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Publican estudio que cuestiona la evidencia científica de los “bosques de bolsillo”

Publican estudio que cuestiona la evidencia científica de los “bosques de bolsillo”

Los también llamados bosques Miyawaki son pequeñas áreas urbanas reforestadas densamente con especies nativas para acelerar el crecimiento de ecosistemas biodiversos, hasta hoy consideradas una solución urbana para combatir el cambio climático, mejorar la calidad del aire y mitigar el ruido.



Viernes 9 de enero de 2026.- Un revolucionario estudio publicado recientemente por la prestigiosa revista británica de ecología "Journal of Applied Ecology" cuestiona la eficacia de los denominados Bosques Miyawaki o de bolsillo, como una solución real para combatir los efectos del cambio climático en zonas urbanas y acelerar la restauración ecológica y sustentable.

El equipo investigador lo integra Dylan Craven, investigador titular de Data Observatory y académico de la Universidad Mayor, junto a Leonardo Durán (Universidad Mayor), el Dr. Narkis Morales (New Zealand Institute for Bioeconomy Science Limited), y el Dr. Ignacio Fernández (Universidad Adolfo Ibáñez).

El método, desarrollado en la década de los años 70 por el botánico japonés Akira Miyawaki, promete un crecimiento hasta 10 veces más rápido, alcanzar la madurez en dos o tres décadas, ser autosuficiente en aproximadamente tres años y, además, mejorar la biodiversidad y capturar más carbono. Sin embargo, los científicos revelaron una brecha significativa entre sus premisas y la evidencia científica disponible.

Los resultados del estudio muestran evidencia débil o nula para respaldar la mayoría de los beneficios comúnmente atribuidos al método, entre ellos el crecimiento acelerado, una mayor captura de carbono o la supuesta autosostenibilidad temprana. Incluso se cuestiona su valor, dado que los datos disponibles sugieren que se trata de una técnica costosa en comparación con otras alternativas de restauración. "Nuestros resultados indican claramente la brecha entre la eficacia que se atribuye a los bosques Miyawaki y lo que realmente muestran los datos científicos disponibles", comentó el Dr. Craven.

Los investigadores siguieron los protocolos recomendados para la síntesis sistemática de evidencia (ROSES; https://www.roses-reporting.com/), cuyo objetivo es transparentar todas las etapas de revisiones sistemáticas y, de este modo, ofrecer una evaluación objetiva de la evidencia, tanto cuantitativa como cualitativa, de los estudios incluidos.

En este contexto, el Dr. Dylan Craven destaca la importancia de incorporar "literatura gris", que incluye informes técnicos, tesis, documentos gubernamentales, actas de congresos y preimpresiones, ya que estos materiales pueden aportar perspectivas relevantes de sectores de la sociedad que no siempre están representados en la literatura científica. Como parte del protocolo, toda la información utilizada en la revisión se disponibiliza como material suplementario, lo que respalda los análisis y conclusiones del estudio.

De esta manera, los principios FAIR (Encontrable, Accesible, Interoperable y Reutilizable) constituyen un pilar del enfoque metodológico, al asegurar que los datos y métodos sean transparentes, reproducibles y reutilizables, fortaleciendo así la robustez de revisiones sistemáticas. Además, el artículo se publica en acceso abierto, lo que amplía su disponibilidad para académicos, profesionales de la restauración y tomadores de decisiones.

Según el estudio, de los 51 documentos analizados, incluyendo artículos científicos e informes técnicos ("literatura gris"), solo 21 contenían mediciones reales, es decir, cerca del 60% no aportaba datos cuantitativos. Además, únicamente siete estudios incluían grupos de control y solo tres replicaban el experimento, un requisito básico para validar cualquier afirmación científica.

Para los autores, una de las principales preocupaciones es la falta de monitoreo sistemático y de planes de largo plazo que permitan evaluar la evolución de estos bosques y comprobar si efectivamente cumplen las premisas con las que se promueven. "En cualquier proyecto de restauración, el valor más importante es el dato que demuestra su eficacia. El monitoreo implica un gasto, pero es indispensable para validar las decisiones tomadas", explicó el Dr. Craven.

Si la evidencia es escasa y los costos son elevados, ¿por qué el método se ha vuelto tan popular? Según los investigadores, muchas de las afirmaciones provienen de literatura gris, como informes de ONG, sitios web de empresas y publicaciones no revisadas por pares, lo que dificulta evaluar su rigor y solidez científica.

Ante este escenario, el estudio llama a la prudencia y recomienda priorizar técnicas de restauración o de paisajismo urbano respaldadas por evidencia empírica robusta, así como exigir informes transparentes, especialmente cuando se emplean recursos públicos.

Link a la publicación: https://n9.cl/0hjgim