Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Ventilación Subterra

Ventilación Subterra

Cómo garantizar una ventilación eficiente y segura de minas subterráneas.

Como es de suponer, la adecuada ventilación de una mina subterránea es un aspecto primordial para la seguridad de los trabajadores y su sustentabilidad en el tiempo. ¿Y con qué métodos? En la mayoría de los casos empleando una combinación de un sistema natural con otro auxiliar.

Método Natural

La energía más barata y abundante en la naturaleza es el aire natural, que se utiliza en la ventilación de minas subterráneas. El flujo de aire se introduce por la bocamina principal de ingreso, recorriendo la totalidad del circuito de ventilación hasta salir por la otra bocamina. Para que funcione la ventilación natural tiene que existir una diferencia de alturas entre las bocaminas de entrada y salida. En realidad, más importante que la profundidad de la mina es el intercambio termodinámico que se produce entre la superficie y el interior. La energía térmica agregada al sistema se transforma en energía de presión, susceptible de producir un flujo de aire, toda vez que el aire caliente desplaza al aire frío produciendo circulación.

La ventilación natural es muy cambiante: depende de la época del año y, en algunos casos, de la noche y el día. Dado que es un fenómeno de naturaleza inestable y fluctuante, en ninguna faena subterránea moderna debe utilizarse como un medio único y confiable para ventilar las operaciones.

Sistema Auxiliar

Como ventilación auxiliar o secundaria se conoce a aquellos sistemas que, haciendo uso de ductos y ventiladores auxiliares, ventilan áreas restringidas de las minas subterráneas, empleando para eso circuitos de alimentación de aire fresco y de evacuación del aire viciado que les proporciona el sistema de ventilación general. Por extensión, esta definición se aplica al laboreo de túneles desde la superficie, aunque en estos casos no exista un sistema de ventilación general. Estos métodos de ventilación que pueden emplearse en el desarrollo de galerías horizontales, utilizando ductos y ventiladores auxiliares, son:

•    Sistema impelente: El aire es impulsado dentro del ducto y sale por la galería en desarrollo ya viciado. Para galerías horizontales de poca longitud y sección -menores a 400 metros y de 3 x 3 metros de sección - lo conveniente es usar un sistema impelente de mediana o baja capacidad, dependiendo del equipo a utilizar en el desarrollo y de la localización de la alimentación y evacuación de aire del circuito general de ventilación de la zona.

•    Sistema aspirante: El aire fresco ingresa a la frente por la galería y el contaminado se extrae por la ductería. Para ventilar desarrollos de túneles desde la superficie se prefiere el sistema aspirante, aún cuando se requieren elementos auxiliares para remover el aire de la zona muerta, comprendida entre la frente y el extremo de la ductería de aspiración.

•    Sistema combinado: Es aspirante e impelente. Emplea dos tendidos de ductería, uno para extraer aire y otro para impulsar aire limpio a la frente en avance. Este método reúne las ventajas de los dos tipos básicos, ya que mantiene la galería y la frente en desarrollo con una renovación constante de aire limpio y alcanza la velocidad de la extracción de los gases de disparos, con la desventaja de su más alto costo de instalación y mantención. Para galerías de mayor sección (más de 12 m2), y con una longitud sobre los 400 metros, el uso de un sistema aspirante o combinado es más recomendable para mantener las galerías limpias y con buena visibilidad para el tráfico de vehículos, sobre todo si son equipos diesel.

Lea este artículo completo en InduAmbiente N° 103 (marzo-abril 2010), págs. 88-91.