Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

La Vena Industrial

La Vena Industrial

Los quemadores de vena de aire generan bajas emisiones y son muy eficientes.



Su nombre: quemador de vena de aire, sin duda llama poderosamente la atención. Pero su principal atributo destaca aún más: se diseña especialmente para calentar grandes volúmenes de aire o gases en procesos industriales, lo que permite instalarlos inmersos en una corriente de aire, consiguiendo uniformidad de temperaturas en el flujo a calentar.

En términos más simples, Patricio Moya, Gerente Técnico y Socio de Abasterm -empresa proveedora de soluciones térmicas-, expone que con este tipo de dispositivos se “mezclan de manera homogénea los gases de combustión con los de proceso, no requiriéndose de una cámara de combustión ya que la radiación es muy baja. Y con una potencia que puede fluctuar entre 100.000 y 10.000.000 de kilocalorías/hora”.

Junto con trabajar insertos en fuertes flujos de aire, el también profesor de la Universidad Técnica Federico Santa María, añade que su potencia se regula en forma activa de acuerdo a la demanda: desde 100% a menos del 10% sin necesidad de variar el caudal de aire. “Esto permite obtener precisas regulaciones de temperatura del proceso, aun cuando se presenten fuertes cambios de las condiciones de operación, como variaciones del caudal o presión de aire del proceso o de la temperatura de ingreso del aire al quemador”, especifica.

Resalta, asimismo, que su mantenimiento y vida útil son similares a las de un quemador de gas convencional.

Todas esas ventajas son aprovechadas, principalmente, por secaderos de cereales y spray, hornos de secado de pinturas, túneles de polimerizado de telas, y secaderos de frutas y hortalizas, productos químicos y minerales.

¿Cómo Operan?

Su principio de funcionamiento es el siguiente: el gas, que es el combustible que más utilizan, alimenta el quemador. La corriente de aire a calentar circula en dirección paralela a la llama, asegurando una perfecta combustión por la disposición adecuada de los deflectores. El quemador dispone de todos los elementos de seguridad, regulación y control de gas, así como del control de la temperatura, que mediante el regulador del caudal de gas y en función de un valor prefijado de temperatura, humedad o cualquier otro, mantiene o modifica el aporte de gas, de acuerdo con las necesidades previstas en el sistema receptor.

La configuración de este quemador es flexible dependiendo de su potencia y sitio de montaje, instalándose alternativamente de manera externa o interna al flujo del aire a calentar, que puede ser nuevo o parcialmente reciclado. Además, opera tanto en zonas de presiones positivas (impulsión) como negativas (aspiración).

Patricio Moya asegura que en el mercado se pueden encontrar quemadores de vena de aire de distinto desarrollo: “Las diferencias que he apreciado en las diferentes marcas tienen que ver, principalmente, con el origen y calidad de sus componentes, así como en el grado de automatización y control. Podemos encontrar desde alternativas locales básicas y artesanales hasta sofisticados equipos importados y certificados internacionalmente que cuentan con tecnología de punta. Por eso existe un abanico de precios para una misma aplicación”, apunta.

Ahondando en los avances tecnológicos que éstos han ido incorporando, el especialista pone de relieve los sistemas de control con modulación electrónica y tele gestión.

Bajas Emisiones

Otras sobresalientes cualidades de estos equipos de combustión son la reducida generación de emisiones de gases contaminantes, como monóxido de carbono y óxidos de nitrógeno (bajo las 100 partes por millón), y su elevado desempeño energético. “Son quemadores de alta eficiencia debido a que los gases de combustión se mezclan con el aire de proceso. Además, son muy versátiles por su alto rango de potencia, que llega hasta 1:20”, afirma Moya.

Artículo completo en InduAmbiente 110 (mayo-junio 2011), página 118.