Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Quintero-Puchuncaví: La Misión Posible

Sebastián Videla

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Consultor Senior

La situación de las comunas de Quintero y Puchuncaví ha sido objeto de amplia difusión en los medios, a raíz de la grave afectación de la salud de su población derivada de emisiones industriales. La polémica ha sido una de las más relevantes que se recuerda en Chile sobre las mal llamadas zonas de sacrificio, un término que si bien interpreta una realidad es completamente inaceptable como concepto ambiental aplicado al territorio.

Aún falta mucho para hacer un diagnóstico acertado, en gran parte por la ausencia de equipamientos de monitoreo y datos fidedignos, y el silencio de las empresas, sin embargo, cabe reflexionar sobre qué debe hacerse, en beneficio de la remediación del ambiente contaminado. Al menos desde 1983 existen estudios que muestran aumentos de metales pesados en el suelo, especialmente arsénico y cobre, y hay otros antecedentes que indican que el medio ambiente –suelo, agua y aire– tiene presencia de hidrocarburos sobre los niveles aceptables para proteger la salud humana.

En consecuencia, no se puede esperar que se perfeccionen los diagnósticos y realicen más mediciones, sin plantear en forma inmediata un plan de remediación. Existe a nivel mundial una amplia experiencia sobre el tema, donde Estados Unidos destaca por sus proyectos con financiamiento de los Superfunds que permiten conocer técnicas y costos asociados. Sean procesos in situ o ex situ, por métodos físicos, químicos o biológicos de remediación, la misión del momento es avanzar en esta dirección. Para la selección de tecnología se puede empezar con la Fase I (Norma ASTM E1527-00), en la que se trabaja con juicio experto e información histórica. Con esta etapa se puede trabajar en paralelo en el Plan de Remediación, y continuar hacia la Fase II (Norma ASTM E1903-97), donde se harían mediciones de terreno que permitan confirmar y validar acciones.

Chile necesita definir fondos dedicados a estos proyectos atendiendo la variedad de pasivos ambientales y las más de cien zonas que se han identificados como gravemente afectadas por la contaminación. Es evidente que estos planes no son de bajos montos, pero será mucho más caro e irreversible no llevar a cabo ninguna acción de remediación.

Se necesita un acuerdo entre comunidades, empresas y Gobierno. Las empresas deben asumir su responsabilidad; no hay excusas posibles teniendo en cuenta que la tecnología actual permite la cero emisión de contaminantes. Por su parte, las comunidades tienen el derecho de vivir en ambientes libres de contaminación y el Gobierno debe impulsar un desarrollo sustentable en todo el territorio nacional, donde la remediación es una herramienta fundamental para disminuir los pasivos ambientales. Por ello creemos que esta es la misión posible.

Columna publicada en InduAmbiente N° 154 (septiembre-octubre 2018).