y qué requisitos se deben cumplir?

Maurice Menadier responde: "Se pueden implementar distintas medidas para minimizar la generación de olores dependiendo de la técnica de remediación que se utilice. No obstante, la técnica de remediación se definirá luego de analizar varios factores, tales como: el tipo de compuesto químico que se busca remediar, el nivel y profundidad de la contaminación, la composición del suelo a remediar en el sitio, la presencia de agua subterránea, entre otros".

Añade que "en Chile no contamos con normas de olores asociadas específicamente a actividades de este tipo, por lo que los impactos que se pueden producir en la materia se estiman a partir de modelaciones matemáticas tomando como límites referencias de normas extranjeras".

En relación al control del ruido, el experto de Séché Group recuerda que "todas las actividades realizadas deben buscar cumplir con el Decreto Supremo 38 del año 2012, del Ministerio de Medio Ambiente, que establece las normas de emisión de ruidos según la fuente emisora. De igual manera, los análisis de ruido que se generarán por las maquinarias involucradas pueden ser modelados desde las etapas de ingeniería del proyecto de remediación".

Enseguida comenta que, para garantizar la efectividad de las medidas implementadas en las fases de ingeniería, se pueden instalar sensores durante la ejecución de las faenas de remediación. "Estos sensores permiten la detección directa de la concentración de compuestos orgánicos volátiles y otros gases, como el ácido sulfhídrico (H2S), que son los causantes de las molestias olfativas en el entorno. Sin embargo, dado que la percepción del olor es subjetiva y varía de persona a persona, también se pueden emplear paneles olfatométricos, que corresponden a un grupo de personas entrenadas que inhalan el olor diluido a través de un olfatómetro para determinar su concentración en el aire", explica Menadier.

Agrega que, para verificar la eficacia de las acciones aplicadas para mitigar ruido, en tanto, se pueden realizar mediciones directas con sonómetros.

Ejemplos de medidas

El ejecutivo de Séché Group Chile advierte que "es crucial implementar medidas de control de olores y ruidos, dado que aproximadamente el 50% de las denuncias recibidas por la Superintendencia de Medio Ambiente en 2023 correspondieron a estos factores".

Luego, describe algunos ejemplos de medidas concretas que se pueden adoptar para controlar estos contaminantes.

"Existen varias estrategias para minimizar la emisión de olores. Una de ellas es el uso de carpas de gran tamaño que cubren la zona de excavación. Estas carpas cuentan con un sistema de renovación de aire que inyecta aire fresco al área de trabajo mientras captura los olores emanados de la excavación. Posteriormente, estos olores son tratados mediante filtros o sistemas de lavado de gases, entre otras alternativas. Es importante también considerar las unidades de tratamiento de las aguas subterráneas que se deben tratar, ya que pueden emitir compuestos orgánicos volátiles al ser extraídas del subsuelo", expone. Añade que este sistema de carpa también permite minimizar la propagación del ruido de la excavación, pese a lo cual puede ser necesario implementar barreras acústicas adicionales en el perímetro del sitio para reducir el ruido generado por el movimiento de camiones y equipos en operación.

Maurice Menadier también comenta que existen métodos de tratamiento de suelos y aguas subterráneas contaminadas que podrían evitar la necesidad de realizar excavaciones de gran magnitud, lo que reduciría significativamente los impactos relacionados con olores y ruidos. "Entre estas alternativas se encuentran el sistema de 'pump and treat', que bombea el agua subterránea contaminada hasta la superficie a través de un pozo profundo. En una unidad de tratamiento, se eliminan los contaminantes y el agua tratada se devuelve a la capa freática, creando un ciclo. Otra opción es el método de 'sparging and venting', que es similar al anterior, pero implica insuflar aire en la capa freática. Esto genera un arrastre de los COVs hacia la superficie, donde los gases son capturados por otro pozo bajo vacío. Los gases capturados son tratados en una unidad antes de ser emitidos al ambiente. Estas técnicas pueden ser utilizadas cuando el nivel de contaminación en el suelo no es muy alto o cuando se dispone de tiempo suficiente para llevar a cabo la remediación", concluye.

Artículo publicado en InduAmbiente nº 187 (marzo-abril 2024), páginas 66 a 67.